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viernes, 1 de noviembre de 2013

La antigua Casa del Cabildo (III)






PRIMERA PLANTA DE LA CASA DEL CABILDO. 

      Al inicio de los trabajos en los paramentos tan solo se pretendía sanear unas áreas con humedad. Sin embargo, hemos podido comprobar que aumentaba la complejidad en el muro medianero con la iglesia de San Jorge, pero, puesto que no contábamos con información documental, no podíamos pensar que este espacio perteneciera antaño a la iglesia de San Jorge. En la Lám. V se puede observar como el muro cierra un gran vano, que posiblemente formara parte de un anexo mayor del que hoy día existe como capilla. 

      La técnica constructiva principal del lienzo que ciega el vano es la misma que la utilizada en el resto de la planta primera, que corresponden con unidades estructurales propias de la Casa del Cabildo (siglo XVI), a lo que se suma un posible frontón de descarga, por tanto, nos inclinamos a inferir que este elemento estructural también pertenece a la construcción principal del Cabildo, significando con ello que la iglesia de San Jorge cedió (ya sea voluntariamente o no) parte de su recinto. 

       Integramos aquí el picado de las catas en la primera planta forman parte de un mismo elemento constructivo, un muro de carga de la primera etapa de construcción de la Casa del Cabildo. Presenta un vano con arco rebajado de ladrillos macizos a soga. Estos lienzos principales se caracterizan por un muro de mampuestos mixto con ripios, mortero y tres hiladas de ladrillos macizos. A éstos se encastran unos arreglos a base de ladrillos macizos, unos a soga otros a tizón, junto con fragmentos, que quizás pertenezcan a una remodelación del siglo XVIII. Por último, se reconocen unos añadidos de obras realizadas en el siglo XX, quizás en los años 80, compuesto por ladrillos huecos, cemento y una viga de hormigón en el dintel del vano (las ventanas y el marco del vano también son de instalación reciente). 

      La conservación de los elementos constructivos es buena, a pesar de presentar los referidos problemas de humedad, que se han manifestado como superficiales. Llama la atención el gran espesor de los muros, que, aunque no identificamos necesariamente como parte de la muralla medieval, sí indicaría el espesor de la muralla sobre la que levanta. 

Lám. VIII. Localización del arranque del arco 

SEGUNDA PLANTA. 

      En general, la segunda planta es la estructura de la Casa del Cabildo más transformada. Esta transformación es especialmente notable en el siglo XX, ya que la cubierta del edificio se instaló en los años 80 y buena parte de los paramentos están totalmente o parcialmente restituidos, con unos enlucido que, en algunos zonas, alcanzan los 0,10 metros. 

      Son muros de mampuestos mixto con ladrillos macizos colocados sin un criterio de regularidad y tanto a soga como a tizón. El elemento de unión utilizado es cal de buena calidad. La evidencia más notable del grado de transformación de la estructura es el uso de ladrillos huecos para rellenar un pequeño hueco en el extremo inferior izquierdo, así como un revestimiento, con el objeto de dar consistencia a la pared y regularidad, no solo se ejecutó con la mezcla de cemento y arena sino también con fragmentos de ladrillos huecos. En síntesis, se trata una construcción de escaso valor histórico. 

      Su conservación, a pesar de los añadidos, es buena, y los problemas de humedad tan solo afecta al revestimiento, teniendo su origen en el forjado del techo y transmitiéndose mediante filtraciones. 

      Otra actividad no contemplada inicialmente, pero que ha mostrado un detalle de gran interés ha sido el picado de una grieta localizada en la fachada principal de la primera planta. Esta fachada se caracteriza por presentar dos vanos rectangulares que dan salida a un balcón corrido. Por otro lado, algo nada excepcional. Sin embargo, los trabajos de picado de la grieta han dejado al descubierto la verdadera razón de la misma, el arranque de un vano de mayores dimensiones en forma de arco de medio punto, que actualmente está clausurado y al menos lo estuvo durante todo el siglo XX. A pesar de que tan solo se ha podido observar el arranque de un arco, por su posición y sus dimensiones, y acudiendo a la Ley de Simetría, inferimos que la primera planta de la fachada principal de la Casa del Cabildo debió estar configurada por vanos configurados por dos arcos de medio punto. Ya sea por razones de deterioro, estéticas funcionales o cualquier otra que se nos escape, esta arcada geminada fue sustituida por los ventanas actuales. 

Lám. IX. Detalle de arco


5. CONCLUSIONES Y PROPUESTAS. 

      Son varias las conclusiones extraídas de esta intervención arqueológica en la Casa del Cabildo de Alcalá de los Gazules: 

- La primera conclusión, por obvia no deja de tener su importancia. Nos encontramos ante un edificio con casi cuatrocientos años de historia, que ha experimentado cambios estructurales, de elementos constructivos y, por supuesto, diferentes usos de materiales.  Decir que ha sido una construcción maltratada en su devenir histórico quizás sea excesivo, pero es cierto que durante el siglo XX las diferentes obras de remodelación se han realizado sin ningún criterio de conservación y restauración respetuosas con la fábrica utilizada en la construcción de la Casa del Cabildo. 

- Los trabajos en el exterior del edificio han sacado a la luz evidencias claras de la muralla medieval de Alcalá de los Gazules, así como una buena conservación de los paños, incluida la bóveda de medio cañón, del pasaje conocido como ‘Puerta Nueva’. No obstante, tan solo se ha trabajado en una zona muy determinada del verdadero potencial de conservación que tiene la muralla. 

- La primera planta es la que muestra un mayor interés estructural, no en vano se trataba de la planta noble del Cabildo. A parte de conservar restos de la decoración estucada en una de sus salas, las catas paramentales practicadas muestran una fábrica sólida de mampuestos mixtos con hiladas de ladrillos macizos con un mortero de cal como elemento de unión de buena calidad. 

- La segunda planta presenta en su interior menos interés histórico, no en vano ha sido la más transformada, empezando por la armadura y la misma cubierta que son de reciente instalación; muros (que más parecen tabiques) de ladrillos huecos levantados en su totalidad y un revestimiento que regulariza los paños de espesores desmedidos, ya que algunos alcanzan los 0,10 metros. 

- Respecto a la patología dominante que suscitó el presente estudio arqueológico, la humedad, diremos que en todos las catas paramentales practicadas esta patología es superficial, propagada por filtraciones procedentes de la armadura y cubierta. 

- Por último, queremos insistir en la necesidad de realizar estudios paramentales previos en edificios históricos, ya que con catas convenientemente distribuidas se nos muestra el bien cultural en su verdadero grado de conservación y potencial de puesta en valor. 

      Las propuestas que nos suscita el conocimiento adquirido del edificio donde se localizó el Cabildo de Alcalá de los Gazules nos lleva hacia diferentes líneas de actuación. 

1ª. Picar revestimiento del pasaje conocido como ‘Puerta Nueva’, eliminando elementos extraños a la fábrica original de los paños (por ejemplo, ladrillo contemporáneos) y realizando una restitución con un criterio diferenciador. 

2ª. Dejar visible la muralla medieval de Alcalá de los Gazules en este sector (el alcance visible está por determinar). Nuevamente se eliminarán elementos extraños a la fábrica original y se procederá a la restitución con un criterio diferenciador. 

3ª. De acuerdo con las directrices marcadas desde la Delegación de Provincial de Cultura en Cádiz, en la cata CC.AlG.11.2 se procederá a la consolidación con ladrillos macizos de aquellas zonas del paño que lo precisen. 

4ª. Nos parece de gran interés, más aún si consideramos el uso futuro como Museo Municipal, hacer el esfuerzo de dejar al descubierto la fábrica original de mampuestos y ladrillos macizos en alguna zona o sala concreta. 

5ª. No tenemos ninguna propuesta de conservación para la segunda planta. Si acaso, la retirada de todo elemento visual (cables, ladrillos huecos, marcos deteriorados, etc.) que distorsionen las salas. 

6ª. Recuperar la facha principal de la primera planta de la Casa del Cabildo. Esta es, sin duda, una propuesta de futuro, pero consideramos que son mayores los valores positivos que se lograrían en este B.I.C. con la restauración de los arcos geminados de la fachada, tanto desde el punto de vista histórico como de ambiente (mayor aporte de luz natural). 



6. BIBLIOGRAFÍA. 

ALMAGRO MONTES DE OCA, G., CORDERO DOMÍNGUEZ, A. y GUERRA MARTÍNEZ, J., 2001: Alcalá de los Gazules, un siglo de imágenes. Ayuntamiento de Alcalá de los Gazules, Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y Diputación de Cádiz. Cádiz. 

FERNÁNDEZ GÓMEZ, M., 1995: “La villa de Alcalá de los Gazules (Cádiz), un enclave fronterizo del reino de Sevilla en la Baja Edad Media”. En la España Medieval, 18:205-221. Madrid. 

FERNÁNDEZ GÓMEZ, M., 1997: Alcalá de los Gazules en las ordenanzas del marqués de Tarifa. Un estudio de legislación legal en el Antiguo Régimen. Ayuntamiento de Alcalá de los Gazules-UCA-Diputación de Cádiz. Cádiz. 

LADERO QUESADA, M.A. y GALÁN PARRA, I., 1982: “Los señoríos medievales en el ámbito de Cádiz y Jerez de la Frontera”. En la España Medieval, IV:543-572. Madrid. 

MONTAÑÉS, M. y MONTAÑÉS, S., 2003: Memoria arqueológica: “Seguimiento arqueológico de los trabajos de reconocimiento de la Torre Fortaleza de Alcalá de los Gazules”. Autorizada por la Junta de Andalucía. 

MONTAÑÉS, M. y MONTAÑÉS, S., 2004: Memoria arqueológica: “Seguimiento arqueológico durante las obras para consolidaciones urgentes de elementos estructurales en la Torre de Alcalá de los Gazules”. Autorizada por la Junta de Andalucía. 

MONTAÑÉS, M. y MONTAÑÉS, S., 2006: Memoria arqueológica: “Seguimiento y asesoramiento arqueológico en la torre del homenaje del castillo de Alcalá de los Gazules (Cádiz)”. Autorizada por la Junta de Andalucía. 

MONTAÑÉS, M. y MONTAÑÉS, S., 2004: “El castillo de Alcalá de los Gazules. La recuperación de un patrimonio olvidado”. Apuntes históricos de nuestro patrimonio. Ayuntamiento de Alcalá de los Gazules. 

MONTAÑÉS, M. y MONTAÑÉS, S., 2007: “Primeros hallazgos de urbanismo romano en Alcalá de los Gazules”. Apuntes históricos de nuestro patrimonio. Ayuntamiento de Alcalá de los Gazules. 

RAMOS ROMERO, M., 1983: Alcalá de los Gazules. Colección Historia de los pueblos de la provincia de Cádiz, Excma. Diputación Provincial, Cádiz. 

SÁNCHEZ DEL ARCO, E., 1893: Monografía de Alcalá de los Gazules.

viernes, 18 de octubre de 2013

La antigua Casa del Cabildo (II)




3. DESARROLLO METODOLÓGICO. 

     Para la consecución de los objetivos científicos propuestos, desarrollamos una metodología de aplicación general para abordar el estudio de conjuntos defensivos urbanos, y que, adaptadas en este caso a las características del lugar que nos ocupa, hemos podido poner en práctica en intervenciones anteriores (en especial a partir de Jacques Le Goff (1991): “Construcción y destrucción de la ciudad amurallada. Una aproximación a la reflexión y a la investigación”; en Cesare De Seta y Jacques Le Goff (eds.), La ciudad y las murallas, Cátedra, Madrid), teniendo en cuenta los siguientes fundamentos generales previos: 

- La investigación sobre las murallas de una ciudad conlleva el análisis de un período histórico extenso. Aplicamos para ello un método regresivo, partiendo de las huellas que de dichas defensas nos hayan quedado. 

- Aplicado a los restos emergentes y los soterrados de este posible lienzo de muralla, con este modelo ampliaremos la información en relación con aspectos como ocupación del espacio y usos, fases de construcción, destrucción y reconstrucción-conservación. 

- Las conclusiones de las actuaciones aquí propuestas han de servir para continuar profundizando en la comprensión y evolución de las estructuras constructivas defensivas de Alcalá de los Gazules que han llegado hasta nuestros días. Así mismo, contribuir a la definición exacta de los trabajos de intervención arquitectónica. 

Lám. V. Vista general del paramento del muro medianero con la iglesia de San Jorge. 

     Por tanto, las actuaciones arqueológicas, que comprenden el control, así como la metodología empleada, se plantean como medida cautelar para la protección-conservación del bien patrimonial; no obstante, ello no impedirá la labor científica de reconstrucción de la evolución histórica del lugar. 

     El trabajo de campo se aborda con una metodología de estudio básica: la estratificación de elementos de diferente cronología y su interrelación. Interpretaremos para ello toda la información recopilada, consistente en fuentes escritas documentales, bibliográficas, e informes y memorias de intervenciones anteriores en sus inmediaciones; y el material gráfico conformado por dibujos, grabados, planimetría y fotografías de diferentes épocas. 

     Todo este material nos aporta datos muy valiosos sobre la potencialidad arqueológica de la zona y su evolución, para interpretar los vestigios emergentes y los localizados, contribuyendo a discriminar las distintas fases de construcción . 

      El trabajo de campo se inicia con el análisis, el cual pasa por dos momentos preliminares y el propio control del picado de muros, que exponemos a continuación: 

Patologías de la estructura emergente: 

     Partimos para ello del estado actual que presenta la Casa del Cabildo y los elementos asociados a ella. 

Limpieza de estructuras: 

      Atendiendo a las patologías de la Casa del Cabildo, se ha realizado un primer trabajo de limpieza, lo que representa un paso previo y necesario para el correcto estudio de los elementos y tipologías constructivas. Esta limpieza se ejecutó con medios manuales, dando exactitud a la reproducción fotogramétrica y planimétrica a utilizar en la fase siguiente. 

Estudio: 

     En el estudio de los muros, cuyo objeto básico es conocer la evolución histórica de la Casa del Cabildo, apuntando aspectos como estado actual y cronologías constructivas. Los resultados que puede aportar la investigación y análisis se estima que serán los de ampliación/verificación de la información aportada por las fuentes documentales, bibliográficas y gráficas recopiladas. 

Lám. VI. Vista general del paramento picado en la primera planta. 

4. RESULTADOS. 

       A continuación vamos a proceder al análisis individualizado y en detalle de cada unos de los paramentos en los que se ha intervenido. Para el reconocimiento de cada uno de ellos utilizaremos la identificación abreviada utilizada en el apartado 6.2.3. Así mismo, recordar que las diferentes patologías ya han sido descritas en el mismo apartado, de modo que sólo haremos mención a aquellas nuevas patologías observadas tras el picado de las estructuras. 

PASAJE “PUERTA NUEVA”. 

       Tras la retirada del revestimiento de cemento quedaron al descubierto los elementos constructivos que forman el pasaje conocido como ‘Puerta Nueva’. Atendiendo a las referencias documentales recogidas, la adscripción cronológica de la estructura es de la Edad Moderna, concretamente mediados del siglo XVI. 

      Atendiendo a las diferentes remodelaciones que ha experimentado, como por ejemplo el revestimiento actual, que se pudo haber ejecutado en los años 80 del siglo XX y una estructura que hoy día no se conserva (un balcón con escalera adosada al muro), su estado de conservación es bueno, el cual podría mejorar aplicando técnicas y materiales actuales para la conservación y consolidación. 

      Por otro lado, los restos de la muralla medieval son reconocibles basándonos en varios aspectos: 

1º. La técnica constructiva difiere radicalmente del resto de estructuras más próximas. Se trata una construcción de gran espesor (supera 1 metro el ancho conservado), construido con mampuestos y mortero. 

2º. La estructura abovedada de la ‘Puerta Nueva’ se encuentra adosada a la muralla, es más, presenta una separación de varios centímetros, patente también en la planta primera. 

3º. A través de la fotografía aérea se puede observar el trazado del recinto amurallado de Alcalá de los Gazules, llegando a coincidir plenamente con el trazado que desarrolla el lienzo de muralla analizada. 

4º. Las fuentes documentales corroboran la existencia original en este zona de un postigo de la citada muralla. 

       No cabe duda que el espesor de la muralla debe estar actualmente reducido respecto al que tuvo, además presenta varios añadidos que desvirtúan su potencial defensivo (UEC 5 y 6), sin embargo, como adelanto del apartado de ‘propuestas’ consideramos que estamos ante una gran oportunidad de dejar visible y saneado de elementos extraños (ladrillos huecos y macizos) este sector de la muralla medieval de Alcalá de los Gazules. 

Lám. VII. Vista general del paramento picado en la segunda planta. 

viernes, 19 de julio de 2013

La antigua Casa del Cabildo (I)


Artículo publicado en la Revista de Apuntes Históricos 2012 


LA ANTIGUA CASA DEL CABILDO DE ALCALÁ DE LOS GAZULES. 
UNA ACTUACIÓN ARQUEOLÓGICA PARA SU ADECUACIÓN  
COMO MUSEO HISTÓRICO. 

Montañés Caballero, M., Ocaña Erdozáin, A., Manzono Molina, C., Montañés Caballero, S. 

ARQUEÓLOGOS. 



1. INTRODUCCIÓN. 

     A modo de introducción, recordaremos que en el año 1248 Fernando III conquista Sevilla, lo que supone un punto de inflexión para la posterior ocupación de las cuencas de los ríos Guadalete y Barbate, entre cuyas poblaciones encontramos a Alcalá de los Gazules, por Alfonso X. Esta ocupación fue pacífica y la presencia castellana debió reducirse a un pequeño grupo militar. Mayor trascendencia tuvo el año 1264, rebelión de los mudéjares, para Alcalá de los Gazules, porque se posicionó a favor de la revuelta, pasando a cuchillo a las tropas castellanas. Sofocado el levantamiento pasó a ser, durante un largo período de tiempo, una villa de frontera de primera línea. 

     Este carácter fronterizo da como resultado una gran inseguridad, lo que explica su crónico déficit demográfico y los continuos intentos de repoblación de los monarcas castellanos, sobre todo desde mediados del siglo XIII, a través de entrega de tierras, exenciones fiscales, privilegios militares y la conmutación de penas judiciales. En concreto, desde 1268 Alcalá experimenta un cierto impulso repoblador gracias a los privilegios otorgados por la Corona sólo cuatro años después de las repoblaciones llevadas a cabo en Arcos, Jerez o El Puerto. Medina y Alcalá (576 vecinos) pasaron de simples puntos fortificados en la línea de frontera a pequeños núcleos de población, que en 1279 ya merecían la calificación de “villas”. 

Lámina  I. Escudo localizado en la parte posterior de la Casa del Cabildo. 


     Frente a esta inestabilidad, la seguridad estaba presidida por el castillo, tanto por estar ubicado en un lugar de difícil acceso como por sus altos y gruesos muros, y en síntesis, por los criterios poliorcéticos con los que fue diseñado éste y la muralla que rodeaba la villa. Un breve pero significativo ejemplo del equilibrio tan inestable en el que trascurría la vida en frontera es como Alcalá de los Gazules pasa por un continuo trasiego de poseedores. Tras estar en territorio de realengo desde su conquista cristiana, a finales de 1279 es donado a la Orden de Santa María de España, pero en 1280 pasó de nuevo a ser de realengo. En 1282 fue donada a Alfonso Pérez de Guzmán (Guzmán “El Bueno”), en 1283 quedó de nuevo bajo el control de la corona y en 1285 fue cedida a la Orden de Santiago, para ser recuperada por Sancho IV como propiedad real. En 1310 la cedió a Alfonso Fernández de Córdoba, pero muerto éste, en su testamento no aparecía como propiedad la villa de Alcalá de los Gazules; la corona se había hecho de nuevo con su gobierno. A finales del siglo XIV pasó a ser señorío de D. Enrique de Castilla y Sousa, duque de Medina Sidonia (anterior al linaje de los Guzmanes), muerto éste la Corona recupera la villa, hasta que en 1441 fue cedida definitivamente en señorío al Adelantado de  Andalucía Per Afán II de Ribera. 

     Hasta las conquistas de Jimena y Castellar en el siglo XV, y sobre todo de la serranía de Ronda hacia 1485, Alcalá no dejó de ser fronteriza con las posiciones musulmanas. La seguridad y estabilidad sirvieron para que Alcalá de los Gazules alcanzara un aumento de población que, como en tantos municipios, sirvió para traspasar los límites del recinto amurallado. Sin embargo, hoy día, este perímetro amurallado, junto con algunas de sus torres, se puede trazar sin gran dificultad, ya sea porque se han conservado lienzos y puertas de mismo o ya sea porque las viviendas adosadas al trazado original de la muralla marcan este recorrido, quizás ocultando, no destruyendo, la construcción defensiva original. En 1985 se declaró el casco antiguo Conjunto Histórico-Artístico (LADERO et al., 1982). 

Lám. II. Estado de la Casa del Cabildo en la segunda década del siglo XX.

2. ANTECEDENTES HISTÓRICOS Y ARQUEOLÓGICOS. 

     Hemos centrado la atención para la redacción de los antecedentes históricos y arqueológicos desde del momento de la conquista cristiana de Alcalá de los Gazules, descartando, de este modo, cualquier mención a períodos anteriores. No porque no estén constatados, sino por tratarse este estudio arqueológico de un control del picado de unos paramentos afectados por humedad de cronología moderna. Sin embargo, sí prestaremos especial atención a diferentes documentos gráficos que nos marcan unos cambios estructurales de la casa del Cabildo y construcciones anexas. 

     Hasta nosotros se ha conservado unas ordenanzas municipales fechadas en 1528, en el que, aparte de la valiosa información jurídica, de organización de la villa, social, etc., nos interesa en este momento todo lo relativo a la Casa del Cabildo, es decir, el lugar donde cada lunes se reunía con carácter ordinario del concejo de Alcalá de los Gazules. Decir que desde 1480 existía en la legislación real disposiciones destinadas a obligar a todos los pueblos de la Corona a la construcción de casas públicas dedicadas exclusivamente al gobierno municipal (FERNÁNDEZ, 1997). 

     La Casa del Cabildo se localiza sobre la denominada ‘Puerta Nueva’, uno de los accesos al interior fortificado de Alcalá de los Gazules. Según recoge Marcos Ramos (1983), parece que donde se localiza la ‘Puerta Nueva’ existió con anterioridad un postigo de la muralla (RAMOS, 1983:390), que con la construcción de la casa del Cabildo y respondiendo a nuevas necesidades de paso se diseña la nueva entrada en bóveda que hoy podemos ver. En la parte posterior del pasaje se conserva el Escudo de la ciudad formado por el de los Rivera y el de Castilla-León. Este mismo autor da una cronología de construcción de 1550, con una remodelación en el siglo XVIII. Se trata de una sólida construcción y de planta baja y dos pisos; la planta baja con sala de entrada abovedada; el primer piso estaba destinado a oficinas, sala de sesiones, y tiene un espacioso balcón volado de hierro con zapatas y tirantas, que corre todo el testero de la plaza de San Jorge; el segundo piso se utilizaba como almacén y tiene un amplio salón que asoma a la plaza por seis ventanas-balcones gemelas en arco bajo dintel. 

Lám. III. Se aprecian cambios estructurales y deterioros destacados en el anexo a la Casa del Cabildo. Posiblemente la fotografía pertenece a los años 70 del siglo XX

     Actualmente, todas las todas las referencias halladas sobre este edificio recogen la siguiente cita: “Se trata de un interesante edificio del siglo XVI, del período purista del Renacimiento Español que destaca tanto por el contraste de colores y la superposición de órdenes arquitectónicas en su fachada como por su austeridad y solidez”. De acuerdo con la cronología, de acuerdo con la adscripción de estilo, pero no comprendemos a qué superposición de órdenes se refiere y el contraste de colores parece más una indocumentada interpretación contemporánea; respecto a “su austeridad y solidez”, decir que no se lo da el diseño del edificio, sino más bien responde a su estrecha relación con la muralla y a localizarse en uno de los vanos que daban acceso a la villa de Alcalá de los Gazules. En las actas del Cabildo de 17 de abril de 1841 (leg. 56, folio 25a) se recoge el derrumbe de un muro que iba desde la Puerta Nueva y que bajaba entre calles de la Cárcel, hoy ya no existe, y San Pedro. Se pide al Ayuntamiento el arreglo de los desperfectos (RAMOS, 1983:390). 

      En 2001, el Ayuntamiento de Alcalá de los Gazules, en colaboración con la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y la Diputación de Cádiz, publicó el libro Alcalá de los Gazules, un siglo de imágenes, editado por Gabriel Almagro Montes de Oca, Arsenio Cordero Domínguez y Jaime Guerra Martínez. Nos parece de interés hacer referencia a esta obra porque en ella se recogen dos fotografías que nos muestran cambios significativos en elementos estructurales del inmueble que estudiamos. 

      Desde el punto de vista arqueológico, Alcalá de los Gazules no se caracteriza por haber desarrollado una política activa de protección del Patrimonio Arqueológico, es decir, son contadas las intervenciones con metodología arqueológica que se han desarrollado en el municipio y, en concreto, escasas las ejecutadas en el entorno de la plaza de San Jorge y la Casa del Cabildo, sin duda, punto neurálgico en el proceso de ocupación histórica de Alcalá de los Gazules. 


Lám. IV. Vista general de los lienzos de la ‘Puerta Nueva’ 
con restos de la muralla medieval en primer plano. 

     La presencia en época moderna ya ha sido suficientemente referenciada (supra). Así mismo, el potencial arqueológico en época medieval islámica y cristiana está contrastado con el conocimiento documental actual (FERNÁNDEZ, 1985) y las intervenciones arqueológicas realizadas en los restos del castillo de Alcalá de los Gazules (MONTAÑÉS y MONTAÑÉS, 2003, 2004, 2006). 

     Mención aparte, desde nuestro punto de vista, merece el grado de conocimiento de la época antigua, más exactamente el período romano. Ya que el hallazgo de un complejo hidráulico (castellum aquae) en el casco antiguo de Alcalá puso de manifiesto la existencia de una ciudad  romana (MONTAÑÉS y MONTAÑÉS, 2007). La magnitud y complejidad de los restos arqueológicos bastaron para reafirmar la necesidad de la presencia de arqueólogo en todas las obras civiles proyectadas en el casco histórico.