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sábado, 23 de mayo de 2026

Vida y Andanzas de los Palma de Mesa (XV)




3.3.- MELCHOR DE PALMA

    El hijo menor del doctor Palma, según el expediente para pasar a Indias, nació en 1583, pero su partida de nacimiento verifica que lo hizo en 1575. Como su hermano mayor, pasó a América ya casado, según se deduce de lo contenido en el prólogo del libro “Annales de la Sagrada Religión de Santo Domingo”, [124] donde se detallan las raíces de un ilustre descendiente de Melchor:

“La Señora Doña Maria de Hijar, Madre de V. Ilustrisima, y muger de Don Antonio, ultimo mencionado, fue hija de Don Lorenzo de MeSsia y Valdivia, y de Doña Maria de Hijar y Figueroa, naturales de la Nueva Guadalaxara. Don Lorenço, fue hijo de Don Melchor de MeSsia y Valdivia y de Doña Elvira de Aragón y Guzman, naturales de Alcalá de los Gazules en Andalucía. Doña Mariana, abuela materna, fue hija legitima de suero Vázquez de Moscoso, y de Doña Aldonça Fernández de Hijar, de la Nueva Guadalaxara.”



    Este árbol genealógico pertenece, ni más ni menos, que al fraile dominico Fray Antonio de Monroy, que fuera arzobispo de Santiago de Compostela (España) desde 1685 hasta su muerte en 1715, que es, por tanto, bisnieto de Melchor y tataranieto del doctor Palma.

    No hemos localizado en el Archivo parroquial la partida de matrimonio entre Melchor de Mesa y Elvira de Aragón, pero como dijimos anteriormente, los primeros libros, se encuentran incompletos. Sería demasiada casualidad que estos dos alcalaínos no se casaran en Alcalá, hicieran el viaje por separado, se encontraran en la misma ciudad en América y terminaran casándose allí. De todas formas, la fuente de información parece fiable, ya que dicho libro está escrito por fray José de Sarabia y Lezana, cuando aún vivía el arzobispo, a quien se lo dedica y a quien conocía personalmente, por lo que se supone que, para elaborar la relación, conoció documentos de primera mano.

    De su vida en México, lo único que hemos podido averiguar es que falleció en la localidad de Ameca el 22 de septiembre de 1638, debiendo estar ya viudo, pues en su acta de defunción no se menciona a la esposa:

“en veinte y dos de setiembre de mil y seis sientos y treinta y ocho años murió d. Melchor de messa y se enterro en esta iglesia como mando por su testamento que otorgo ante frco gonsales teniente deste pueblo y juº peres de bargas su escribano y ansimesmo manda se le digan por su alma quatro sientas y sinquenta missas y sinquenta por las animas de purgatorio y fuera destas otras sinquienta missas por dos indios difuntos y ansimesmo manda se le diga missa de cuerpo presente y novenario cantado hiçose ansi_” [125]

    Fruto de este matrimonio, nació Lorenzo de Mesa y Valdivia, a quien en foros genealógicos mexicanos se ha confundido con su tío, Lorenzo Castro Mesa, ya que tío y sobrino estaban casados con dos hermanas. Tuvieron además otro hijo o hija, que no hemos podido identificar. En los autos de bienes de difuntos del suegro de ambos, Suero Vázquez de Moscoso, se despeja toda duda:

“Don Lorenço castro de meza y el capitán lorenço de mesa baldibia como maridos que somos de doña costança de moscosso y de hixar y de doña mariana de Figueroa, hijas y herederas de suero bazqz de moscosso y de doña aldonça de hijar su mujer…” [126]

    Lorenzo de Mesa, casó con Mariana de Híjar Figueroa entre 1603, año en que hizo testamento Suero Vázquez, donde aparece como doncella, y 1608, fecha en que aparece ya como esposa de Lorenzo.[127] Tuvieron un hijo, posiblemente el primogénito, al que pusieron el nombre de su abuelo, Melchor, aunque no sabemos la fecha de su nacimiento. En 1617 nació otro hijo, siendo bautizado el 22 de octubre, al que se puso por nombre Lorenzo. En su partida de bautismo, a su padre se le nombra como capitán y son sus padrinos, Isabel Castro Mesa y su marido Francisco Caro Galindo. [128]

    Mariana, la mujer de Lorenzo, falleció el 10 de noviembre de 1619, enterrándose en la Iglesia del convento de San Francisco de Guadalajara. Testó ante el escribano Pedro Mansilla y dejó ordenadas mil misas por su alma. [129]

    Pasados dos años, Lorenzo contrajo nuevamente matrimonio con Ana de Ojeda en Guadalajara el 11 de febrero de 1621. Fue su padrino Francisco Caro Galindo. [130]

    Lorenzo fue un importante comerciante y debió especializarse en la compraventa de ganado de todo tipo, según se desprende de varios poderes que otorgó. El 26 de junio de 1628 dio poder a su mujer, Ana de Ojeda, “para que pueda vender qualesquier esclavos mios o suyos ganados vacunos cavallares mulares por unos y otras qualesquier cosas y géneros de asienda casas tieRas sitios de ganados mayores y menores de contado o fiado como le paresiere y del presio dellos darse por contenta y pagada…” [131]

    Al año siguiente, el 8 de mayo, otorgó otro poder, a su hijo, el bachiller Melchor de Mesa y a su sobrino Francisco de Mesa Mirabal para que en su nombre puedan cobrar los dineros y otros géneros que le estaban debiendo [132] y el día 10, el matrimonio vuelve a otorgar poder a Melchor de Mesa Figueroa. [133] Diez días más tarde, es el propio capitán Lorenzo de Mesa el que vende 40 mulas a Diego Fernández de Córdoba por 300 pesos. [134]

    Todos estos movimientos tienen una explicación: el capitán Lorenzo de Mesa había sido condenado por la Real Audiencia de Guadalajara a cumplir condena en el fuerte de la Habana por la muerte del presbítero Andrés Gómez Carranza, conmutándole dicha pena por el pago del sueldo de 7 años, un total de 2400 pesos de plata, firmando el matrimonio una carta de obligación el 16 de julio:

“… otorgamos y conozemos por esta Preste carta que debemos y nos obligamos de dar y pagar a su magd en su Rl Caja desta dha ciudad y a los sses jueces Rs della en su Rl nombre un mill y seiscientos Pessos de oro común en Plata en que la Rl audª desta ciudad comuto el serviº de siete años sin sueldo en que Yo el dho Lorenço de mesa estaba condenado para el fuerte de la abana Por la muerte que se me ynputo del pe andres gómez carrança porque los dos mill y quatrocientos pos Restantes a toda la dha cantidad los e metido en la dha Rl Caja los quales dhos un mill y seiscientos Pessos en la dha Plata los meteremos en la dha Rl Caja todos juntos en una paga puestos en ella a nuestra costa para de oy dia de la fha desta carta en dos meses cumplidos primeros siguientes…” [135]

Firmas de Melchor de Mesa y su hijo Lorenzo de Mesa


    Debió reunir el dinero Lorenzo, pues el año siguiente sigue con sus negocios y así, el 7 de mayo de 1630 vendió un esclavo mulato [136] y el 23 de marzo del año siguiente, su mujer vendió 200 becerros a Francisco de Pareja. [137]

    Al año siguiente, otorga una escritura el 6 de mayo, por la que concede la libertad a un esclavo suyo: “yo tengo Por mi esclavo a Juanico morisquillo niño de hedad de un año poco mas u menos hijo de agustina mulata mi esclava Y porque la susodha me a servido bien y con amor como buena esclava Y por el amor y voluntad que tengo al dho Juanico niño y ser nacido en mi cassa y ahijado de don melchior de messa mi hijo legitimo de mi libre voluntad graziossa mente por lo arriba dho en aquella (¿?) y forma que mejor aya lugar de derº Por la Preste otorgo y conozco que ahorro y liberto al dho niño Juan de hedad de un año poco mas o menos de la sujezion y cautiverio en que a estado y esta…” [138]

    Aunque saldó su deuda con la justicia, el estamento eclesiástico de Guadalajara le impuso algún tipo de censura, quizás la entrada a las iglesias, lo que no sentó nada bien a Lorenzo, el cual, junto con su hijo Melchor, otorgó un poder el 20 de mayo de 1632 al padre fray Florián de Ayerbe, procurador de la Compañía de Jesús en la Nueva España, que estaba a punto de regresar a la península, y a Fr. Francisco Crespo, procurador General en Madrid, para que en sus nombres, “parezcan ante su santidad y su nuncio delegado y ante otros qualesquier tribunales y jueces eclesiásticos y seculares donde convenga y presenten qualesquier testimonios u otros rrecaudos a nos tocantes y en virtud dellos pidan se nos haga gracia de absolvernos yn totum de qualesquier censura o sensuras que se nos an ynpuesto por el ordinario desta ciudad y obispado y declaraciones dellas que contra nos se han ffecho por rrazon de ynputarnos la muerte del Padre andres gomez carranza Presvitero difunto…” [139]

    Cinco días más tardes, Lorenzo arrendó una Hacienda que tenía a cuatro leguas de Guadalajara, conocida como de Santa Lucía, a Francisco López y Marcos Benítez, por el tiempo de cuatro años a razón de cien pesos anuales. [140]

    Finalmente, Lorenzo de Mesa y Valdivia falleció el 14 de enero de 1651, enterrándose en la Iglesia del convento de San Francisco de Guadalajara. [141] Su mujer, Ana de Ojeda, le sobrevivió tres años, falleciendo el 6 de diciembre de 1653, enterrándose en la misma Iglesia. [142]



    Dos calles, dos cuestas, dos ilustres olvidados, dos Bartolomé, padre e hijo, cuya fama y hazañas hace mucho que el tiempo borró. Sirvan estas líneas para recobrar la memoria de esta estirpe añeja que esparció la sangre alcalaína por las tierras mexicanas de Jalisco.

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sábado, 31 de enero de 2026

Vida y Andanzas de los Palma de Mesa (XIV)



CAPITULO 3º

HIJOS Y NIETOS 
DEL DOCTOR BARTOLOMÉ DE PALMA


    Como vimos en el capítulo primero, el doctor Palma tuvo, que sepamos, 6 hijos, todos los cuales le acompañaron en su viaje a América: Baltasar, Juana, María, Bartolomé, Lorenzo y Melchor. Bartolomé es el único conocido, por sus éxitos profesionales, aunque sus hermanos no le fueron a la zaga. Dedicaremos este último capítulo a repasar la vida de los vástagos varones, pues nos ha sido imposible seguirles la pista a las dos hembras, que, al dedicarse a la vida doméstica, no han dejado ninguna huella que poder rastrear.

3.1.- BALTASAR DE PALMA

    Baltasar fue el primogénito del matrimonio Palma-Martínez de Toledo y es el único hijo del cual no hemos podido localizar la partida de bautismo en el Archivo Parroquial, aunque en el expediente para pasar a Indias se asegura que es natural de Alcalá. Hay que aclarar que los libros 1º y 2º de bautismo de dicho Archivo se confeccionaron con multitud de partidas sueltas, existiendo muchas lagunas, faltando algunos años, por lo que no es descartable que entre esas que han desaparecido, se hallase la de Baltasar. Del mismo modo, también hay que poner en cuarentena el dato contenido en dicho expediente situando su nacimiento en 1564, pues las fechas facilitadas para los hermanos no coinciden con sus partidas de bautismo.

    Su infancia y juventud nos son completamente desconocidas, pero es que los pocos datos que hemos podido reunir sobre su persona, no hacen sino añadir más interrogantes a su vida.

    El doctor Palma, en el expediente antes referido, menciona entre sus hijos a Isabel, nacida en 1593, lo que supone que ambos hermanos se llevarían 30 años. Localizamos documentación en que se menciona a una Isabel Castro Mesa, nieta del doctor. Conviene precisar que en esta época se hacía un uso arbitrario de los apellidos, no siguiéndose ninguna norma y en esta misma familia, por ejemplo, una misma persona, a veces utilizaba como primer apellido Mesa y otras, Castro.

    En el expediente de información de calidades de Alonso Dávalos y Bracamonte del año de 1699, [103] bisnieto de Isabel Castro Mesa, se recoge que la misma era natural de Vitoria.[104] Efectivamente, conseguimos localizar su partida, siendo bautizada el 28 de junio de 1588 en la Parroquia de Santa María de Vitoria, hija de Francisco Castro Mesa y de Leonor de Viveros. [105]Surge aquí la primera interrogante ¿eran Baltasar y Francisco la misma persona? Aunque no hemos podido averiguar las razones de este cambio de nombre, (quizás tuviera un nombre compuesto, o quizás fuese un error del cura que hizo la partida) todo parece indicar que sí, pues en el Archivo Parroquial de Alcalá localizamos una partida matrimonial fechada el 6 de octubre de 1592 en que coinciden el nombre de la mujer y el apellido, aunque aparece incompleto por falta de papel del documento original del cual se copió el acta:

“En seis de Otubre del dho año, yo el dho Cura casé y velé en face de la Yglecia, habiendo precedido Vª al Licdo Balthazar de Palma y Meza, con Dª Leonor de …beros” [106]



    No encontramos la partida de matrimonio, pero sí una partida de velación en Vitoria, que confirma que ambos casaron con anterioridad a esa fecha:

“miércoles diez y seis de henero de 1589 el teniente de cura vele a franco de Castro y Mesa con Dª Leonor de Vivero esto aviendo precedido los requisitos necesarios conforme a concilio testigos Alonso de Arana y thomas de Iraola” [107]

    Surge aquí una nueva interrogante: ¿por qué se casaron y velaron nuevamente en Alcalá si ya estaban casados? Puede ser que, al trasladarse el matrimonio a Alcalá, hiciesen el ritual de la velación para refrendar su matrimonio ante la comunidad.

    Otra de las interrogantes es qué hacía Baltasar en Vitoria. ¿estudios, trabajo…?

    Lo que sí parece seguro es que realizó estudios universitarios, pues en el acta matrimonial de Alcalá se le menciona como licenciado.

    Baltasar debe ser ese hijo enfermo que menciona el doctor Palma para que embarque desde Sanlúcar y no desde Sevilla y que posiblemente falleciese en el viaje a América en 1597 o poco después. Cuando el doctor muere en 1604, ya había fallecido, pues desde la Real Audiencia se notificó al rey que dejaba “una nieta hija del hijo Maior muerto en sus días” [108] lo que indica que la defunción no era reciente, debiendo ocurrir antes del año de 1600 pues, ese año, el 4 de abril, su viuda, Leonor de Viveros, sobre la que no hemos podido documentar su pase a América, contrajo matrimonio en segundas nupcias:

“Primeramte digo yo Br franco de Porras farfan que vele a franco de alarcon sobrino del fiscal de su magd en esta audiencia con doña Leonor de bivero biuda besinos de esta ciudad….” [109]

    Su hija Isabel se casará en la Parroquia del Sagrario de Guadalajara el 6 de mayo de 1609 con el viudo Francisco Caro Galindo, un importante mercader, natural de Carmona (Sevilla). [110]

Acta matrimonial de Fco. Caro Galindo e Isabel de Mesa 


    La relación de Francisco Caro Galindo con la familia Palma, viene de años atrás, pues aparece como albacea en el testamento de María Ortega, mujer del doctor Palma, otorgado en 1607.

    La nieta del doctor, tendrá dos hijos de este matrimonio, Magdalena, bautizada el 15 de agosto de 1610 en la Parroquia del Sagrario Metropolitano de Guadalajara [111] y Hernando, que fue bautizado el 3 de junio de 1612. [112]

    La viuda de Baltasar de Palma, Leonor de Viveros, falleció el 28 de mayo de 1614, enterrándose en la Iglesia del convento de San Agustín. Nombró albacea testamentario a su yerno, Francisco Caro.

    Francisco Caro Galindo, falleció el 27 de noviembre de 1641[113] e Isabel Castro Mesa feneció en 1671, otorgando testamento en Guadalajara ante el escribano Hernán Enríquez del Castillo. Nombró por herederos a sus nietos, María y Diego de Ulibarri, habidos del matrimonio de su hija, Magdalena de la Cueva, ya difunta, con Diego de Ulibarri. [114]




3.2.- LORENZO CASTRO DE MESA

    Sabemos que Lorenzo nació en Alcalá en 1572, siendo bautizado el 28 de agosto en la Parroquia, aunque su vida, hasta la llegada a América, ha sido un auténtico enigma, ya que ni siquiera consta que viajara con el resto de la familia, aunque ya hemos incidido en que sí debió ser así.

    Quizás el que utilizase apellidos distintos a sus hermanos, influyó en este desconocimiento, pero queda fuera de toda duda que era hijo del doctor Palma, como así lo confirma Luis Díaz de Cepeda en las informaciones sobre el hermano Bartolomé:

“este testigo ha visto algunas Rezes en poder de don Lorenzo castro de messa hermano del dicho capitán don bartolome de messa y en el del susodicho muchos Recaudos Provanzas y executorias y otros diversos autos en que se rrefiere de la ydalguia y mucha nobleça y linpieza del dicho baltassar de palma y castro y juana Ramos de messa Padre y madre del dicho dotor Palma de messa oydor que lo fueron del dicho capitán don bartolome de messa y que fueron ávidos tenidos e rreputados en sus Pueblos y Lugares Por personas nobles hidalgos notorios y que gozaban de los provilejios de tales”

    En el capítulo sobre el padre, dimos cuenta del pleito que se inició en 1599 contra Lorenzo por su casamiento con Ana de Velasco, hija del fiscal Pinedo, considerado de los prohibidos por las leyes. En realidad, Lorenzo fue un actor secundario, pues las acusaciones contra el fiscal se remontan a antes de 1588, fecha en que el alcalaíno aún estaba en España y fueron fruto de una venganza del virrey de Nueva España contra el fiscal por no aceptar el nombramiento de un criado suyo como gobernador de varias provincias, tal como denunció el fiscal al rey en una carta escrita en diciembre de 1593:

“Por otras muchas he dado noticia A v. md. como el marques de villa Manrique por questa real audiencia no quiso rescibir a un criado suyo por gobernador de las provincias de Chiametla y copala que por fin y muerte de Hernando de bacan vacaron ynbió a privarme de oficio diciendo que yo avia casado una hija y lo que pasa es como por muchas informaciones que he ynbiado se avrá visto q yo trate que casaria una niña hija mia que a la saçon era de seis años y medio con otro niño hijo de un don Alº de bracamonte y esto si v. md. diese licencia y fuese cierto un vinculo que decían tenia en aragon por q aca el dho don Alº es pobrísimo en tanto grado que no se puede encarecer y con ocho hijos, viendo esta real audiencia la realcion siniestra con que el dicho virrey procedia declaro no aver lugar de se cumplir y lo remitio a v. md. y con esto el virrey callo nueve meses al cabo de los quales por no aver el audiª a otro negocio torno a ynbiar con el mismo recabdo y para mas satisfacion del dho virrey y que se certificase era siniestyra la relación e información que dice tenia contra mi se ventilo en juicio antel provisor sobre si del trato que dice entre el dho don Alº e yo avia avido resultado desposorio de futuro o matrimonio de presente y declaro no aver resultado y ser y aver sido las mismas personas libres para teniendo edad poder tomar destado q quisieren y sus padres no aver estado ni estar obligados a cosa alguna…” [115]

    Sin embargo, el fiscal no dijo toda la verdad, pues años más tarde, el alguacil de Guadalajara, Gerónimo Conde, denunció este matrimonio y cómo el licenciado Miguel de Pinedo lo había ocultado e incluso perseguido a los que testificaron contra él:

“Lo otro, como ya tengo dicho a Vuestra Majestad, el dicho fiscal casó a su hija doña Ana de Velasco con el dicho don Juan de íjar, más ha de catorce años y lo tenían solapado y encubierto el dicho casamiento hasta que públicamente hacían vida maridable en esta ciudad, de lo cual yo di luego aviso al conde de Monterrey, Virrey de la Nueva España como a persona a quien Vuestra Majestad tiene cometido este negocio de los casamientos y el dicho Virrey envió a esta ciudad al doctor don Fernando de Villegas vecino de México a que hiciese las averiguaciones y el dicho doctor las hizo y juraron algunos testigos lo que del caso sabían y hecha la dicha información se fue el dicho don Fernando de Villegas con ella... yo prometo a Vuestra Majestad que a todos los testigos que juraron y dijeron sus dichos que los va destruyendo y asolando el dicho fiscal e inquietándolos y levantándoles mil cosas… y el presidente le ayuda y favorece a ello grandemente y de esta manera estamos con el dicho fiscal y presidente vejados y amolestados y sin remedio ninguno sino es el que Vuestra Majestad enviare para remediar tanto mal.”

    A raíz de todo esto, y tras el presunto casamiento de Ana de Velasco con Lorenzo Castro Mesa, aparte del proceso en la justicia civil, se inició otro eclesiástico en el Tribunal del Santo Oficio de México en 1601 acusándola de bigamia, declarando el fiscal Pinedo que, tras casar su hija con Juan de Híjar, éste “yba enflaqueciendo” e impidió a su hija hacer vida marital hasta que cumpliera los 13 años. [116] No coincide esta declaración con la explicación que le dio al rey en una carta escrita el 10 de abril de 1602, donde dijo desconocer la ley y le echó la culpa a su difunta mujer:

“Quinze años por mi pesados q trate de casar una niña de seis años sin saber de la prohibición de v. md. de q hago a dios testigo dello ni a esta audiª avia venido tal cedula y todo este tiempo he sido perseguido con hartas zoçobras y pesadumbre que no se como lo he podido llevar sobre ello y otras cosas vino el obispo de la puebla con comisión de vª md. ocho años a el qual me hizo cargo de averla casado y respondi q yo no lo avia sabido y otras muchas cosas como constara por el proceso q allá esta muchos años a. en este tiempo murió mi mujer q fue la autora de todos estos trabajos y entendiendo mi hija estava libre ynducida y ingañada de la persona q la tenia a cargo dio la palabra a un hijo del oidor Palma de mesa y la saco el Provisor de mi casa y puesta en libertas dixo q era ansi y se quería casar con el salió el primero con quien se avia tratado y dixo era su mujer y aviendo avido un pleito muy reñido y bien trabajoso para mí se sentenció en favor del primero como tengo ynbiados testimonios de que quedó tan sentido el hijo del oidor que luego dio petición contra mi pidiendo me quitasen la plaça y otras muchas libertades…” [117]

    Finalmente, los jueces de la Inquisición, declararon nulo el matrimonio entre Lorenzo y Ana de Velasco, prevaleciendo el primero, que debía ratificarse en la catedral ante testigos, mientras que el Consejo de Indias ordenó que el hijo del hijo del doctor Palma fuese expulsado del distrito de Guadalajara.

    Efectivamente, a partir de entonces, Lorenzo pasó a residir en Autlán, donde no tardó mucho en contraer matrimonio, pues en 1604 ya aparece casado con Constanza de Híjar Moscoso, según el testamento de su padre, Suero Vázquez de Moscoso:

“Yten declaro que del matrimº entre mi y la dha doña aldonça mi muger hemos Procreado y tenemos dos hijas ligitimas que son doña Costanª de moscosso que yo casse con don Lorenço castro de mesa mi yerno…” [118]

    Lorenzo y Constanza tuvieron, que sepamos, cuatro hijos, Gregorio Castro Mesa, Suero Vázquez, Aldonza y Constanza de Híjar y Mesa.

    Precisamente el testamento de su suegro, le acarreará graves problemas en los años siguientes. Suero Vázquez había ordenado fundar una capellanía en la ciudad extremeña de Badajoz, para lo cual, sus herederos habían de mandar 4000 pesos de oro a España, más otros 400 ducados para otras mandas. Sin embargo, corrió el tiempo y el 2 de enero de 1608 se presentó en Autlán Juan Ramírez de Heredia, escribano real, nombrado juez de cobranzas de bienes de difuntos, para reclamar el dinero que debían haber enviado a la península. Lorenzo Castro, como marido de Constanza, y su sobrino, el capitán Lorenzo de Mesa y Valdivia, que ya había casado con Mariana, pidieron ese mismo día un aplazamiento del pago para poder reunir el dinero, alegando que las tierras que poseían eran tan pobres que nadie las quería comprar, que solo les había dejado en herencia yeguas y ganado y que no se perjudicaba a nadie con el retraso, ya que sus hijos y herederos eran los instituidos por Suero como patronos de la capellanía.

    El juez no atendió la súplica de ambos porque entendía que habían tenido cuatro años para vender el ganado con comodidad y que ni siquiera hicieron inventario de bienes. Volvieron a pedir el aplazamiento del pago y alegaron que, cuando murió su suegro, no pudieron realizar inventario de bienes porque todo estaba en poder de la viuda y “ser el juez en entonces aquí estava enemigo mortal suyo y de todos los desta casa”. Tras morir Aldonza de Híjar, justo antes de hacer dicho inventario, casó Lorenzo de Mesa y Valdivia con Mariana, haciendo partición de bienes como era costumbre, “trayéndolos todos a montón” y por lo tanto aquel inventario era válido.

    El 25 de enero, el juez se presentó en la casa de Lorenzo Castro Mesa a ejecutar el embargo de bienes, confiscándole 500 vacas y 500 yeguas de la estancia de Vista Buena, en Guachinango y llevándose plata y esclavos de las casas de su morada en aquella estancia. El mismo día también se presentó en la de Lorenzo de Mesa y Valdivia y le confiscó 100 mulas de la estancia de Francisco Ruiz y otras 100 de la de ylamatepeque, además de plata y esclavos.

    Ambos consideraron esto como un grave atropello y ese mismo día acudieron ante el teniente de alcalde mayor en Autlán, por ausencia del alcalde, para reclamar que se les recibiera información y poder presentar testigos sobre sus alegaciones, con el fin de que se les concediese más tiempo para reunir el dinero. El teniente autorizó las informaciones, presentando tío y sobrino, acto seguido, a Diego de Olivera, quien, bajo juramento, dijo que las tierras que poseían ambos eran tan pobres, que si las vendieran, no sacarían ni la mitad, ni aun pagándolas en muchos años. En el mismo sentido fueron las declaraciones de Juan López y Juan Real.

    Finalmente, Lorenzo Castro Mesa consiguió que el juez permitiera el pago a plazos del dinero de la capellanía, obligándole a firmar escritura de pago, que realizó el 6 de marzo en la ciudad de Guadalajara. Como sus fiadores, firmaron Juan Castillo, corregidor de aquella ciudad y su hermano, Bartolomé de Mesa, alguacil mayor de la Corte:

“Sepan quantos esta carta vieren como yo don lorenço Castro de meza vºz del puº e provincia de autlan estante en esta ciudad d guª como principal deudor e obligado e nos juº castillo vºz corregidor desta ciudad y alcalde ordinario della e don bartolome de meza alguacil mor desta corte como sus fiadores e llanos pagadores y todos tres juntos e de mancomun …y fecha execucion fue servido de suspender el efecto della e hacer espera a todos los dhos erederos ynteresados con que diésemos fianças de meter en poder de diº de carassa depositario de la dha visita, la mitad de toda la quantia de los dhos pºs de oro y quatrocientos ducados de castilla pº los galeones o flota que se espera este preste aº de la fecha desta e la otra mitad para la flota en delante del aº primero que vendrá de mill y seiscientos e nueve… ”

    Pagó Lorenzo aquel dinero y los negocios le fueron bastante bien con el paso de los años, según se deduce de un inventario de bienes que se vio obligado a hacer a mediados de marzo de 1625, al ser nombrado alcalde mayor de Guachinango, documento que demuestra que se había convertido en un auténtico potentado, por el dinero que había acumulado, más la cantidad de cabezas de ganado de todo tipo que poseía:

“A mi me dieron veinte mil pºs (pesos) de dote según parese por la partision q hezimos el cappan lorenço de mesa baldibia (¿?) y los bienes q oy tengo son la estancia de vista buª en este reyno de la galisia donde llegue a herrar mil y dusientos beseros de heradero y mas de quinientas crías caballares yo no puedo saber lo q abra por q no hierro desde el año de seis sientos y trese por q el ganado se also y anda muy desparamado respeto de los montes y la yeguada no anda en manadas domesticas y asi no se puede saber lo q ai_

mas tengo en la dicha estancia de vista buª sinquenta bueyes y el apero de la labor necesario_
mas sien mulas de todas edades desde uno hasta tres años_
mas diez y ocho mulas mansas de silla y en xalma_
mas dusientas yeguas de silla
mas tresiento caballos de silla_
mas tengo en la nueba España otra estancia de cria de mulas en q abra quinientas yeguas con doce buros mas otros garañones de las yeguas_
y cuatro bueyes y apero de labor_
mas setesientas cabras y obexas
mas unas casas de vivienda en el pueblo de autlan_
mas mil pºs de plata labrada_
mas tres esclavos y tres esclavas_
mas tres mil pºs de omenaje de casa y preseas_
mas dos mil y quinientos pºs que me deven_
yo devo mil pºs a personas particulares_” [119]

    Cinco años después, será su yerno, Luis de Padilla Dávila quien ostente el cargo de alcalde mayor de dicha población, otorgando escritura Lorenzo de Castro el 8 de enero de 1630 como su fiador y responder por él en caso de ser condenado a penas de Cámara durante el uso de este oficio. [120]

    Sin embargo, a los pocos meses, el yerno cayó enfermo, haciendo testamento el 29 de mayo del año siguiente, donde se recoge la dote que recibió de Lorenzo Castro y su matrimonio y descendencia:

“Yten declaro que yo ube en dote y casamiento que me prometio el capitán don lorenzo de castro y mesa con doña aldonsa de yjar y mesa su hija dosientas reses vacunas y dosientas mulas de todas hedades y dello e recivido las dosientas reses vacunas y de las mulas ciento y (¿?) que paresera por carta de pago que el dho capitán don lorenso de castro y mesa tiene en su poder = y durante el dho matrimonio de entre mi y la dha doña aldonsa yjar y mesa mi esposa emos tenido un hijo ndo don juan de padilla yjar que sera de hedad al preste de un mes dejandolo ansi por mi hijo ligitimo y de la dha doña aldonsa…” [121]

    El pequeño Juan fue bautizado en Guadalajara el 8 de septiembre, siendo su padrino su abuelo, Lorenzo Castro y Mesa. [122]

    Desconocemos la fecha de defunción de Lorenzo Castro Mesa, pero tuvo que ser con posterioridad al 5 enero de 1641, fecha en que fue enterrada una mulata libre, y en su partida de defunción consta que era mujer de un esclavo del capitán.

    Lo que sí es seguro es que, tanto Lorenzo, como su mujer, y su hijo Gregorio habían fallecido en 1654, pues otra hija, Constanza, hizo testamento el 8 de mayo y dejó unas misas por el alma de todos:

“Y ten ordeno y mando se digan luego en este convento de autlan tres novenarios cantados ofrendados de pan vino y sera por el alma el uno de mi padre Don Lorenso de Castro y mesa otro por mi madre y señora Doña Costansa de Yjar y el otro mi querido hermano don gregorio de castro y mesa…”

    Constanza de Híjar y Mesa murió célibe y las cláusulas de su testamento dejan claro quiénes eran hijos del citado matrimonio:

“Y ten declaro que por avernos convenido mi hermano Don Suero basques y moscoso y yo declaro es suya toda la hasienda de la herradura.

Yten dejo por heredera de mis bienes a mi alma y asi ordeno y mando que del remaniente de dhos mis bienes se ynponga una capellania y las misas se digan por mi alma y es mi voluntad se ordene a titulo de dha capellania mi sobrino don juan de padilla y la sirva y juntamente que sea patron de dha capellania mi hermano don suero basques…” [123]




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Queda prohibida la reproducción, distribución, modificación o uso no autorizado del contenido de este blog sin el consentimiento expreso por escrito del titular.



NOTAS

[103] ARCHIVO HISTORICO NACIONAL. ES.28079.AHN//OMCABALLEROS_SANTIAGO,Exp.2369.

[104] ACHIVO GENERAL DE INDIAS.ES.41091.AGI/23.10.237//MEXICO,237,N.11

[105] ARCHIVO HISTÓRICO DIOCESANO DE VITORIA. Fondos Parroquiales /Archivos parroquiales Vitoria-Gasteiz - Vitoria-Gasteiz / Santa María. ES/AHDV-GSAH/F006.529 (02959/001-04)

[106] Archivo Parroquial de Alcalá de los Gazules. Libro 2º de Bautismos folio 112 y vuelto.

[107] ARCHIVO HISTÓRICO DIOCESANO DE VITORIA. Fondos Parroquiales /Archivos parroquiales Vitoria-Gasteiz - Vitoria-Gasteiz / Santa María. Libro de matrimonios. Folio 154 r.

[108] ES.41091.AGI26GUADALAJARA,7,R.2,N.23. Carta de la Audiencia de Guadalajara. Fecha de 4 de diciembre

[109] "México, Jalisco, registros parroquiales, 1590-1979," database with images, FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/3:1:9392-2LSX-F2?cc=1874591&wc=3J64-BZS%3A171935001%2C182938601%2C1080814502 : 28 June 2014), Guadalajara > Sagrario Metropolitano > Bautismos, matrimonios, defunciones 1599-1634 > image 206 of 258; parroquias Católicas (Catholic Church parishes), Jalisco.

[110] ARCHIVO HISTORICO NACIONAL. ES.28079.AHN//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,Exp.2369.

Fotografía: "México matrimonios, 1570-1950", database, FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:JCD2-F51 : 17 February 2020), Francisco Caro Galindo, 1609.

[111] "México bautismos, 1560-1950," database, FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:N23Z-D48 : 12 December 2014),Madalena Caro Mesa, 15 Aug 1610; citing SAGRARIO METROPOLITANO,GUADALAJARA,JALISCO,MEXICO, reference ; FHL microfilm 38,309.

[112] "México, Jalisco, registros parroquiales, 1590-1979," database with images, FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/3:1:9392-2LSX-3K?cc=1874591&wc=3J64 BZS%3A171935001%2C182938601%2C1080814502 : 28 June 2014), Guadalajara > Sagrario Metropolitano > Bautismos, matrimonios, defunciones 1599-1634 > image 62 of 258; parroquias Católicas (Catholic Church parishes), Jalisco.

[113] "México, Jalisco, registros parroquiales, 1590-1979," database with images, FamilySearch ( : 28 June 2014), Guadalajara > Sagrario Metropolitano > Defunciones 1641-1730 > image 6 of 733; parroquias Católicas (Catholic Church parishes), Jalisco.

[114] ARCHIVO HISTORICO NACIONAL. ES.28079.AHN//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,Exp.2369.

[115] ARHIVO GENERAL DE INDIAS. ES.41091.AGI/26//GUADALAJARA,6,R.12,N.89.

[116] FIGUERAS, Estrella. “De Niñas rebeldes a mujeres bígamas ante la Inquisición de México.”
En Conflicto y violencia en América. (Págs. 89-103)  Universitat de Barcelona Edicions Universitat Barcelona, 2002

[117] ARHIVO GENERAL DE INDIAS. ES.41091.AGI/26//GUADALAJARA,6,R.26,N.150. Ana de Velasco casó finalmente con Juan Fernández de Híjar, falleciendo el 15 de julio de 1626. "México, Jalisco, registros parroquiales, 1590-1979," database with images, FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/3:1:9392-2LSX-KT?cc=1874591&wc=3J64-BZS%3A171935001%2C182938601%2C1080814502 : 28 June 2014), Guadalajara > Sagrario Metropolitano > Bautismos, matrimonios, defunciones 1599-1634 > image 200 of 258; parroquias Católicas (Catholic Church parishes), Jalisco.

[118] ARCHIVO GENERAL DE INDIAS. Bienes de difuntos de Suero Vázquez de Moscoso. 14 de agosto de 1604.

[119] ARCHIVO GENERAL DE INDIAS. ES.41091.AGI/23.10.264//MEXICO,263,N.43 . Inventario de bienes de Lorenzo Castro Mesa. 21 de marzo de 1625.

[120] ARCHIVO PUBLICO DE GUADALAJARA. JALISCO. Protocolos notariales escribano Francisco de Orendain 1630. Folios 7 a 8 vto.

[121] ARCHIVO PUBLICO DE GUADALAJARA. JALISCO. Protocolos notariales escribano Juan Sedano, 1632-1635. Sin foliar

[122] "México, Jalisco, registros parroquiales, 1590-1979," database with images, FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/3:1:9392-2LS6-JC?cc=1874591&wc=3J64-BZS%3A171935001%2C182938601%2C1080814502 : 28 June 2014), Guadalajara > Sagrario Metropolitano > Bautismos, matrimonios, defunciones 1599-1634 > image 252 of 258; parroquias Católicas (Catholic Church parishes), Jalisco.

[123] ARCHIVO DE LA SAGRADA MITRA EN GUADALAJARA. Testamentos, 1500-1895. Testamento de Constanza de Híjar y Mesa. 8 de mayo de 1654.

sábado, 6 de diciembre de 2025

Vida y Andanzas de los Palma de Mesa (XIII)

 



  

    El aumento de plata extraída en estas minas y en las nuevas que se iban fundando, trajo un problema añadido en los meses siguientes y es que la zona comenzó a llenarse de ladrones y salteadores, llegando a un punto que era muy peligroso circular por los caminos:

“por aquellas Rdondas y las de las dichas minas de los Ramos fresnillo sierra de pinos villas de Xerez de Aguascalientes de los lagos y valle de taltenango y sus redondas y jurisdicciones que es tierra espaciossa y larga se avian congregado y juntado muchas tropas y quadrillas de jente foraxida delinquentes y vandoleros omicidas y salteadores los quales salían a los caminos y los tenían tomados, Rovando y salteando a todos los pasajeros traxinantes y contratantes, mercaderes, harrieros y rrelijiosos que por ellos pasavan y mataron muchos de ellos y les quitavan quanto llevaban, Y se entravan en los pueblos, rreales de minas, estancias y otras partes cometiendo muchos insultos y atrocidades de manera que no avia persona que osasse ni se atreviesse a caminar por los dichos caminos y aun en los pueblos y particularmente en la dicha ciudad de zacatecas donde este testigo asiste, hubo tanto excesso en esto que aun de dia se atrevían los dichos delinquentes en mascarados a hacer muchos delitos…” [95]

    De los asaltos no se libraban ni los religiosos: “al padre fray graviel arias de rrivera ministro Provincial de aquella provincia del horden del señor san francisco, que viniendo a la dicha ciudad desde el rreal de los Ramos le avia salido una banda de los dichos salteadores y que aviendole querido matar por Razones blandas que le dixo con notables umision le avian Rovado y desbalijado, dejandole a pie y quitándole quanto llevaba”

    Pero no solo cometieron atracos sino también varios asesinatos: “otro Pasajero avia hablado alto estandole rrobando le avian coxido y atado a un árbol y capadole cruelmente de que después avia muerto. Y que asimismo otra tropa de ellos avia salido a rrobar y saltear los carros de bartolome Cubillos, chirrionero, que llevaba a la ciudad de mexico gran cantidad de plata de su magestad oydo un gran Encuentro con el dicho bartolome de cubillos, al qual defendiendo la dicha plata y galeote avian dado un arcabuzaço que le avian herido de muerte y quebrado un brazo…”

    De resultas de todo esto, muchos vecinos y personas influentes se quejaron ante la Real Audiencia lo que provocó que el Rey le nombrara el 20 de febrero de 1622 juez pesquisidor de la Santa Hermandad del Reino de Nueva Galicia para que usase la vara de justicia, conociendo todos los pleitos y causas que se ofrecieren. En definitiva, le dio poder para actuar como grupo armado, casi saltándose los tribunales y jueces.

    El alcalaíno organizó una cuadrilla de 25 personas y partió raudo hacia Zacatecas donde “anduvo por ella dissimulado algunos días notando y considerando de la manera que estava la tierra y que juntó algunas personas de hecho animo y ossadia y con ellas salió de la dicha ciudad donde aun no se savia lo que quería hacer y que dentro de pocos días volvió a ella trayendo Pressos a algunos de los dichos Rovadores y salteadores y de los más principales movedores de ellas…” [96]

    Sin embargo, se encontró con el rechazo de corregidores, alcaldes mayores y ordinarios, escribanos, jueces, justicias, etc. que se negaron a entregarle la documentación de los autos y procesos de los detenidos para examinar su causa. Esto provocó que Juan de Hervás, procurador, presentase en la Real audiencia, en nombre de Bartolomé de Mesa, una requisitoria para que se entregasen los procesos de los juzgados para castigar a los procesados, que se saldó con una provisión real fechada el 4 de mayo “para q los escrivanos y otras qualesquier persona en cuyo Poder estén qualesquier autos y procesos contra los delinquentes que el dicho capitán don bartolome de messa oviere presso y prendiese cuyas caussas ante el susso dicho estuvieren pendientes o en que fuere procediendo en virtud de su comisión se los den y entreguen en originalmente sin poner en ello escussa ni Ynvombiniente alguno dejando Recibo de los tales Processos…”

    Obtenida la provisión, actuó brevemente contra todos, terminó sus causas y dictó sentencia: “los condenó a muerte de saeta y executó las dichas sentencias poniendo los quartos por las entradas y caminos de la dicha ciudad…”

    A pesar de esta declaración, no todos los ladrones fueron ejecutados. Sólo 4 fueron ejecutados, mientras otros fueron condenados a servir a la Corona en Filipinas:

“…al qual dicho delinquente matador con otros tres asalté sin otros que justificadamente he condenado a muerte y he traido a esta rreal carzel desta Corte de mas de otros catorze o quinze que tengo presos en la dicha ciudad de çacatecas Y de ellos condenados los siete a que sirvan sin sueldo a su magestad en las Yslas filipinas”

    No le resultó tarea fácil capturar a estos delincuentes, ya que muchos estaban bien armados con arcabuces, lanzas y otras armas, estando a punto de morir varias veces, como le sucedió a uno de su cuadrilla, Juan de la Cruz, que fue muerto tratando de capturar a Juan Domínguez, “el qual con un arcabuz al tiempo de su prission lo disparo resistiéndose de forma que mato al dicho quadrillero…”

    Consiguió Bartolomé alejar a los malhechores, logrando el elogio de todos los vecinos de la zona:

“fueron castigados por el dho don brme de mesa con lo qual en pocos días se quito y allano la tierra y los caminantes ban solos sin reselo de salteadores por lo que el dho don brme de mesa hizo que sino fuera por su solicitud y cuidado y trabajo y muy grandes costas que sin duda se le deben de aber causado no pudiera allanar y limpiar la tierra como lo a hecho el dho don barme de messa con muncho riesgo de su vida y asienda y costa della” [97]

    Con todo, tuvo que haber algún alcalde, cargo o funcionario que se negó a entregarle documentación porque el 27 de julio obtuvo una nueva provisión real advirtiendo a todos para que la cumpliesen, so pena de perder el cargo y una multa de 500 pesos.

    Después del éxito obtenido, en fecha que no hemos podido precisar entre julio y septiembre, el gobernador lo nombró alcalde mayor de la villa de Xerez y valle de Tlaltenango.

    Sin embargo, Bartolomé debió pensar que, debido a todos los servicios prestados a la Corona, era merecedor de un cargo de más relevancia y así, el 17 de septiembre presentó un memorial en la Real Audiencia para que se solicitase al Rey un puesto de más categoría:

“…para que de los dichos servicios yo tenga el premio rremuneracion Y rrecompensa que es justo A vuestra alteza pido y suplico… me haga merced de proveerme con un oficio de guerra, govierno, justicia como es Por governador de las filipinas, u de la habana, castellano de san Juan, de ulua y otro govierno corregidor de la ciudad de mexico o çacatecas u otro semejante donde yo sirva a vuestra alteza con la aprobación que lo hecho hasta agora…”

    En su solicitud alegó, además, que él y su familia estaban pasando necesidad:

“Y tengo un hijo y dos hijas llamados don bartolome doña catalina y doña Ysabel de mesa y costilla Y ellos e yo tenemos y pasamos extrema necesidad y pobreza respeto de aver gastado y consumido toda mi hacienda en buestro Real servicio y veinte mil pesos de dote que me dieron sus padres”

    Tampoco sentó muy bien ese nombramiento entre los vecinos de la comarca de Zacatecas, que muy pronto se movilizaron para pedir que no fuese trasladado. Así, ya el 16 de septiembre, el beneficiado Juan de Arredondo Bracamonte, solicitó se le nombrase alcalde mayor de las minas de los Ramos para dar quietud y seguridad a aquella tierra y porque, al no haber juez allí, los vecinos y mineros desatendían los asuntos religiosos, de tal manera que, al recibir pocos donativos, la iglesia estaba en ruinas, siendo Bartolomé la persona idónea para levantar los ánimos para su reedificación. Al día siguiente sería el capellán de Zacatecas, Andrés Valencia, el que pidió que fuese destinado a un lugar intermedio para no dejar desatendida la ciudad, y arruinar el trabajo hecho por este en aquellas tierras. El día 18 fue el padre Diego de Rueda el que solicitó que Bartolomé de Mesa permaneciese en la comarca en su oficio de la Santa Hermandad, por la seguridad que había por los caminos y la tranquilidad que reinaba en la ciudad de Zacatecas y su entorno. El mismo día, desde las minas de los Ramos solicitaron que se nombrase al sargento Bartolomé de Mesa como alcalde mayor “Rebalidandole las dichas comisiones Para que desde este puesto las continue conque entendemos se haze servicio a su magestad y conocido bien y merced a esta rrepublica y al dho Don bartolome de messa se la satisfaze en algo, los servicios que con tanta fidelidad y trabajo a hecho en este casso y por los meritos que en su persona ay y concurren y porque en el tiempo Presente lo an menester mucho todas estas comarcas…” Un día mas tarde fue el padre Diego González el que pidió el nombramiento del alcalaíno como alcalde mayor de dichas minas y el día 20 varios representantes de las autoridades de Zacatecas pidieron se le proveyese de algún oficio de justicia ordinaria cerca de la ciudad. También los mineros de la ciudad señalaron los graves daños que sufrirían alejándole de allí y enviándolo a servir el oficio de alcalde mayor de Tlaltenango, por lo distante de ambos puntos.

    En estas mismas fechas, se presentó un nuevo problema en aquel Reino; el desabastecimiento de las carnicerías. En años anteriores, había tal cantidad de ganado, que aumentaron considerablemente los ingresos que recibía la Catedral por las rentas decimales y la Corona por los novenos. Sin embargo, empezaron a cometerse muchos robos de ganado y matanzas sin control, hasta el punto de escasear las reses hembras para criar a los becerros y en muchas haciendas se mataba simplemente para extraer la grasa para manteca y ni siquiera aprovechaban la carne, tirándola. El Dean y el Cabildo de la Catedral de Guadalajara, ante la merma de ingresos, pidieron al gobernador Pedro de Otalora que pusiera remedio a la situación, quien, el 25 de octubre nombró a Bartolomé de Mesa juez de matanzas del Reino de Nueva Galicia “para que en todo el y en las partes y lugares que convengan de su distrito hagáis ynpidais que no se maten las dichas bacas hembras terneras Recien nacidas medianas ni de mayor hedad, ovejas ni cabras con ningún color ni por ninguna causa ni Razon por ninguna persona de qualquier estado calidad ni condizion que sean en carnizeria Publica ni fuera de ella en canpo, hazienda estancia población ni despoblado y conta los que la mataren o hubieren muerto procedereis haziendoles caussas y procesos de ello…”

    A finales de mes siguiente, 28 de noviembre, los mineros de las minas de los Ramos solicitaron al gobernador que renovara al alcalaíno en sus funciones de pesquisidor de la Santa Hermandad sin demora, para garantizar la seguridad en aquellas tierras, una zona que visitó nuevamente Bartolomé, pues el día 29 el Vicario de las minas de los Ramos, Juan Arredondo, escribió al gobernador lo siguiente:

“en solo dos días que estuvo en este Real el sargento mayor don bartolome de messa fomentó de manera el poner Por obra la desta iglesia queda Ya en muy buen estado Y se abrirán los cimientos muy Presto Y en especial biniendo Por alcalde mayor a estas minas conque todo queda Remediado Y yo y todos los vecinos Y mineros gozaremos con esta merced muy buenas Pascuas…”

    Finalmente, todas las peticiones que se hicieron al gobernador fueron atendidas y el 14 de diciembre, por provisión real, fue nombrado alcalde mayor de las minas de las Charcas, Agua del venado, Ojocaliente y el Real y minas de los Ramos, su partido y jurisdicción por el tiempo de un año con un salario de 600 pesos de oro común, por ser un sitio centrado y poder desde allí acudir a donde fuese necesario.

    Bartolomé, que retuvo el cargo juez pesquisidor, a principios de 1623 tuvo que afrontar un problema enquistado desde hacía mucho tiempo. Prácticamente desde la fundación de la ciudad de Zacatecas, se producían los domingos y días de fiesta enfrentamientos entre los indios laborios, mulatos, mestizos y negros de las haciendas de los mineros, que solían salir a las afueras de la ciudad armados con espadas, lanzas, cuchillos y otras armas para enfrentarse entre ellos, por lo que no era raro que cada domingo se produjesen varias muertes, lo que a su vez provocaba el despoblamiento de las minas. Las justicias ordinarias de la ciudad habían intentado poner remedio de varias maneras, pero ninguna fue efectiva.

    En el mes de febrero se produjeron nuevas peleas, llegando Bartolomé hasta Zacatecas y “con mucho cuidado fue a ellos y prendio a algunos mas culpados y causados de ellas y los que las movían originaban y capitaneaban y procedio contra ellos breve y sumariamente y los condeno a muerte…”[98]

    Tal fue la fama que alcanzó, que era temido en todo el Reino:

“con su sola presencia se quietó e ynpidio la dha guerra y munchas muertes que pudieran subseder como costumbre que hera ya en toda aquella tierra la qual dha quietud duro hasta hoy y temen los dhos delinquentes y demas personas al dho don brme de mesa de manera que no an menester mas que oyr su ne para dejar de cometer los dhos insultos guerras y otros dibersos delitos” [99]

    Hemos visto que, en septiembre del año anterior, había solicitado un cargo de más relevancia, para lo cual se iniciaron las diligencias en la Real Audiencia de Guadalajara, resultando un proceso bastante lento, hasta el punto de que el 16 de septiembre de 1623 tuvo que solicitar que se terminase de una vez el expediente para enviarlo al Consejo de Indias. Pero no será hasta el 9 de mayo de 1624 cuando los miembros de la Real Audiencia emitan su parecer: “se le podrá hacer md del corregimto de la ciudad de çacatecas o del gobierno de la Nueva Vizcaya.” Quedaba aún enviar toda la documentación hasta la península para que los examinara el Consejo y la posterior devolución del dictamen, por lo que la resolución podía demorarse muchos meses.

    A partir de aquí, se borra el rastro de Bartolomé de Mesa. No hay constancia de asignación de nuevo oficio. Conviene aclarar que tenía ya 60 años, una edad bastante avanzada para aquella época y posiblemente no se moviera de las minas de los Ramos, donde tuvo su último oficio conocido como alcalde mayor, pues lo único que hemos podido averiguar es que 1626 allí aparece como propietario en un repartimiento de azogue:

“el cappn Don Bartolomé de mesa tiene en el dho Rl una Hacienda con un Molino y onze macos que a quintal y medio importan diez y seis qs y medio y por la ley que tiene los Metales se le podrán dar a cumplimto a veinte y cinco quintales”

    Sí hemos localizado alguna información más sobre su hijo, Bartolomé de Mesa Costilla, del cual sabemos por un poder que le otorga su tío, Hernando Costilla, que en 1630 cruzó el Atlántico para residir en la Corte de España [100] aunque después regresó a su patria, pues el 6 de marzo de 1639 contrajo matrimonio en el pueblo de Tepospizaloya, donde era alcalde mayor, con Ana de Tapia y Orozco. [101] La Iglesia de esta población dependía del municipio de Autlán, lugar de residencia de un tío suyo, lugar donde aparece el joven matrimonio como padrinos en un bautismo celebrado el 27 de junio. [102]

    Ignoramos el lugar y su fecha de defunción de Bartolomé de Mesa y Palma. Esperemos que en un futuro se puedan resolver estas incógnitas para completar la vida de este alcalaíno ilustre.

Firma de Bartolomé de Mesa en libro de actas de Alcalá

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NOTAS

[95] Testimonio de Luís Díaz de Cepeda

[96] Ib.

[97] Testimonio del licenciado Juan Jiménez Calderón, abogado de pobres de la Real Audiencia

[98] Testimonio de Luis Díaz de Cepeda.

[99] Testimonio de Juan de Orozco Palacios, relator de la Real Audiencia.

[100] ARCHIVO PUBLICO DE GUADALAJARA. JALISCO. Protocolos notariales de Juan Sedano 1630 folio 160 vto. Licenciado Costilla da poder a sobrino Bartolomé Mesa Espinosa para pedir plaza fiscal al rey

[101]  Parroquia Sagrario de Autlán. Libro Bautismo 1 (1636-1653) folio 110. "México, Jalisco, registros parroquiales, 1590-1979," database with images, FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/3:1:9392-VL5J-B?cc=1874591&wc=3JCJ-MNP%3A171935101%2C171935102%2C171935103 : 14 December 2021), Autlán > El Sagrario > Bautismos 1636-1653, 1661-1673, 1677-1720 > image 136 of 595; parroquias Católicas (Catholic Church parishes), Jalisco.

[102]  Parroquia Sagrario de Autlán. Libro Bautismo 1 (1636-1653) folio 43 "México, Jalisco, registros parroquiales, 1590-1979," database with images, FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/3:1:9392-VLR6-W?cc=1874591&wc=3JCJ-MNP%3A171935101%2C171935102%2C171935103 : 14 December 2021), Autlán > El Sagrario > Bautismos 1636-1653, 1661-1673, 1677-1720 > image 59 of 595; parroquias Católicas (Catholic Church parishes), Jalisco.

sábado, 18 de octubre de 2025

Vida y Andanzas de los Palma de Mesa (XII)



    Acabó todas estas tareas y regresó a su oficio de alguacil mayor de la Corte en Guadalajara, donde el 16 de junio del año siguiente, 1609, presentó una petición para que le proveyesen en un nuevo empleo, atendiendo a los servicios prestados a la Corona, dando su beneplácito el día 19 el fiscal de la Audiencia “por ser hijo del doctor palma de mesa oydor que fue desta rreal audiencia que murió en esta ciudad y por ser actualmente alguacil mayor desta corte, merece y es digno de que vuestra alteza le provea y ocupe en uno de los mejores y mas aventajados cargos este rreino qual vuestra alteza fuere servido”

    Pero a pesar del informe favorable del fiscal, el Rey tardaría en concederle destino, continuando Bartolomé en Guadalajara en 1610, donde en marzo vino al mundo su hijo primogénito, Bartolomé, que fue bautizado en la Iglesia del Sagrario Metropolitano el día 28, siendo madrina su tía, Petronila de Haro. [90]

Partida de bautismo de Bartolomé de Mesa Espinosa


    Tendrá el matrimonio 2 hijas más, Catalina e Isabel de Mesa y Costilla, de las cuales no hemos conseguido averiguar ni fecha ni lugar de nacimiento.

    A esta buena noticia, se le sumó que, apenas pasado un mes, el 26 de abril, el Rey por fin le concedió destino, nombrándole alcalde mayor del partido de San Lorenzo Cuitzeo y de Poncitlán, su partido y jurisdicción por el tiempo de un año con el salario de 310 pesos de oro común.

    Efectivamente pasó a la provincia de Poncitlán, pues un año después, el 9 de mayo de 1611, Pedro de Medinilla, su sucesor en el cargo le tomó Residencia, declarando “al dicho don bartolome de messa por buen juez y no rresulta culpa ni cargo contra el y ser merecedor de que su magestad le aga merced de ocuparle en su servicio en que se a aprovechado y assi lo preveyeron y rrubricaron”



    Dicho y hecho. Solo pasó una semana y el 16 de mayo, el Rey le otorgó una provisión nombrándolo alcalde mayor de las minas de las Charcas, Aguas del Venado, Chocaliente y de las minas de los Ramos, en sustitución de Francisco Guerrero Vela por tiempo de dos años con el salario de 400 pesos de oro común anuales.

    A partir de aquí, tenemos una laguna de tres años en que no sabemos nada de Bartolomé de Mesa. Suponemos que acabó su mandato en estas minas y es posible que le renovaran al frente de dicho cargo.

    Sea como fuere, hasta octubre de 1615 no volvemos a tener noticias, cuando se corre la voz de la presencia de corsarios holandeses en el mar del Sur y se temía que pudieran interceptar las naos españolas que venían de las Islas Filipinas, ordenando el Rey que se guardasen todos los puertos y ensenadas de la costa para evitar que pudieran tomar tierra y avituallarse. Asimismo, el gobernador Alonso Pérez Merchán ordenó embargar “tres fragatas que de presente se dize aver llegado al puerto de maçatlan de la otra vanda de la california de la pesquería de las perlas Y que las dos de ellas vayan a rreconocer las dichas naos que vienen de filipinas Y les den avisso de los dichos cosarios para que se guarden dellos Y vengan con el rrecato y cuidado que conviene…”

    Esta comisión le fue encomendada a Bartolomé el día 13, que, sin pérdida de tiempo, salió al día siguiente subido a caballo, en compañía del capitán Juan Carlos de Soto. Testigos de la partida fueron su cuñado el licenciado Hernando Costilla y Espinosa, el mercader Francisco Bernal y Francisco Caro Galindo, que era el marido de una sobrina de Bartolomé, como veremos más adelante. A los dos días, Bartolomé de Mesa se encontró en el pueblo de Tecitlán con Francisco de Vargas, capitán de una de estas fragatas que habían llegado de California, quien le informó que ya habían salido del puerto de Mazatlán 2 fragatas y un barco, una hacia Sinaloa y la otra por la costa hacia varios puertos por falta de bastimentos, partiendo sin demora Bartolomé para intentar alcanzarlas.

    El día 17 Bartolomé escribió una carta al gobernador desde Jalisco, dando cuenta de los contratiempos y pidiéndole vituallas para las fragatas, porque si las encontraba no podría salir al mar sin alimentos para los marineros. También le comunicó que había decidido llevar un piloto practico que conociera los puertos y ensenadas de la costa de California, el cabo de San Lucas e isla de cedros. Aun no había recibido el gobernador esta carta, cuando el día 19 envió un escrito a Bartolomé dándole cuenta de un encuentro con los corsarios:

“Los cinco navios de enemigos encontraron con la armada de don Rodrigo de mendoza que salio del callao de lima y que le hecharon a fondo la almiranta y otra nao Y del no se savia y que se pusieron a la vista del callao y estuvieron sertos en el con notable atrevimiento que mando después (¿?) Y aunque en el puerto de Acapulco se les hizo Resitencia con el artillería que allí abia, la suya es tan pazante que no se les pudo estorvar el entrar en la baya aunque hizo banderas de paz ofreciendo dar los prisioneros que traya del piru si le daban algún Refrezco…”

    Asimismo, le dio órdenes para que siguiera en la busca de las fragatas para avisar a la flota de Filipinas.

    El día 20 recibió el gobernador la carta de Bartolomé, respondiéndole inmediatamente para que no se detuviera bajo ningún concepto hasta localizar las fragatas. El día 24 le escribió otra carta avisando de que había enviado gente al puerto de Navidad y al de Salagua para localizar a las fragatas y en caso de la búsqueda no diese resultado, autorizaba a Bartolomé a usar una de Francisco de Barrios o buscar otras dos que considerase mejores.

    Finalmente, el gobernador Alonso Pérez decidió que se utilizara la fragata de Francisco de Barrios, pero acompañado por Bartolomé Patrón, vecino de Compostela “que me an certificado muchas personas que le conocen que es piloto muy diestro y que especialmente tiene mucha noticia y experiencia de essa mar”

    El 4 de diciembre, Bartolomé presentó al gobernador las cuentas de los gastos del despacho de las fragatas, que ascendieron a 118 pesos. El día 12, el gobernador dio licencia al alcalaíno para volver a Guadalajara, agradeciéndole los servicios prestados:

“beo la deligencia que se a puesto en la prevención y defensa de essos puertos Y el buen animo con que todos an acudido y lo que Vmd. A hecho por su parte d que estoy muy agradezido y satisfecho de que subcedera muy bien…Y assi me abre de determinar en que se buelban a sus cassas los que para este efecto an salido de ellas poque no rrecivira molestia con la costa y el gusto que de les recreze y conforme a esto podrá vmd. Venir a esta ciudad assi porque ay no será necesaria su asistencia como porque conbenia dar quenta de el dinero que llevo para el despacho de Charco que como es hazienda Real quisiera ajustarla de todo lo que en esso Y en lo demás se a gastado para lo que se ofreziere.”

    Bartolomé regresó a Guadalajara y no tardó mucho en volver a cambiar de residencia, ya que el 10 de junio de 1616, por una provisión real, fue nombrado alcalde mayor de las minas de Nuestra Señora de la Concepción, sierra de Pinos, Peñol blanco, Agua del Espíritu Santo y el Valle de Mesquitique con toda su jurisdicción, por el tiempo de un año y cobrando un salario de 400 pesos de oro común.

Ciudades, minas y puertos en el siglo XVI


    Bartolomé se desplazó hasta las minas de Sierra de Pinos, donde tomó posesión de su nuevo oficio el 20 de agosto. Al tratarse de poblaciones mineras, llevaba aparejado hacerse cargo del azogue, el mercurio tan necesario para tratar la plata extraída de las minas, siendo por tanto un material importantísimo, bajo control riguroso de la Corona. Tan exhaustivo era este control, que Bartolomé se vio obligado al día siguiente de tomar posesión, a nombrar un fiador que respondiera por él ante los jueces y oficiales de la Real Caja en caso de que las cuentas le fueran desfavorables.

“Sepan quantos esta carta vieren como yo gines de carrion vzº e minero de las minas de sierra de pinos otorgo que fio a don brme de messa alcalde mayor de las dhas mias y su juron por su mag y administrador de los reales açogues dellas en tal manera que el suso dio dará buena quenta cierta leal y verdadera sin fraude ni encubierta alguna de todos los açogues que se le entregaren para dar a los mineros y de la plata que entrare en su poder y de todo lo demas que fuere a su cargo tocante a la dha su administración pertenesiente a su mag cada y quando q por los dhos jueces offs rreales de la caxa rreal de la ciudad de çacatecas se le mande y la mejora en la dha caxa y dará la dha quenta con pago sin q ffuese cossa alguna y guardara las ordenanças tocantes a su administración donde nos yo como tal su fiador hasiendo como hago de deuda agena mya propia sin que contre el dho don brme de messa ni sus bienes se haga execucion ni otra diligencia de fuero ni de drº cuyo beneffisio rrenuncio dare y pagare del alcance q se ofresiere de la dha administración hasta cantidad de un mill pºs de oro común y los meteré en la dha rreal caxa de la dha ciudad de çacatecas…” [91]

fianza de los azogues de las minas de Sierra de Pinos


    Bartolomé acabó su mandato y es posible que fuera renovado en el mismo, como veremos a continuación. Lo que es seguro es que en 1619 estaba residiendo en las minas de los Ramos, pues de allí se declara vecino y minero en la escritura de venta de una casa que poseía en Guadalajara al mercader de dicha ciudad Francisco Ramos Bernal, que realiza el 7 de abril ante el escribano Francisco Guerrero Vela por 1300 pesos de oro común. Esta casa lindaba con la de su cuñado, Hernando Costilla Espinosa, que entonces ya era canciller y registrador de la Real Audiencia. [92]

    Decíamos antes que pudo ser renovado en el cargo de alcalde mayor de Sierra de Pinos porque consta que no se le tomó Residencia del tiempo que fue alcalde hasta abril de 1620, siendo declarado el día 10 “por buen juez y ser digno de que su magestad lo honrre y aprobeche en cosas de su rreal servicio y no rresultar contra el culpa ni cargo”.

    No pasó ni un mes para que el rey le diese otro cargo, y así, el 4 de mayo fue proveído de alcalde mayor de las minas de los Reyes, San Miguel y Valle de la Magdalena y su jurisdicción, que incluía el monte de Santa María, Puebla de San Juan del Mezquital, Santiago y San Pedro hasta la frontera con el reino de Nueva Vizcaya, por el tiempo de un año y con el salario de 500 pesos de oro común. Como alcalde mayor, una de sus atribuciones era impartir justicia, dejándose claro en la provisión los casos en que podía dictar sentencia, debiendo en las causas criminales de delitos probados que merecieran pena de muerte, derramamiento de sangre o mutilación de miembros, enviar las causas a la Real Audiencia de Guadalajara. También estaba entre sus atribuciones velar por el bienestar de los indios:

“Y tengáis particular cuidado de que los indios naturales de vuestra juridiçion, sean bien tratados e yndustriados en las cosas de nuestra santa fe católica, evitando los sacrificios ydolatrias y mançevamientos y otros pecados públicos, y que ni gobernador ni alcaldes no den indios a labores, estancias ni otros servicios de españoles, si no fuere con expresa licencia del gobierno, ni que se carguen por tamemes. Y que no den indios ni servicio ni cosas de comer a los ministros de dotrina si no fuere pagándoles su justo valor como lo tengo marcado por mis çedulas y asimismo tendréis cuidado de que los dichos indios labren y cultiven sus milpas y sementeras y crien las aves de castilla y de la tierra, que les esta mandado procurando en todo su conservación y aumento.”

    El 15 de septiembre Bartolomé tomó posesión de su cargo en el Real y minas de San Miguel y lo primero que hizo fue realizar una visita a todo el término bajo su jurisdicción, dándose cuenta de que necesitaba mano dura para poder controlarla, por lo que escribió al licenciado Diego de Medrano, oidor de la Real Audiencia de Guadalajara explicándole la situación:

“que rrespeto de ser esta juridicion tan larga y difussa y estar en la raya de la nueba Vizcaya, andan en ella muchas personas inquietas y de mal vivir, que se rrecojen en las estancias de baquerias y en otras partes las quales an cometido y cometen muchas muertes, hurtos, robos, salteamientos y otros delitos que de ninguna manera an tenido Remedio antes se ban aumentando Respecto de que no pueden ser castigados con el rigor y demostración que conbiene porque como la comisión que tiene no se estiende a poder sentenciar las caussas criminales graves en el ínterin que conclusas las rremite a la rreal audiencia que esta mas de ochenta leguas de esta juridicion y que della viene Resolución en que ay grandes dilaciones los presos hacen fugas y muchas vezes con ayuda de sus compañeros porque en estas minas Por ser pobres y nuebas no ay carzel ni prisiones conque asigurarlos de todo lo qual Resultan muchos y graves Ynconvinientes…”

    En definitiva, le pidió licencia para poder sentenciar las causas criminales, que le fue otorgada por dicho oidor el 12 de diciembre.

    Con la licencia concedida, Bartolomé organizó una compañía y salió en busca de los salteadores, apresando a tres de los cabecillas, Lucas Méndez, Alonso Cortés y Francisco Diego, los sentenció a muerte y los ajustició, huyendo el resto de maleantes de la zona, temerosos del capitán Bartolomé de Mesa.[93]

    Tan expeditivo fue en este asunto, que, en vista del resultado obtenido en tan poco tiempo, el teniente de capitán de aquel reino, Luis de Alcega, caballero del hábito de Alcántara, el 30 de diciembre decidió nombrarlo sargento mayor del reino de Nueva Galicia.

    Tres meses después nos lo encontramos en minas de los Ramos, desde donde escribe el 22 de marzo una carta a la Real Audiencia suplicando, en nombre de los mineros, se les diese hierro para marcar la plata que extraían y azogues, pues, hasta ahora, se tenían que desplazar a otros lugares, como al Fresnillo o Zacatecas, a más de doce leguas de distancia, lo que suponía un gran inconveniente para ellos y con esa medida se favorecería la implantación de haciendas en aquella zona tan rica en metales.[94] A raíz de esta carta, tras la visita del oidor Gaspar de Fuentes a las minas de Charcas, se mudó el reparto de hierros desde esta última a la de Ramos, como solicitó Bartolomé, por no haber allí ni justicia, ni escribano, ni vecinos de confianza para tener las 3 llaves del arca de la Real Caja.

  

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NOTAS

[90] ARCHIVO PARROQUIA SAGRARIO METROPOLITANO DE GUADALAJARA. Libro 1º de bautismos, casamientos y entierros. Folio 42. "México bautismos, 1560-1950," database, FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:ND7R-F4C : 2 January 2015), Bartolome Mesa Espinosa, 28 Mar 1610; citing Guadalajara, Jalisco, Mexico, reference 42; FHL microfilm 38,309.

[91] ARCHIVO HISTÓRICO DE LA REAL CAJA DE ZACATECAS. Fondo Real Caja de Zacatecas. Azogue. Fianza de Gines de Carrión a Don Bartolomé de Mesa de los azogues.

[92] JIMENEZ VIZCARRA, Miguel Claudio. Índice y extracto del protocolo de Francisco Guerrero Vela, escribano de Guadalajara de Indias. INSTITUTO CULTURAL CABAÑAS. Guadalajara, Jalisco, México. 1986. Pág. 43

[93] Según el testimonio de Luís Díaz de Ojeda.

[94] ARCHIVO HISTÓRICO DE LA REAL CAJA DE ZACATECAS. Fondo Real Caja de Zacatecas. Administración. Copia de carta de don Bartolomé de Mesa para la Real Audiencia