sábado, 10 de febrero de 2018

Eléctrica Nuestra Señora de los Santos.Una empresa centenaria (y IV)



7.- El capital humano: cien años de electricistas

      Aunque el registro de personal de la empresa comienza a partir de los años cuarenta y, consiguientemente desconocemos todo lo relativo a los primeros treinta años de su existencia, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que, el número de personas que han prestado servicios a la "Fábrica de la Luz" en este siglo debe rondar el centenar de personas y lo hacemos desde la certeza de que desde 1940 hasta nuestros días han sido 75 las personas que han tenido una vinculación contractual con la empresa así como que a ellas habrán de añadírseles todas las que prestaron sus servicios en aquellos treinta primeros años.

      Nos consta que tanto para la puesta en marcha del primitivo motor de gas pobre y la instalación de sus equipos complementarios como para el tendido del cableado por el pueblo, se contó con la dirección "del inteligente perito mecánico-electricista (gaditano) don Antonio Costa..." , si bien, aunque no nos consten sus nombres, también debió contarse con el concurso de, al menos, un encargado de máquinas, un engrasador y un peón que serían los encargados de operar con el motor, mantenerlo y ponerlo en funcionamiento diariamente, así como con la participación de un oficial electricista que debería encargarse tanto de todo lo relativo al mantenimiento y conservación de las instalaciones eléctricas como de dar las altas y bajas de abonados correspondientes y junto ellos era necesario que prestasen igualmente sus servicios tanto un administrativo que llevase todo lo relativo a contabilidad como un cobrador que recaudase, diariamente, el importe que satisfacían los abonados por cada bombilla " a tanto alzado".

      Los primeros operarios, responsables de estos menesteres, de los que conocemos sus nombres son aquellos que los desempeñaban en 1943, momento en que Eloy Cerejido García era el encargado de máquinas (59); José Pérez Sánchez intervenía como engrasador de los dos motores; Juan Fernández Díaz y Alfonso Moreno Puerto actuaban como peones y Juan Muriel Guerra como oficial electricista (60) al tiempo que suponemos que las tareas administrativas eran compartidas por Antonio Serrano de la Jara y Antonio Moreno.

Eloy Cerejido García

      Plantilla que, una vez se produjo la conexión de la eléctrica alcalaína con la red de sevillana a través de Medina, a partir de 1047 (61), variará, sustancialmente, para pasar a estar integrada por 3 electricistas, uno de los cuáles compatibilizará sus trabajos con el de cobrador (62) dando origen a una situación que persistirá hasta bien entrados los años 90 del siglo XX, momento en que dejarían de cobrarse los recibos a domicilio (63) y la eléctrica se quedó con sólo dos electricistas: Andrés Barrios y mi hermano Manuel Almagro.

       Llegados a este punto, no puedo dejar de pasar la oportunidad de reseñar que Manuel Almagro, al día de la fecha, no sólo es el trabajador con más antigüedad de la "Fábrica de la Luz" sino que al mismo tiempo es el continuador, durante más de medio siglo, de la vinculación de mi familia con esta empresa (64).

      En base a la afirmación que antecede, podemos concluir que, durante al menos cincuenta años, la eléctrica ha contado con tres electricistas uno de los cuáles, el Oficial de mayor graduación, ejercía como encargado de las instalaciones, mientras los otros dos compatibilizaban las ocasionales averías, altas y bajas de abonados con la toma de lecturas de contadores y el cobro de recibos (65), aunque tampoco podemos olvidar que, bien por vacaciones del personal bien por acumulación de tareas, han sido numerosas las contrataciones de personal eventual que, siguiendo una política muy arraigada en la empresa, siempre dio un trato preferencial a los hijos de los trabajadores (66) y una oportunidad a aquellos jóvenes que estuvieron interesados en el oficio (67).

      El nombre del primer cobrador del que tenemos constancia, documentada, es Francisco Guerra Jobacho (68) al que seguirían en el desempeño de dicha labor durante muchos años Felicísimo Vázquez Alonso y Diego Puerto Gallego (69).

Francisco Guerra Jobacho

      Si por el contrario nos centramos en la parte administrativa habremos de reseñar que, durante la segunda mitad del siglo XX, aquella estuvo atendida básicamente por dos personas: Luís Blanco Benítez (70) y Luis Fernández Gallego (71) quienes en cuarenta años pasaron por las etapas de hacer los recibos a mano, con una máquina electrónica que sería el precedente de los ordenadores y, en sus últimos años, pusieron las bases para la informatización de la toma de lecturas y elaboración de recibos que sería culminada por sus sucesores en la oficina: Mónica Moreno, Moisés Rodríguez, Juan Portillo, Milagros Puerta y Antonio Arjona, además de otros que, en ocasiones, han desempeñado labores de refuerzo.

Luis Fernández Gallego

       En lo tocante a la labor Gerencial, según hemos anticipado, aquella fue desempeñada por Antonio Serrano de la Jara desde la creación de la empresa hasta su fallecimiento, siendo sustituido por su yerno Antonio Moreno Gallego primero y por su hijo Francisco Serrano Espinosa después (72) quién cedería el testigo a Luís Blanco Benítez y este, a su vez, a Mónica Moreno Sanjuán que sería reemplazada por Juan Portillo y se mantendría en el cargo hasta Diciembre de 2007 en que dicho cometido ha sido asumido por José Alfonso Perales Moreno, tataranieto del fundador y quinta generación de la misma familia que, un siglo después, continua al frente de una empresa que, a pesar de los cambios experimentados en el sector eléctrico en este largo tiempo y a la tendencia a la concentración de las suministradoras locales en manos de las grandes multinacionales, sigue manteniendo el mismo carácter que el primer día.

       Por otra parte, tampoco podemos obviar que, a lo largo de este siglo, en la electrica, además del "personal de plantilla", cada vez que hubo necesidad de acometer trabajos extraordinarios, se recurrió también a contratar personal eventual así ocurrió, por ejemplo, en 1946, en el contexto de la conexión de la red de suministro con la de Medina Sidonia, cuando se contrataron albañiles y peones para habilitar las casetas que debían albergar los nuevos centros de transformación (73) o, durante los veranos de los años 1968 a 1973, en que se hizo lo propio con un buen número de peones (74) para que, bajo la dirección de Gabriel Almagro Rodríguez, ejecutasen los trabajos de sustitución en todo el trazado de la línea Medina-Alcalá de los viejos postes de madera por otros metálicos que estaban llamados a servir de apoyo a una nueva red provista de cables con mayor sección (75) que permitiese tanto mejorar las condiciones del suministro como atender a la cada vez más creciente demanda de los alcalaínos(76).

       De cualquier forma, también es reseñable que, desde entonces, el personal de la plantilla se dedicaría, básicamente, a la función de la gestión ordinaria del servicio mientras que los trabajos extraordinarios empezarían a contratarse con empresas especializadas (77).

Gabriel Almagro Rodríguez

8.- Los últimos treinta años.

       Desde mediados de los años setenta la Eléctrica contaría tanto con una moderna y suficiente línea de abastecimiento desde Medina como con un funcional conjunto de redes de distribución dentro del municipio, que se organizarán en torno a un centro de transformación principal, ubicado en la antigua "Fábrica de la Luz", y otros secundarios dispuestos por diferentes zonas. Dichos centros de transformación permitirían que, a principios de la década de los ochenta, se pudiese aplicar en nuestra ciudad el programa de "electrificación rural" que promovió la primera Diputación democrática con el concurso del Ayuntamiento, la eléctrica y los propios vecinos (78) interesados, permitiendo extender los beneficios de la luz eléctrica hasta los parajes del Pozo Abajo, Patrite, los Santos, Cañada de Maina y Puerto de la Parada (79).

       Años más tarde serían un grupo de propietarios de fincas rusticas, ubicadas en los márgenes de la antigua carretera de Algeciras, los que constituirían una comunidad de usuarios para promover la instalación de una nueva línea que llevase la energía eléctrica hasta el extremo sur del término alcalaíno en la finca "La Parrilla" después de abastecer tanto al Polígono Industrial de la Palmosa como a las fincas del Larios, Alberite, el Peso o el Jautor.

      Sin embargo, a mediados la década de los ochenta, pese al importante incremento de abonados y el creciente aumento del consumo experimentado en Alcalá, aun cuando tenía líneas y equipos suficientes para garantizar el abastecimiento, la preocupación de Francisco Serrano estribaba en la búsqueda de una segunda conexión a las redes de su suministradora, Sevillana de electricidad, que procedente de una subestación distinta a la de Medina, propiciase que Alcalá tuviese se asegurase el suministro por dicha segunda línea cuando en la otra hubiese algún tipo de averías (80); alcanzando finalmente, en 1988, un acuerdo con Sevillana por el que si bien la eléctrica alcalaína tendría una conexión con la subestación de Vejer de la Frontera a través de una línea que montaría entre Benalup-Casas Viejas y Alcalá, en contrapartida, la explotación de dicha línea correspondería a Sevillana de electricidad (81) que de esta manera se introducía en el término municipal de Alcalá. De cualquier forma, la puesta en funcionamiento de esta segunda línea necesitaría de un nuevo centro de transformación en el que ubicar un intercambiador que propiciase que, al saltar una línea, entrase en uso la otra en una cadencia de 30 segundos (82) de modo que Alcalá se convirtió en el único municipio de la provincia de Cádiz con el suministro eléctrico garantizado por dos líneas con fuente de abastecimiento distintas.

      Tras el fallecimiento de Francisco Serrano, a principio de los años noventa, la empresa pasaría a manos de sus sobrinos Antonio, José y María Josefa Moreno Serrano (83) y más recientemente a los hijos de estos, cuarta generación de la familia Serrano que, pese a la presión que ejercen las grandes suministradoras, sigue gestionándola con la ilusión que supone continuar un proyecto de empresa familiar que pese a su carácter hoy ya centenario se mantiene vigorosamente joven y dinámica con retos tan importantes (84) como pueden ser la puesta en funcionamiento una subestación propia y seguir atendiendo a Alcalá de los Gazules como siempre, de la mejor manera posible.



NOTAS

(59) Prestó estos servicios hasta Octubre de 1948 en que, buscando un nuevo horizonte profesional, trasladó su domicilio a la ciudad de Cádiz en la que fallecería, cuando contaba 88 años de edad, el pasado año 2007.

(60) Este electricista era natural de Medina Sidonia, siendo de reseñar que todos los electricistas que han venido a prestar servicios a Alcalá eran o de aquella ciudad o de la de San Fernando y así, podemos citar que también es asidonense Andrés Barrios Olmedo y fueron cañaillas José Barra Quirós, engrasador desde 1945; Joaquín Fernández Terán y José Fernández Pérez, Oficial primera y peón respectivamente en 1948, que suponemos vinieron a realizar las adaptaciones necesarias en las instalaciones y equipos en el momento de la conexión con la Electro harinera asidonense.

(61) Esta conexión supone, a un tiempo, que la empresa dejó de producir, por combustión, electricidad para empezar a distribuir la energía hidroeléctrica que producía "Sevillana de electricidad" y que la empresa local revendía

(62) Así por ejemplo en 1949 los electricistas de la plantilla eran Francisco Puerto Gallego como Oficial primera; Francisco Bermúdez Escalona como Oficial segunda y Felicísimo Vázquez Alonso, nominalmente como peón, pero de facto como "cobrador" de recibos.

(63) En dicho momento se impuso la domiciliación bancada de los recibos y, subsidiariamente, la obligatoriedad de que, aquellos abonados que no quisiesen domiciliar sus recibos, hubiesen de satisfacerlos en las oficinas de la empresa.

(64) Aunque sólo sea como una mera reseña quisiera dejar constancia que, siguiendo las viejas tradiciones del oficio, Manuel Almagro, que ingresó en la empresa en 1985 como peón, ha pasado por todos los puestos del escalafón hasta alcanzar la categoría de oficial primera.

(65) Así entre 1949 y 1964 Francisco Puerto Gallego ejercía como Oficial responsable de los equipos mientras que Felicísimo Vázquez Alonso (quién prestaría servicios en la empresa entre 1949 y 1984) y Diego Puerto Gallego (que lo haría entre 1959 y 1994) compatibilizaban tareas de electricistas, (arreglo de averías, partes de farolas, colocación y lecturas de contadores) con el cobro de recibos, mientras que Gabriel Almagro Rodríguez (prestó servicios en la empresa entre 1958 y la fecha de su fallecimiento en Abril de 1985) compartía tareas con Francisco Puerto al que habría de sustituir en 1964.

(66) Así hemos prestado servicios en la empresa tanto Nicolás y José Vázquez Salas, hijos de Felicísimo Vázquez Alonso; como Gabriel, Manuel y Rosa María Almagro Montes de Oca, hijos de Gabriel Almagro Rodríguez, ambos productores de la empresa.

(67) Baste citar como ejemplos Antonio Cuesta Moreno en 1946; Francisco García Moreno y Martín Delgado Soto en 1948; Francisco Domínguez Camacho entre 1969 y 1972; Nicolás Vázquez Salas en 1972; José Vázquez Salas en 1984; Gabriel Almagro M. de Oca en 1987; Manuel Toledo Fernández entre 1986 y 1989; Juan J. García Córdoba entre 1988 y 1999 o Jesús Delgado Muñoz en 1999 los jóvenes que tuvieron oportunidad de disfrutar de un contrato temporal en la "Eléctrica Nuestra Señora de los Santos".

(68) Aún cuando documentalmente el primer cobrador que conocemos es Francisco Guerra Jobacho, que prestaría sus servicios entre Enero de 1950 y Marzo de 1953, otras noticias indirectas nos indican que, con anterioridad, dicho cometido fue desempeñado tanto por el padre del gerente durante muchos años de la eléctrica, Luís Blanco; como por otro señor de apellido Sánchez, padre del líder centrista sevillano, candidato de UCD a la Junta de Andalucía en las primeras elecciones autonómicas y empresario inmobiliario Miguel Sánchez Montes de Oca.

(69) Entre otros trabajadores que pudieron, de manera ocasional, pudieron desempeñar, también las labores de cobranza domiciliaria como José Vázquez Salas, Manuel Almagro Montes de Oca, Manuel Toledo Fernández, Juan Jesús García Córdoba, Juan Portillo o quién esto escribe.

(70) Luís Blanco Benítez se incorporó a la empresa en 1953 y permanecería en ella hasta su jubilación en el año 1992, cuarenta años de los que la mayor parte desempeñó labores de Gerente.

(71) Luís Fernández Gallego prestó sus servicios en la eléctrica desde 1952 hasta su jubilación, en 1987.

(72) Aunque la mayor parte de las veces, en atención a que Francisco Serrano residía en Madrid, dicha labor se desarrollase, por poderes, por Luís Blanco Benítez como hemos expuesto anteriormente.

(73) Dichas contrataciones, consistieron, básicamente en las del maestro albañil Francisco Ramírez Pereira, los oficiales Juan Ramírez Pereira y Diego Ramírez Márquez así como las de los peones Francisco Vallejo Almagro y Antonio Ramírez Pereira.

(74) Peones que no sólo ejecutaban los pozos sino que además, provistos de mulos, acarreaban hasta aquellos los materiales necesarios para realizar la cimentación de las torres o postes que, durante el invierno anterior, había ido elaborando el propio Gabriel Almagro en el taller de la propia eléctrica.

Dichos trabajadores fueron: José Rodríguez Rey; Luís Benítez Estudillo; Manuel Troya Rodríguez; Antonio Ruiz García; Manuel Venegas Cantero; Francisco Venegas Cantero; Rafael Puerta Fernández; Francisco Vela Puerta; Miguel Pérez Candelera; Ramón Redondo Ramírez; Juan Ortega Gómez; José Sánchez Perales; Manuel Camacho Fernández; Juan Jiménez Moreno; José Rojas Alonso; Ignacio Romero Pérez y Alfonso Puerta Sánchez.

(75) Trabajos de sustitución del cableado en los que se contaría con el concurso de la empresa jerezana "Salvador Guimerá".

(76) De los alcalaínos y de foráneos toda vez que, a raíz de la instalación de la nueva línea, se pasó a prestar servicio también a todas las fincas que, por su proximidad con la línea que nos abastecía desde Medina, podían enganchar sus redes particulares en aquella y que, básicamente fueron las fincas de la Flora, propiedad entonces de Joaquín Díaz de la Jara; Rancho Viejo de Antonio Serrano Benítez; el Vínculo de los herederos de Benítez Bello; La Zorrera de Cebada Gago; Los Alburejos de Alvaro Domecq; El Toñanejo de Manuel Prado; Tablada de Manuel Benítez Coca y los Ratones de Francisco Gallo Puerto.

(77) Así por ejemplo, una vez se contaba con la nueva red hasta Medina, se procedió a sustituir el viejo cableado al desnudo tendido por nuestras calles mediante pescantes y palometas por otro sistema más moderno de cables trenzados en el que se contaría con el concurso de las empresas de Salvador Guimerá y Manuel Lucero Collantes, empresa asidonense esta última que trabajaría en Alcalá durante un buen número de años y participaría tanto en la colocación de bastantes redes como en la instalación de los nuevos centros de transformación que iba necesitando la eléctrica para atender a la cada vez mayor demanda; siendo así como surgen los nuevos de San José, Callejones del Parral, Prado, Los Pozos, etc...

(78) Dicha experiencia que se generaliza a partir del año 1980 no era nueva, sin embargo, para la eléctrica, toda vez que en los primeros años 60 ya había llevado a cabo una experiencia similar con el concurso de varios propietarios de molinos locales, en virtud de la cual se había llevado la luz eléctrica hasta la finca "La Calderona" dando servicio a una serie de molinos harineros que, hasta entonces, funcionaban, básicamente, con el agua como fuerza motriz y eran los de Antonio Alex; Francisco Romero y Manuel Jara además de la ya citada finca de la Calderona propiedad de Basilio Ruiz de Azua, razón por la cual en la casa a dicha instalación se le conocía como "la línea de Don Basilio" y contaba, incluso, con un seccionador propio en el Centro de Transformación de la Fábrica que era el primero que se "echaba a fuera" cada vez que había una avería eléctrica.

(79) La mayor parte de dichos trabajos serían realizados por la empresa chiclanera Inecasa, Instaladora Eléctrica Andaluza Sociedad Anónima, que dirigida por el ingeniero técnico Joaquín de Mier quién, por entonces, desempeñaba también labores de asesoramiento a la empresa Francisco Serrano y Cía, ejecutó numerosos trabajos para la eléctrica tanto de cableados de redes por distintas zonas del municipio como de construcción de diferentes Centros de Transformación cual es el caso del ubicado en los bajos del "Hotel San Jorge" entre otros.

(80) Dicha concesión permitiría que la resolución de las averías en una línea pudiese ejecutarse con una mayor tranquilidad que hasta entonces en que, era necesario recorrer completamente la línea en busca de la avería que, por lo general, se buscaba por tres grupos distintos de personas que recorrían, por tramos, el trazado, así un primer grupo partía desde Medina y llegaba hasta el seccionador de Alburejos (quien esto escribe, sin ir más lejos, lo hizo varias veces con Félix Vázquez y guarda un recuerdo entrañable de la experiencia) mientras que una segunda vigía, partiendo desde Alcalá debía llegar hasta el Saltillo, al tiempo que el espacio entre ambos puntos debería ser recorrido por un tercer grupo o vigilancia; de modo que, en aquellos tiempos, sin teléfonos móviles, las labores de comunicación entre grupos las desarrollaba "Paco Burrilla" con su taxi que, desde siempre, se consideró como uno más de la plantilla de la casa y conocía todos los pormenores de una tarea que había de resolverse con la mayor celeridad posible para evitar perjuicios a los clientes.

(81) Así pues, de acuerdo al protocolo suscrito, dicha línea seria gestionada comercialmente por Sevillana de Electricidad y por ello, los usuarios o clientes de aquella, como pueden ser la Presa del Barbate, la finca Monte Abajo, el Centro de Interpretación de los Alcornocales, el CEDEFO o el Pradillo son suministrados por Sevillana y no por la Eléctrica local.

(82) Dicho centro de transformación, construido entonces en el extrarradio de la ciudad, en la zona conocida como camino de Peña Parda, y hoy en el centro de los nuevos desarrollos urbanos de Alcalá y, consiguientemente lo aconsejable sería el traslado del mismo, alberga en su interior además de los equipos necesarios, el referido intercambiador de fabricación alemana y que tiene una cadencia de 30 segundos por indicación de sevillana de electricidad, pues podría haberla tenido de mucho menos tiempo.

(83) Esta última a través de sus hijos, los hermanos Rodríguez Moreno.

(84) Retos derivados tanto del incremento de las necesidades de suministro que la vida actual, con sus innumerables electrodomésticos y aparatos eléctricos, viene deparando como por la inminente puesta en funcionamiento de un nuevo polígono industrial, con una extensión de 300.000 m.2, en las proximidades del actual, que demanda una gran potencia de consumo.

2 comentarios:

  1. Hola Ismael. Simplemente aclararte que mi padre, Eloy Cerejido García (59 según tus notas) efectivamente trabajó en la fábrica de la luz. Se trasladó a Cádiz en 1952, tras dejar el taller de fabricación mecánica que estaba situado detrás de las peñas. Murió en 2007 con 92 años. Gracias

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  2. Hola de nuevo, Eloy Cerejido, se trasladó a Cádiz en 1.957, antes por error puse otro año. Saludos

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