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sábado, 26 de abril de 2025

La Imagen de San Jorge de la Parroquia de Alcalá de los Gazules



(extracto del libro "La Parroquia de San Jorge de Alcalá de los Gazules")



Gabriel e Ismael Almagro Montes de Oca



    Ocupa la hornacina central la imagen de San Jorge, talla que el catedrático Hernández Diaz adjudicó al escultor Juan Martínez Montañés,[1] autor al que también se asigna en el expediente BIC, en el que sorprendentemente se fecha entre 1601 y 1700, como si el artista jiennense hubiese sido inmortal.

    Hemos localizado en el Archivo municipal unos documentos que desmontan esta teoría, pues confirman que la hechura de esta talla se ejecuta junto con el retablo mayor en 1721. En febrero de dicho año, el Cabildo estudia la siguiente petición: 

    «en este cavdo yo el scrivº hize saver un memorial de D. Alonso de Vega y oliva mayrdomo de la Iglesia Parrochial del sr san Jeorge desta villa en que pide que esta villa se haga cargo de la hechura del sr San Jeorge Patron y titular desta villa Por estar haciendo Retablo; quien aviendolo oydo y entendido acordó q se solizite saver la cantidad que costara la hechura y se dará Providensia»[2]



    No consta ninguna respuesta sobre el precio de la talla, pero es seguro que el ayuntamiento se hizo cargo de su pago, pues años más tarde, en enero de 1726, los regidores ordenan librar una parte que aún se debía: 

    «en este cabildo se acordó se despache libranza sobre el mrdomo de proprios de trescientos Rs pa que los pague al maiordomo de fábrica para que juntos con quatrozientos y cinquenta Rs que antes de ahora se le dieron se pague la hechura de sr San Jeorge para el Retablo nuebo de la Iglessia y mediante esta limosna se suplica al Ilte Clero mande entregar el retablo antiguo Para que se coloque en esta sala Capitular donde se pondrá Altar Lampara y la Desensia y culto correspondiente» [3]

    Hasta enero de 1727 no terminó el ayuntamiento de saldar su deuda con el mayordomo de la fábrica:

    «se acordo se despache libranza al mordomo d proprios para que pague a D. Alonso de Vega maiordomo de fabrica noventa Rs de vellon que se le restan de los cinquenta pesos que ofreció esta villa para la Imaxen de sr San Jeorge» [4]



    Por tanto, la imagen de San Jorge se ejecutó con casi total seguridad en 1721, por un coste superior a 1000 reales, cantidad sufragada por el ayuntamiento.

    Desgraciadamente, no hemos podido averiguar la autoría de la talla.




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NOTAS

No todas las fotografías aquí contenidas aparecen en el libro impreso

[1] Así lo asegura Toscano de Puelles, Fernando en El templo parroquial… Op. cit. (p. 7). Recoge además que fue corroborado por el profesor Martínez del Cerro.

[2] AMAG. Actas Sesiones Ayto. pleno. Legajo 15 Libro 2. Cabildo del 10 de febrero de 1721. Sin foliar.

[3] Legajo 16 Libro 2. Cabildo del 10 de enero de 1726. Folio 104 vto.

[4] Cabildo del 15 de enero de 1727. Folio 239


sábado, 20 de abril de 2024

La fiesta de San Jorge hace cuatro siglos



Ismael Almagro Montes de Oca



    En el año 2017 ya dimos cuenta de las primeras noticias halladas sobre la celebración de la festividad del Patrón San Jorge, que se remontan al año de 1596 (véase: https://historiadealcaladelosgazules.blogspot.com/2017/04/sobre-el-patronazgo-de-san-jorge-y-la.html) Con anterioridad a esta fecha, no hemos encontrado documentación que refieran tal celebración.

    En los inicios del siglo XVII, esta fiesta trata de asentarse en el calendario festivo de Alcalá, asentamiento dificultado por la cercanía de la del Corpus Christi, festividad principal en la entonces villa y cuyo modelo fue copiado en la fiesta del patrón, que se basaba en la celebración religiosa y en la suelta de toros. Muestra de esta dificultad es que, en los años de 1620 a 1622, no hallamos referencias a la celebración de San Jorge, pero sí en los años siguientes. Así, en 1623, las actas del cabildo apenas recogen una línea sobre la misma:

“En este cavº se mdo q se procure sera para la fiesta de S Jorge vísperas y misa cantada como se suele hacer lo que costare se de libª del qº”[1]

    Como el año anterior, en 1624, la fiesta se redujo únicamente a la celebración religiosa en la Parroquia:

“por quanto el martes que viene que se contara al veinte y tres deste mes es dia del glorioso san jorje desta villa patron desta villa Y que es justo que se le haga fiesta como es costunbre Y para quel dicho dia en la misa que se dixere se pongan hachas y velas en la tunba que se pone el dho dia pª la misa y sermon y se manda pongan doce hachas y doce velas de sera blanca y que por quanto no la ay en esta villa se envie a buscar alquilada fuera de ella a la ciudad de medina o cadiz donde se hallare y se nonbra por diputado para que lo busque al capn don gomes de molina Regidor y de todo lo que costare se de libransa an el mayordomo del qº pues a de ser el dicho gasto por quenta de los propios deste qº”[2]

    Sin embargo, en 1625 se optó por complementar la fiesta litúrgica con otra festiva y popular para el regocijo de los habitantes, con la suelta de un toro:

“En este cabildo se trato que por quanto la fiesta de s San Jorje ques a veinte y tres deste mes patron desta villa se haga de sermon y mis cantada y se conpre será y hachas y se trayga un toro para que aquel dia y se comete a don gomes Ayala de molina regidor y se de libransa de lo que se gastare en el mayordomo del qº”[3]

    Estas referencias vienen a refrendar y confirmar la antigüedad de la fiesta del Patrón, celebración que continuamos celebrando hoy, como hace más de cuatro siglos, de la misma manera.



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sábado, 14 de abril de 2018

Un San Jorge atípico a principios del siglo XX



Ismael Almagro Montes de Oca 

       La fecha de la celebración de San Jorge siempre ha estado condicionada por su proximidad con la Semana Santa y dependiendo de si ésta caía ya bien entrado el mes de abril, obligaba a los regidores municipales a posponer la fiesta del Patrón. 

       Así ocurrió por ejemplo en 1908, año en que se pospuso la fiesta, no ya porque coincidiera con la Semana Santa, que se celebró entre el domingo de Ramos,13 de abril y el domingo de Resurrección, día 19, sino “por caer presisamente dentro de los días de la octava de la Resurreccion”[1], es decir, en la semana siguiente, celebrándose la fiesta del Patrón el 30 de abril. 

       Sorprende más aún la fecha en que se celebró San Jorge en 1911, puesto que aquel año la variación de la fecha nada tuvo que ver con la celebración de la Semana Mayor, que cayó entre el 9 y el 16 de abril. 

      Hay que aclarar que la celebración de San Jorge había quedado reducida a la celebración de una función religiosa desde 1900, eliminándose de la fiesta la suelta de un toro de cuerda y repartiéndose a partir de 1902 una limosna de pan entre los pobres, reparto que no consta que se hiciera en 1911. 

      Precisamente fue el encargado de celebrar la fiesta religiosa el que notificó al ayuntamiento el cambio de fechas, pasando San Jorge al ¡4 de julio!: 

Punto 2º 

se dio cuenta de un oficio del sor Cura de esta Ciudad participando que la fiesta del Patron no puede celebrarse el dia veinte y tres del actual por impedirlo otra fiesta preferente que la Iglesia celebra en ese dia y que se ha señalado por la Autoridad Eclesiastica el dia cuatro de Julio próximo. El Ayuntamiento quedó enterado”[2]




       Aunque hemos intentado averiguar los motivos de este cambio tan drástico de fechas, nada hemos podido averiguar. 

      Lo que sí parece claro es que la fiesta se celebró en pleno verano, pues el 24 de junio los regidores alcalaínos acordaron acudir a la Parroquia para festejar al Patrón: 

“Punto 2º 

Visto un expuesto de la presidencia se acordó por unanimidad asistir a la función religiosa que con motivo de la festividad de San Jorge Patrono de esta Ciudad tendrá lugar en esta Iglesia Parroquial el dia cuatro de Julio próximo; aceptando la proposición del señor arcipreste de hacer gratuita la función, invitándole para que se encargue del panegírico por el cual se le abonará la suma consignada en presupuesto”[3]


NOTAS

[1] Archivo Municipal Alcalá de los Gazules. Actas de Sesiones Ayto. Pleno. Libro 14 folio 83 vto. Cabildo del 20 de abril de 1908 

[2] AMAG Actas de Sesiones del Ayuntamiento pleno. Libro 17 folios 24 vuelto y 25. Cabildo del 20 de abril de 1911 

[3] AMAG Actas de Sesiones del Ayuntamiento pleno. Libro 17 folios 35 y vuelto. Cabildo del 24 de junio de 1911

viernes, 19 de mayo de 2017

Sobre el patronazgo de San Jorge y la Virgen de los Santos y sus fiestas (y II)




LA VIRGEN DE LOS SANTOS

       El culto a la Virgen de los Santos es antiquísimo y aunque sabemos de su existencia ya en 1507,[13] durante todo el siglo XVI apenas hay noticias que induzcan a pensar que era de los más importantes en Alcalá. En las actas de los cabildos tan solo se recoge unas obras de adecentamiento para solar la ermita en 1560 [14] y la compra de un cáliz con el dinero de la herencia que deja el santero de la misma en 1561.[15] Prueba de que se trataba de una devoción poco afianzada es el hecho de que, examinados minuciosamente los dos primeros libros de bautismo conservados en el Archivo parroquial, que recogen partidas desde 1536 hasta bien entrado el siglo XVII, no hemos encontrado a nadie a quien se le ponga por nombre María de los Santos. Lo mismo ocurre con los dos primeros libros de matrimonios, donde tampoco hallamos a nadie con este nombre. Como dato curioso, decir que en los mismos aparece con bastante frecuencia el nombre de Mencía.

       Sólo con el paso del tiempo este culto irá afianzándose, siendo en el siglo XVIII cuando definitivamente la talla de la Virgen ocupe el primer lugar entre las devo0ciones marianas en Alcalá. Ya en 1700 existe constancia, por el testimonio de un obispo, de la celebración de lo que hoy conocemos como Romería: 

“Item por quanto emos sido informados q. en el dia q. se celebra la fiesta de nra. Sa de los Stos. en su Hermita extramuros de esta villa concurren en ella la mayor parte del clero de esta nra (nuestra) Igla. y las Justicias y Regimientos de esta Villa, en forma capitular y otros muchos particulares a quienes se haze combite esplendido quedándose a comer en dha (dicha) Hermita a costa de los mareveds (maravedíes) qe se juntan de limosna entre los hermanos de la Confradia, y devotos de nra Sa….” [16]

       A mediados de siglo, en 1753, encontramos un primer intento por parte del Ayuntamiento para nombrar a la virgen de los Santos como patrona de Alcalá:

  “el acuerdo zelebrado en treze de mayo del año pasado de mil setezientos zinqta y tres por el que determino hazer ynstanzia a el Yltmo Señor obispo de Cadiz a fin de lograr su bene plazito para botar por Conpatrona la milagrosa ymaxen de Maria Santisima de los Santoss…” [17] intento que no cuajó, puesto que pasados dos años, aprovechando la visita del obispo Fr. Tomas del Valle, se vuelve a solicitar el copatronazgo de la Virgen.

      Tampoco entonces se llevó a efecto la petición, debiendo pasar más de un siglo hasta que en 1877, estando de visita pastoral el obispo Félix María de Arriete y Llano, quedó tan impresionado por las demostraciones de fe que todo el pueblo de Alcalá rendía a María de los Santos, suplicándole agua ante la sequía que se padecía, que decidió escribir al Papa para solicitar este patronazgo. Tradicionalmente se mencionaba la fecha del 5 de septiembre de 1877 como la del nombramiento de la Virgen de los Santos como Patrona de Alcalá, aunque ya di cuenta en mi libro “Apuntes para la historia de la Hermandad…” de que esa es la fecha en que se conoce la concesión del Patronato en nuestra localidad y que el mismo Papa Pio IX concedió también unas indulgencias el 18 de mayo, por lo que la fecha oficial debía ser en torno a esta última fecha. En su día, cuando estuve investigando sobre este asunto en el Archivo Secreto Vaticano, me informaron de la existencia de documentación relativa a la Virgen en el Archivo para la Causa de los Santos. Hace unos meses retomé el tema, contactando con la encargada de dicho archivo, Simona Durante, quien por email oficial me informó lo siguiente: “il Decreto con cui si riconosce alla Vergine il titolo di compatrona della città di Alcalá de Los Gazules, datato 26 aprile 1877 e la supplica, dell’8 settembre 1876, per ottenere il suddetto patronato.” Por desgracia, este Archivo no tiene servicio de reproducción de documentos y sólo permite la consulta personal en sala y aunque hemos dado los pasos pertinentes para la obtención de una copia, por premura de tiempo, no ha sido posible conseguirla antes de que estas líneas vean la luz. 

       Visto lo cual, se puede afirmar que el 26 de abril de 1877 es la fecha de la concesión del título de Patrona de Alcalá a la Virgen de los Santos. Sin embargo, ésta no se debió a la petición del Obispo Arriete, puesto que la solicita el 29 de abril de 1877, es decir, tres días más tarde de ser nombrada Patrona. La petición hecha el 8 de septiembre de 1876 parte del Arcipreste Francisco de Paula Castro, en nombre de los curas y beneficiados de Alcalá, apareciendo las firmas del beneficiado Francisco de Paula Escalona y de los presbíteros Francisco Vargas, Manuel de la Corte Ahumada y Francisco de la Cuesta, días antes de la celebración de la Romería y es muy posible que guarde relación con la concesión del título de ciudad a Alcalá, concedido apenas dos meses antes, aunque no lo podremos corroborar definitivamente hasta ver el texto original con los motivos de la solicitud.

      Y, para terminar, hablemos de lo que hoy se considera una fiesta en torno a la Virgen, como es su venida al pueblo, si bien antiguamente no tenía nada de festivo, sino más bien todo lo contrario, pues cuando tenía lugar, era sinónimo de calamidades. En el libro anteriormente citado sobre la Historia de la Hermandad de la Virgen documenté 32 visitas hasta 1950, ignorándose cuándo se comenzó a traer a la Virgen hasta la localidad, estando documentada la venida más antigua el 21 de noviembre de 1723. 

       Gracias nuevamente a las actas del Ayuntamiento, podemos fechar ese primer traslado de la Virgen en rogativa, hecho que se produce casi un siglo antes de la fecha más antigua conocida, concretamente a finales de abril de 1635, cuando los regidores alcalaínos acuerdan hablar con el cabildo eclesiástico para trasladar la Imagen desde su ermita hasta la Parroquia:

“Yda a los santos

En este cabildo se trato que por quanto ay muchos días que no llueve mas a de dos meses conque el canpo esta muy agostado y los ganados peresen de hanbre y los trigos están tan pequeños que con el gran lebante que hay se van secando sin espigar acordaron que se havle al Sor vicario y beneficiados que haga prosesion y se vaya por nra sª de los santos y se trayga a la iglesia mayor y se vele en la dha iglesia por el cabildo y otros caballeros y asi se acordó” [18]


       Con anterioridad a esta fecha, las actas no recogen absolutamente nada. Es más, en años de sequía extrema, como 1561,[19] en que incluso hubo que llevar el grano a moler hasta Jimena porque los molinos de Alcalá no podían trabajar por falta de agua, no se menciona para nada a la Virgen.

        Dos años más tarde tenemos la segunda venida de la Virgen, que nos ofrece varios datos interesantes, como el arreglo de los caminos para traer a la Virgen: “por quanto por la falta del agua se acordado traer a nuestra señora de los santos en la Yglesia mayor de Sr San Jorge desta villa donde a pedimto del p(ueblo?) se trayga Y Porque esta desbiada del lugar la ermita mas de media legua Y ay muchos barancos y para que se pueda traer es nesº (necesario) alinar (allanar o alinear) el camino y en cerco? poner unos tapiales y planchas? Para que el clero y las comunidades puedan pasar y el pueblo se aline y se comete para aliñarlo y disponerlo a don pedro costilla vesino desta villa al qual se le da comisión” [20]

       Pero mucho más interesante es sin duda cómo acaba esta visita, porque a los dos días de estar en el pueblo, la Virgen obró el milagro y llovió, celebrándose con la suelta de un toro, danzas e incluso cohetes: 

 “En este cabildo se trato que por quanto por no aver llobido en esta villa ni en toda la comarca de questava el canpo perdido por no aver llovido de que abia muy grande necesidad en (¿?) y a pedimto de los vecinos desta villa se traxo a nuestra senora de los santos questa media legua de aquí ques de mucha devosion y luego que vino a dos días q llobio y porque es justo haserle fiesta grande? Porque y a los nueve días es la otava se trayga un toro y aya dansas salgan a caballo y se le echen cohetes y lo que costare se pague de los propios del qº desta vª” [21]


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viernes, 21 de abril de 2017

Sobre el patronazgo de San Jorge y la Virgen de los Santos y sus fiestas (I)



Ismael Almagro Montes de Oca

       Cuando estas líneas vean la luz, Alcalá estará inmersa en la celebración de las fiestas del Patrón San Jorge, siendo un momento propicio para indagar sobre este patronazgo y la antigüedad de su fiesta. Asimismo, aprovecharemos para analizar también la historia del de la Patrona de nuestra localidad, la Virgen de los Santos.

SAN JORGE

       Actualmente, todos los historiadores e investigadores están de acuerdo en que el hecho de que San Jorge sea el Patrón de Alcalá no se debe a que la reconquista definitiva de Alcalá por las tropas de San Fernando ocurriera un 23 de abril, puesto que hay indicios razonables para pensar que la misma se produjo el 23 de octubre de 1264.

      Sea como fuere, a San Jorge, desde que la villa pasó a manos cristianas, se le reservó un lugar principal, tanto que, a partir del 20 de enero de 1524, por Bula concedida por Clemente VII, su parroquia se convirtió en única, al suprimirse las de San Vicente y San Ildefonso, celebrándose la festividad de San Jorge desde tiempo inmemorial con la suelta de toros, hasta que en 1899 se eliminó al producirse dos muertes y no volviéndose a celebrar hasta 1961.[1]

       Sin embargo, es posible fijar una fecha fundacional de esta fiesta, gracias a las actas de los cabildos guardadas en el Archivo municipal, conservadas desde el 1 de enero de 1543 en adelante. En las mismas, prácticamente durante todo el siglo XVI, tan sólo se hace mención a una fiesta “oficial” anual (entiéndase por oficial, la que es organizada por el ayuntamiento), que no es otra que el Corpus Christi, fiesta que por cierto no era ajena a las modas foráneas y así vemos por ejemplo influencia granadina con la participación de la tarasca y de gigantes en 1611 y siguientes: 

“en este cavº se trato que para la fiesta del smo sacramº del dia del corpus chrisit que vie (viene) de este año es necessº procurar con cuidado se celebre con vda (verdadera) beneracion y regocijo y se procuren danças y fiestas y toros y cañas y se hagan tarasca y gigantes…” [2] y también influencia sevillana, puesto que la Parroquia de San Jorge contaba con un grupo de seises al menos en 1613: 

“…que se hagan fiestas para la Proceson de ssmo sacramento el dia del corpus christi y en su otava y que se proveyere con toda diligencia una buena dança de ombres y otra g harán los seises de la iglesia de sor sn Jorge desta villa…” [3]

      No será hasta casi finales de siglo, concretamente en el año 1596, cuando encontremos la primera noticia sobre la celebración de la fiesta de San Jorge. El miércoles 17 de abril de dicho año el cabildo acuerda: 

“que se faga fiesta el dia de Sr Sn Jorge ques el martes que viene beynte y tres de este mes de abril de este año” [4] especificándose además el motivo por el cual San Jorge es el Patrón de la entonces villa: “que como patrón ques de esta villa y en el dicho dia se gano esta villa”. Cabe puntualizar que, aunque esta información es mucho más cercana en el tiempo a la reconquista de Alcalá, ya habían pasado más de tres siglos desde la misma y posiblemente se trate de una tradición oral transmitida durante generaciones.

       En esta recién creada fiesta de San Jorge, básicamente lo que hicieron las autoridades locales, fue copiar la celebración de la del Corpus, con suelta de toros y con juego de cañas, una especie de batalla bélica entre dos bandos de nobles a caballo y para ello se buscaron organizadores: 

“y que aya toros y cañas para regocijar la fiesta y para que conviden a quien ayan de jugar se nombro por diputados al Sr alcayde y a don antº de truxº (Antonio de Trujillo) alguacil mor (mayor) y para que vayan por los toros a diego de los camos (Cameros) alcalde ordinº (ordinario) y a xpval (Cristóbal) de ayllon y los traygan a esta villa y los pidan a sus dueños y para hacer las carreras a anton luengo de mª (Medina) y al licendo (licenciado) don pº Rs (Pedro Rodríguez) de Coronado a los quales se les dio poder y comon (comisión) en forma de dº (derecho) y ansi se acordó por cavildo__”


       Hay un dato importante en este texto que no debe pasar inadvertido porque es indicativo de que efectivamente esta fiesta es de nueva creación y es el hecho de que los toros que se iban a correr “los pidan a sus dueños”. Originalmente, en la fiesta del Corpus se solían correr dos toros, uno pagado por el Cabildo y otro costeado por los ganaderos. Esto fue así hasta que, por queja de éstos últimos, en 1573 el duque de Alcalá dio licencia para que se pudieran gastar 20 ducados de los propios del cabildo en la fiesta.[5] A partir de esta fecha, es el Concejo alcalaíno quien costea todos los toros. Sin embargo, aquí se estaba pidiendo una cesión de los animales porque no había presupuesto destinado para ello. Los regidores, conscientes de que no disponían de dinero público para costear los festejos y de que esta situación era idéntica a la vivida con anterioridad a 1573 y podía volver a provocar las quejas de los ganaderos, nada más acabar aquel San Jorge, en el cabildo celebrado el día 29 de abril y aprovechando que un vecino, Alonso Romero de Coronado, tenía que pasar a Madrid, decidió elevar una petición al rey para que diera licencia para que se pudiese ampliar el dinero que se gastaba en el Corpus para celebrar también San Jorge: 

      “En este cavildo se acordó que se ynbie a la vª (villa) de md (Madrid) las Provis (provisiones) y diligs (diligencias) hechas sobre lo tocante a las fiestas que se an de hacer el dia del corpus christi y dia de Sr Sn Jorge de esta villa para suplicar a su magd de licenª (licencia) Para que se puedan gastar de los propios de este qº (Concejo) en las dhas (dichas) fiestas y trayga licenª para ello…” [6]

       Efectivamente, el rey accedió a la petición del ayuntamiento alcalaíno, ampliando la cantidad hasta los 200 ducados, pues así se hace constar en los preparativos de la fiesta del año siguiente: “En este cavildo se acordó y mando que el dia de Sr Sn Jorge ques patrón desta vª se fagan fiestas de toros y q se celebre con la beneracion que es justo demás que este qº tiene licenª de su magd para gastar duzis (doscientos) ducados en la dha fiesta…” [7] Se nombraron a dos vecinos y a los dos capitanes de infanteria de la villa para ir a por los toros, haciéndose hincapié en que el Cabildo asumía toda responsabilidad si ocurría algún percance en el traslado de los animales o si los mismos recibían algún daño: “…que el toro que se muriere u perniquebrare, el riesgo o cosa que hubiere en ello será y a de ser por quenta deste qº y de sus propios y se obliga de pagarlo”. 

       Otro de los aspectos destacados es que, al igual que en el Corpus, se hacía un corral para los toros y se vallaban varias calles dentro del recinto amurallado para la suelta de los toros, que debían ser las actuales Diego de Viera, Soledad, Monjas y Sánchez Aguayo, repartiéndose los trabajos entre vecinos y regidores: 

“…se cometio para fazer las barreras y corral a xpval (Cristóbal) de ayllon fiel ex (ejecutor) y andres benitez mdo (Maldonado) alférez y para la calle de la carrera al licendo (licenciado) don Gaspar y a ferdo (Fernando) benitez mdo Regidores y al licendo don pº rs (Rodriguez) Coronado la calle junto a la iglesia y la calle de las almenillas a Juo (Juan) Pablos vasqz vs (vecinos) de esta villa...” 


      La llegada del nuevo siglo traerá la celebración de otras fiestas, como no podía ser de otra manera, con la suelta de toros. Así ocurrió en las de San Sebastián de 1602[8]. Este santo, es muy posible que se tuviera como copatrono, al menos de manera oficiosa, pues el Ayuntamiento alcalaíno velaba especialmente por su cofradía y ejercía de patrono de la misma, hasta el punto de que su documentación se guardaba en el archivo municipal:  

“q se abra el archivo de los papeles de este cavº (Cabildo) y del se saquen todos los que tocantes a la cofradía del Sor Sn Sevastian y las gracias e indulgencias que ganan los cofrades de ella y las bullas (bulas) de como es patrón este qº (Concejo) y se cometio al capn don Rº de corondo para que lo bea el letrado de este qº y q se ordene lo que se a de hazer para acudir a al dha cofradía…” [9]

      En los años siguientes se observa cierta evolución en la celebración de San Jorge, añadiéndose nuevos elementos a la fiesta. Así, en 1604 la novedad son un sermón y una procesión, aunque no se menciona si se hacía con alguna imagen. Es posible que este sea el origen de la procesión con el pendón municipal que se realiza el día de su onomástica: 

“Es este cavº se trato que el dia de Sor S Jorge de a veynte y tres de este mes y demás de la costumbre que se te (tiene) en esta villa de hacer fiestas es necessº (necesario) que se celebre de Proceson (Procesión) y sermón por ser ansimismo el adbocacion desta vª qste (que este) dia se gano de los moros enemigos de nra (nuestra) sta (santa) fe católica y para ello se mdo (mando) que se hagan fiestas y lidien toros y para ello se mdo que se garrochen dos y se lidien otros y se hagan buenas fiestas…” [10] 

      En 1605 se incorpora a la fiesta otra de las costumbres del Corpus, como son la celebración de danzas: “…se de librª (libranza) de tres ducados en que se concertó una dança q se a de hazer para la proceson de Sor Sn Jorge de esta villa en las quales se concertó la dha dança” [11] Un poco más adelante, en 1611, será la novedad la utilización de algún tipo de altar, hecho expresamente para la fiesta: “…que para las fiestas del Sor Sn Jorge de esta villa es necessº que hagan quatro hachas (velas) para las fiestas y el túmulo q se a de hazer y que lo que costaren se de librança para ello el mayormº (mayordomo) del qº…” [12]


      En definitiva, estamos ante unas fiestas que se celebraban ya hace 421 años y que, salvando las distancias, tampoco diferían tanto de las actuales, pues sigue siendo la Plaza Alta el centro neurálgico de la fiesta, con la suelta de reses bravas, juegos, bailes y diversión.

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domingo, 15 de abril de 2012

Pregoneros de San Jorge

    
     El pasado viernes 13 de abril tenía lugar el Pregón de las fiestas de San Jorge y en el mismo se rindió homenaje a dos alcalaínos que lo fueron, fallecidos en el último año. Como quiera que se trataba de dos personas que se destacaron por su amor por Alcalá y por su historia, colaboradores asiduos con la revista de Apuntes históricos, traigo a continuación las palabras que se les dedicaron en dicho pregón.

Jaime Cordero Barroso, Domingo Ruiz Torres: in memoriam    
       
-Señor Alcalde.

-Ilustrisima Corporación Municipal

-Rvdo. Sr. Cura Párroco.

-Hermana Mayor y Hermanas del Beaterio

-Representantes de las Entidades, Asociaciones, Hermandades, Cofradías, Clubes y Peñas de la Ciudad.

-Amigos y Amigas todos.


     Alguna vez habíamos hablado los Pregoneros y Pregoneras de San Jorge de la necesidad de programar alguna actividad que conmemorase los 25 años de la instauración del Pregón como prologo cultural de la fiesta en honor a nuestro Patrón. Sin embargo, dos acontecimientos luctuosos acaecidos en el último año vienen a impedir que estas bodas de plata tengan un carácter festivo. El 13 de Julio de 2011 fallecía el IX Pregonero, Jaime Cordero Barroso y el 26 de Febrero de 2012 nos abandonaba el III Pregonero, Domingo Ruiz Torres.

     Así las cosas la Asamblea de Pregoneros y Pregoneras, los jorgistas alcalaínos que diría Carlos Cordero, concluimos que no procedía mejor forma de conmemorar nuestro primer cuarto de siglo de existencia que encomendando al que os habla, en su condición de Decano de hecho por la imposibilidad de que lo haga quien lo es de derecho, Fernando Toscano de Puelles, para que glosase la figura de los dos compañeros que nos han abandonado.

     Y créanme que me enfrento a la tarea con una enorme responsabilidad tanto porque mis torpes palabras, seguro, no podrán, ni de lejos, bosquejar la semblanza que ambos buenos alcalaínos merecen, como porque me resulta difícil hablar en pasado y recordar en este obituario a dos amigos con los que vivimos, compartimos y aprendimos tantas cosas.



          No descubro nada nuevo si digo que como antiguo alumno safista fui alumno de Jaime Cordero; pero no me pregunten que asignatura nos impartía porque ni me acuerdo, ni viene al caso, lo que realmente me interesa destacar es que quienes tuvimos la oportunidad de asistir a las clases de Jaime, por encima de todo, aprendimos que con la verdad por delante se llega a todas partes, que las ambigüedades no conducen a nada y, sobre todo aprendimos a analizar los hechos, las circunstancias y las realidades que se nos presentaban para, a partir de ese análisis, extraer conclusiones y plantear actuaciones; porque Jaime era un hombre de acción que intentó inculcarnos la pasión por cuanto se hace. Un hombre de acción que no desfallecía y trató que le siguiésemos en la incansable tarea de construir un mundo mejor.

     Tampoco descubro nada nuevo si digo que, al igual que muchos de ustedes, he tenido la suerte de compartir con Jaime ilusiones, expectativas y dedicación en cuantas iniciativas se hayan podido emprender para poner en valor o mejorar el patrimonio material e inmaterial de los alcalaínos o para defender sus intereses, porque Jaime era un enamorado de su pueblo y si bien tuvo oportunidades para ejercer su profesión fuera de Alcalá, optó por hacerlo en nuestro pueblo y llegados a este punto, me van a permitir que deje mi pluma y, haga mías las palabras del X Pregonero de San Jorge; que me convierta en altavoz de cuanto decía Carlos Cordero, en artículo publicado en ABC el 21 de Julio pasado, días después de la desaparición de su hermano: “Vivir en un pueblo tiene su aquel, y en este atractivo no falta lo negativo que, a veces, en la balanza, toma mayor peso que la alegría por no vivir en la gran urbe. Vivir en un pueblo es saber que tu piel va a estar unida a la de los demás vecinos. Que tu aire es el mismo del de los demás y que tu vida estará cada día y a cada momento bajo la mirada y el pensamiento de los otros. Vivir en un pueblo es, en fin, el “buenos días” cuando te encuentres con otro, la charla a propósito, la ayuda al momento y la unión en tantos quehaceres que se presentan o se tienen por costumbre, aunque el remordimiento y la inquina estén soterradas bajo la sonrisa o la palmada. En estas líneas, doloridas, decimos que Jaime Cordero Barroso optó por vivir de por vida en su pueblo de nacimiento hasta su muerte a los 74 años, estando comprometido con su Alcalá día a día, como maestro y director de la SAFA, con el futbol y el baloncesto local, con Cáritas Parroquial que fundó, con la patrona del pueblo de cuya hermandad fue varios años Secretario, en tanto que pregonero varias veces dada su facilidad de palabra y su formación, e inmerso en el mundo de la cultura… (recogiendo a continuación un párrafo que le dedicara Hernández Guerrero en el que decía que Jaime))) escribía de forma elegante, clara y directa, porque era enemigo de las ambigüedades y de los circunloquios y asumió la vida como un horizonte abierto a experiencias siempre inéditas y como una rica cadena de oportunidades para seguir aprendiendo. Estoy convencido de que uno de sus motores más activos fue el profundo amor a su pueblo y a su familia. La claridad de sus palabras, fieles trasuntos de la claridad de sus ideas, constituye la manifestación directa de su sólida formación humanista.”

     Apenas seis meses después de la muerte de Jaime, el 26 de Enero de 2012, nos dejaba también el tercer pregonero de San Jorge, Domingo Ruiz Torres.



     A Domingo lo conocí ya de mayor, cuando después de una intensa actividad profesional como militar por diferentes puntos de España vino destinado a San Roque y empezó a estar más tiempo por Alcalá. Nos unía el interés por la Historia local siendo así como bajo el nombre de Aula Municipal de Historia pusimos en marcha una iniciativa que pretendía registrar cartográficamente los diferentes yacimientos que o bien se conocían ya o se iban descubriendo entonces, cuando la gente se enteraba de que estábamos tratando de identificar todo aquello que pudiera contener algún vestigio material de quienes nos precedieron habitando nuestro suelo. Nos unía igualmente la pasión por la Semana Santa y empezó a colaborar con la Cofradía del Nazareno, convirtiéndose en el artífice de la restauración y dorado de los elementos más deteriorados del altar del Sagrario de la Victoria en el que entonces se encontraba el Señor de la Alameda para, posteriormente, con la colaboración de la Cofradía del Nazareno como de muchos jóvenes de Cristo Vive, emprender la tarea de reorganizar la extinta Cofradía del Cristo de la Columna, labor en la que contaría, entre otros, con la colaboración de nuestro decimosexto pregonero, Francisco Herrera Lozano, con el que llegó a forjar, a partir de entonces, una relación que trascendiendo a la amistad derivaría, con el andar de los años, en una estrecha colaboración de Domingo en la labor pastoral de Paco en sus diferentes destinos como Sacerdote y que le llevaría incluso a completar la Diplomatura en Teología como luego veremos.

     Entusiasta defensor de la conservación de nuestro patrimonio a Domingo le debemos la restauración, de distintas pequeñas imágenes de la Iglesia de la Victoria así como que pusiese en manos de José Miguel Sánchez Peña la recuperación del perdido esplendor de la imagen de la Virgen de las Lágrimas hasta entonces abandonada en lamentable estado de conservación en un almacén de la parroquia.
    
     Con todo, con ser esto importante, no hagamos que los árboles no nos dejen ver el bosque e intentemos acercarnos a la biografía de Domingo Ruiz Torres de una manera cronológica.
 
      Muy joven, en un Alcalá que ofrecía pocas oportunidades, Domingo se sintió interesado por la vida castrense y decide abandonar nuestro pueblo para hacerse militar profesional, especializándose en carros de combate.

     En 1982, con el grado de Teniente, es destinado a la Academia de Infantería de Toledo donde ejercería tanto de Profesor para Oficiales y Suboficiales como de Profesor de la Escuela de Formación de Conductores del citado Centro, adquiriendo tal grado de especialización que obtendría el grado de Director Pedagógico de Enseñanza de Adultos.

     Tras su experiencia en Toledo es destinado al Cuartel General de la Brigada de Infantería Motorizable XXII en Jerez de la Frontera para pasar luego al Centro de Instrucción de Reclutas Sur en Camposoto y de ahí, ya como Capitán, al Regimiento de Infantería Motorizable Pavía 19 de San Roque, donde permanece dos años mandando la 1ª Compañía del Batallón del citado Regimiento, para solicitar luego el pase a la situación de Reserva Activa con la graduación de Capitán del Arma de Infantería del Ejército de Tierra, momento en que se encontraba en posesión de la Cruz, Encomienda y Placa de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo.

     Como decíamos, fue durante su estancia en San Roque cuando Domingo tiene una mayor presencia entre sus paisanos; para una vez pasó a la reserva trasladarse a vivir a San Fernando lo cual, unido a varias circunstancias como el hecho de que empezó a cursar la Licenciatura en Historia o que empezó a vincularse con actividades en su Ciudad de residencia tales como las de la Administración de Cáritas en la Parroquia castrense de San Francisco o que comenzó a desempeñar o la Secretaría de la Cofradía de Jesús de Medinaceli de la Isla, harían que su vinculación con la Parroquia de San Jorge se articulase sólo a través de los cursillos prematrimoniales en los que continuaría impartiendo las correspondientes conferencias mensuales, pero sus estancias entre nosotros eran cada vez más cortas.

     Hombre con inquietudes intelectuales y de profundas convicciones espirituales, como decíamos, al concluir los estudios de Historia decide acometer los de Teología que le llevarían a completar la “Diplomatura en Ciencias Religiosas en el ISCRD San Agustín de Cádiz” y a ordenarse tanto de acólito y lector en 2008 como de Diácono Permanente el 27 de Febrero de 2011, momento en el que sería adscrito a la Parroquia de la Sagrada Familia de la Isla, donde en apenas un año de ministerio se había ganado el respeto y la consideración de todos y, de nuevo, vuelvo a callar mi voz para convertirme en portavoz de lo que le dijeron sus feligreses en el mismo día de su muerte: Domingo: “ un hombre ejemplar que era la discreción, la corrección y la elegancia personificada. ¡Es verdad que para hacer el bien no hace falta ir publicándolo! Los hombres, verdaderamente, buenos hacen su tarea diaria y cumplen su misión sin que se entere nadie, sin levantar la voz, de forma anónima como Domingo…”

     Y quisiera concluir esta encomienda en nombre de todos los Pregoneros y Pregoneras de San Jorge afirmando que con la muerte de Jaime, el Pregonero del Compromiso Social y con Domingo el Cantor de la figura del Mártir San Jorge no sólo hemos perdido a dos hombres de profundas convicciones y comprometidos con la tarea de construir una sociedad mejor, sino que además hemos dejado de contar con dos buenos alcalaínos que nos prestigiaban como grupo, que nos brindaron un ejemplo que nos enorgullece y que nos sentimos honrosos de perpetuar y conservar su memoria.


Gabriel Almagro y Montes de Oca
II Pregonero de San Jorge.

PREGONEROS DE SAN JORGE

I.- Fernando Toscano de Puelles -1987

II.- Gabriel Almagro y Montes de Oca -1988

III.- Domingo Ruiz Torres -1989
IV.- Jaime Guerra Martínez -1990

V.- Juan García Macías -1991

VI.- Manuel Guerra Martínez -1992

VII.- Arsenio J. Cordero Domínguez -1993

VIII.- Francisco Blanco Romero -1994

IX.- Jaime Cordero Barroso -1995 
X.- Carlos Cordero Barroso -1996 

XI.- Francisco López Cuadrado -1997 

XII.- José Sánchez Romero -1998 

XIII.- Antonio Mansilla Romero -1999 

XIV.- Daniel Vázquez Salas -2000 

XV.- Juan Rodríguez González -2001

XVI.- Francisco Herrera Lozano -2002 

XVII.- Fuensanta Guerrero Marín -2003 

XVIII.- Bibiana Aido Almagro -2004 

XIX.- Moisés Rodríguez González -2005

XX.- Antonio J. Trujillo Domínguez -2006

XXI.- Miguel Pastor Sánchez -2007

XXII.- María de los Santos Delgado Pérez -2008

XXIII.- Tomás Acedo Alberto -2009

XXIV.- María José Gómez Soto -2010

XXV.- Luis Pizarro Medina -2011

XXVI.- Juan Leiva Sánchez -2012