viernes, 14 de agosto de 2020

Las Aguas de los Regajales en Alcalá de los Gazules



Ismael Almagro Montes de Oca

     El 9 de septiembre de 1877 se inauguraba oficialmente el proyecto privado para surtir al casco urbano de Alcalá de agua corriente, desde el manantial de los Regajales. Fue su promotor D. Pedro Montes de Oca Atienza, que años más tarde sería alcalde la ciudad y a quién el ayuntamiento de aquel mismo año agasajó rotulando la calle de los Pozos con su nombre. Sin embargo, a pesar de la mejora que la traida de las aguas significó para Alcalá, pronto se vería que dicho proyecto era insuficiente para abastecer a a población, bien por la escasez o bien por el precio del agua, lo que motivó que se siguieran viendo las colas de cántaros en las fuentes públicas hasta prácticamente la mitad del siglo XX.

     Reproducimos a continuación una carta enalteciendo tanto al promotor como al ingeniero de la obra, escrita después de hacer las pruebas de verificación y antes de la inauguración de la obra. La carta apareció publicada el 5 de septiembre de 1877 en el periódico El Comercio (1) y dos días más tarde, con ligeras modificaciones, en el periódico jerezano El Guadalete (2) en su edición , destacando que en ambas publicaciones, no coincide el día en que se hicieron las pruebas.



     "Allá por el año de 1873, se decía con irónico expresar y se escuchaba con incrédula indiferencia por la esta entonces villa, que un señor Montes de Oca, modesto capitalista, pero de admirable fortuna en sus empresas, que por su constante buena estrella se había elevado de humilde bracero á propietario, iba á llevar á cabo una mejora local de tal importancia para esta población, que por ella misma, por lo dudoso ú oscuro de sus resultados para el iniciador, como también el excesivo costo y dificultades en su consecución por no haber ni aun vías cómodas para la traída de los materiales, que á no dudarlo, á los más sesudos como á los más optimistas daba no poca razón y no escaso concepto de prudentes, la sonrisa incrédula ó la constante duda. 

     Y no se diga que la obra no era indispensable: no se crea que existían variedad de pareceres en su conveniencia, porque dar fuentes de agua potable, cristalina y sana, donde se bebía la escasísima de los pozos, cuando no escasa, enturbiada, las más de las veces nociva era á todas luces no solo conveniente, sino que también preciso. Pero arriesgar un capital valioso, más preciado cuanto más recientemente adquirido como fruto de constantes trabajos no solo intelectuales sino que también corporales, sufrir un mundo de tormentos y de dudas mientras se realizaba la obra gigantesca de la traída de aguas; luchar y vencer los mil inconvenientes y tropiezos que en sí llevan tales empresas, no solo parecía temerario, sino que imposible, que todos y cada uno, juntos y separados, de aquellos vecinos más acaudalados que en aptitud se hallaban de realizarlas, no se encontraban con aliento ni decisión suficientes para ello, ni remotamente jamás acariciaron tan hermosa idea, que eleva, realza y produce vértigos de admiración en todos los que han visto transfigurarse al jornalero de ayer en nuevo Moisés de este pueblo, que con la mágica vara de la ciencia y del dinero, ha hecho surgir raudales de purísimas aguas en donde jamás naturaleza dispuso las hubiera. 

     Sin embargo, nada le arredró; llama al entendido ingeniero de la provincia D. Salvador Cerón; practica este señor el estudio, y como el dulce regazo del manantial se eleva por cima de la población, el ingeniero asegura que aquellos tres deliciosos brazos que al pie de salvaje colina se despeñan y que bulliciosamente riegan la mágica huerta de los Regajales, pueden apagar la sed de este pueblo y correr en sus calles, y hermosear en preciosos surtidores sus patios y sus afueras. 

     La memoria, plano y presupuesto del señor Cerón, son aprobados por la superioridad. Montes de Oca encarga la dirección al ingeniero Hidráulico de Jerez de la Frontera D. Guillermo Cooke, el cual hace los pedidos de la tubería de hierro á la fábrica de Lajo de Londres, cuya tubería comenzó á llegar á esta ciudad en el mes de Mayo del presente año. Cuentan los tubos para los lugares más bajos de diez y siete atmósferas y doce los restantes, pudiendo decirse que muy bien representan un buen capital su importe, traslado y aduana. 

     Con los materiales ya en la población, el Sr. Cooke dio comienzo á la obra, cuyo manantial dista de esta 5.200 metros. Numerosos, obreros se ocuparon en ella, y en la madrugada del día 14 de Agosto tuvo lugar la primera prueba. 

Noticia en El Comercio
Noticia en el Guadalete


     No hay colores con qué pintar ni palabras con qué poder decir las numerosas y distintas emociones que esperimentamos; la duda, el temor, el sobresalto, los infinitos y variados matices del sentimiento, desde la seguridad y la esperanza, hasta el tormento de la desesperación ante la negra idea de que tantos sacrificios, tan difíciles operaciones, tan profundos estadios, podían quedar reducidos á la nada, bullían, pasaban, volvían y giraban rápidos y constantes á nuestro corazón y á nuestro cerebro; mas cuando el aire comenzó á salir, cuando un ruido agitado y sordo se escuchó; cuando contemplábamos el rostro sereno y valiente de aquel entendido ingeniero, que como esperto general después de haber dado la batalla entre la ciencia y las condiciones de la Naturaleza, espera seguro el triunfo que las aguas doblegadas, vencidas, sumisas, se precipitarían á torrentes por donde él dispuso; cuando en fin, salieron purísimas en la plaza de la Cruz llevando en su seno gérmenes de vida, horizontes de porvenir y de grandeza, temblorosos y frenéticos vivas salieron de los labios de los que pudieron dominar los violentos latidos del corazón, que espresaban de una manera callada, pero intensísima, cuánta gratitud, cuánto entusiasmo sentíamos por el genio de la ciencia representado en el ingeniero, y el de la constancia y del valor en el empresario. 

     Se ha llevado á cabo el reconocimiento facultativo por el ayudante de ingenieros D. José Galán, por delegación del jefe de la provincia. 

     El 9 de Setiembre, día de la Patrona de esta ciudad, que á propuesta del Ilustrísimo Prelado tan querido de estos habitantes, ha sido confirmada como tal por Su Santidad, y que con ese motivo es para estos día de mayor regocijo, tendrá lugar la inauguración. Para mayor brillantez, el municipio y empresario están haciendo toda clase de sacrificios, para que ese día de júbilo; vaya realzado con toda clase de fiestas y solemnidades públicas. 

     Esta maravilla realizada en cuatro meses, ni ha sufrido el mas ligero desperfecto ni recomposición. A pesar de atravesar un terreno en estremo accidentado, ni la menor filtración, ni el mas pequeño entorpecimiento, ha detenido la magestuosa marcha de su construcción dando tan escelente resultado, como jamás se pudiera desear mayor. 

     El Sr. Ingeniero ha dado pruebas de unos conocimientos brillantísimos y una exactitud probada. 

     Si nuestra humilde pluma no le ensalza cual se merece por ser, tosca y pobre, sepa al menos que vá impregnada en el incienso que á su nombre derrama la ciudad entera, cuya generación presente como las venideras, jamás le olvidarán de su memoria. 

     ¡Gloria, pues, á tan esclarecido hombre de ciencia! ¡Gratitud eterna al empresario! 

Alcalá de los Gazules 30 de agosto de 1877. 

JOSE PUELLES"

Los Chorros de la Alameda en el Siglo XX

NOTAS

(1) El comercio. Año XXXV Número 12301 págs. 1 y 2

(2) El Guadalete. Periódico político y literario.Año XXIII Número 6474 pág. 1. Aparece con el título "Las aguas de los Regazales"

1 comentario:

  1. De aquí cojia el agua María Perico con dos garrafas, y la vendía por el pueblo.

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