sábado, 10 de agosto de 2019

Las elecciones de febrero de 1936 en Alcalá de los Gazules y el nuevo Ayuntamiento frentepopulista



Artículo publicado en la Revista de Apuntes Históricos y de nuestro Patrimonio 2019


Juan Pedro Romero Benítez 

     En este trabajo de investigación se han utilizado algunos datos publicados en otras ediciones del libro de Apuntes históricos y de nuestro patrimonio, y se han aportado nuevos datos obtenidos del rico patrimonio documental que tenemos en el Archivo Municipal de Alcalá de los Gazules. Es nuestra historia, la de todos. Que no quede en el olvido. En España, el tránsito del año 1935 al 1936 estuvo marcado por un gobierno de coalición radical-cedista que entra en crisis por el famoso escándalo del “estraperlo”. 

      El año 1935 se caracterizó por la baja conflictividad social, debido a la persecución de los partidos obreros, fruto de la represión ejercida por el gobierno a raíz de la “revolución de Asturias” de principios de octubre de 1934. Las derechas conservadoras lideradas por la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) de Gil Robles, incrementaban cada día más el control que ejercían sobre los aparatos del Estado[1]

     Con la entrada del año 1936, se acercaba el final de la II República. La crisis abierta dentro del Partido Radical Republicano con el escándalo del“estraperlo” desembocó en la convocatoria de nuevas elecciones para el 16 de febrero de 1936, al negarse el Presidente de la República a que el líder de la CEDA pudiera formar un nuevo gobierno. La tarea la asume el político “centrista” Manuel Portela Valladares con la expresa condición de ir a un nuevo proceso electoral. Nos encontramos ante unas elecciones muy polarizadas. Por un lado, los principales partidos de izquierda formaron una coalición electoral llamada Frente Popular y por otro las derechas se presentaban bajo el nombre de Frente Antirrevolucionario. Estas últimas tenían gran confianza en ganar dichos comicios, ya que entre sus pronósticos no contaban con el voto masivo de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) a favor del Frente Popular, que en las elecciones de 1933 se habían abstenido. 

      En nuestra provincia, la represión ejercida por el gobernador civil Luis de Armiñán contra los partidos de izquierdas favoreció la unión de sus militantes de cara a los comicios. El Frente Popular tenía a su máximo exponente en Manuel Muñoz Martínez, procedente de la Izquierda Republicana (IR). El Frente Antirrevolucionario presentaría a Ramón de Carranza, proveniente del partido Renovación Española, como principal figura de su coalición[2]

      Los resultados electorales dieron, a nivel nacional, la mayoría de votos al Frente Popular, al igual que en la provincia de Cádiz. El triunfo del Frente Popular se produce, contra todo pronóstico, en la mayoría de las poblaciones de la provincia, ganando con una diferencia notoria frente a una derecha en teórica decadencia. A partir de ese momento se nombran nuevos gobernadores civiles, acordes a los resultados obtenidos, siendo nombrado por Cádiz José Montañés Serena, como nuevo gobernador civil de la provincia. 

      En Alcalá, los partidos políticos locales comenzaron su particular periplo hacia las elecciones, apareciendo en los meses finales de 1935 una agrupación de Unión Republicana, que estuvo presente en la inauguración de su sede en la capital de la provincia (CARO CANCELA, Diego. Op. Cit. p. 229). En el mes de febrero las agrupaciones locales se reunían en sus respectivas sedes para debatir los temas electorales. La propaganda política de los diferentes partidos calaba en los habitantes del pueblo a través de mítines. Los de izquierdas comenzaron a hacerse notar: la Unión Republicana organizó un mitin el 8 de febrero y el Frente Popular el día 13 de febrero. No se ha encontrado constancia de mítines de la coalición antirrevolucionaria[3]

      Los datos de las elecciones del 16 de febrero de 1936 en esta localidad fueron los siguientes: 

ELECCIONES GENERALES DE FEBRERO DE 1936 

Resultados 



      La población alcalaína censada en aquella fecha rondaba los 9.670 habitantes, de los cuales 6.523 eran considerados electores. En las elecciones votaron 1.851 personas, de ahí que podamos decir que el porcentaje de participación fue bajo; sólo el 28,3% de la población acudió a las urnas. Hay un gran abstencionismo en la población[4]

      A partir de ahí, en el análisis de los resultados se observa que el mayor número de votos fue dirigido al Frente Popular de Izquierdas. El Frente Antirrevolucionario obtuvo menos respaldo. Muy minoritario fue el apoyo a la Falange, con solo 33 votos. Curiosamente, días antes de la celebración de estas elecciones, José Antonio Primo de Rivera fue a dar una charla a Alcalá. Estaba programada en el local denominado “Gazul Cinema”, pero quedó prohibido su acto por orden expresa del Gobierno Civil[5]. Aun así, el líder de la Falange dirigió unas palabras a un círculo íntimo de afectos en la sede del llamado “Círculo Independiente”, con autorización del alcalde Gabriel Mariscal, que días después sería destituido[6]

El nuevo Ayuntamiento del Frente Popular 

     El triunfo del Frente Popular en las elecciones de 1936 fue la llave para que la Corporación municipal, elegida en 1931, volviera a la vida política. De esta manera, Antonio Gallego volvió a ocupar el cargo de alcalde, como reflejan las actas capitulares del día 21 de febrero. 

      El 20 de febrero el gobernador civil de la provincia, envía un telegrama al Ayuntamiento de Alcalá de los Gazules para que se configure la nueva Corporación municipal, en base a los resultados obtenidos en las recientes elecciones. Al día siguiente se celebra una sesión extraordinaria en la que, de forma inmediata, se anula el cabildo municipal nombrado por el gobernador civil anterior, en octubre de 1935. Gabriel Mariscal Recio dejó de ocupar su cargo haciendo entrega del “bastón insignia” a Antonio Gallego Visglerio, que lo sustituyó en sus funciones. 

     Seguidamente, se configuró la nueva Corporación municipal, cuyos componentes serían los siguientes[7]:



     En cuanto a los principales problemas que tuvo que abordar el Ayuntamiento en ese año, se podrían resaltar: 

- Gestión del gran paro obrero. 

- Acometida del agua en la población. Este fue uno de los proyectos de mayor envergadura que trabajó la Corporación, liderada por Antonio Gallego. 

- Las cuestiones educativas estuvieron también entre las preocupaciones de esta Corporación, al unísono del ideal republicano. 

- Se comenzaron las obras del segundo tramo de la carretera Alcalá-Jimena, para lo que el Ayuntamiento tuvo que gestionar un préstamo[9]

      Estos y otros tantos temas fueron expuestos y abordados por Antonio Gallego en la reunión que tuvo lugar en la Diputación Provincial de Cádiz el día 12 de julio, en lo que se llamó “Asamblea Magna de Alcaldes”, organizada por el alcalde de Medina Sidonia, el maestro Ángel Ruiz Enciso. Fue una asamblea que congregó a todos los alcaldes de la provincia de Cádiz, los cuales expusieron los problemas patentes en sus respectivas localidades. Posteriormente se elegirían los proyectos más importantes, enviándose a Madrid a través de una comisión para tratar estos asuntos con el mismísimo gobierno de la Nación. Esta asamblea fue un claro ejemplo de unión entre los diferentes ayuntamientos de la provincia. Ejemplo de cohesión y democracia[10]

      En Alcalá de los Gazules, mientras tanto, constituida la nueva Corporación del Frente Popular, poco a poco se irían adoptando decisiones que, en determinados momentos, crearían tensiones, fundamentalmente aquellas que estaban relacionadas con destituciones de cargos públicos al servicio del gobierno anterior. La lectura de las actas municipales arroja, desde finales del mes de marzo, un claro testimonio de conflictividad política, no solo por esas decisiones, sino también por las discrepancias entre los concejales[11]

     En la mayoría de los casos, las decisiones tenían un objetivo claro: la depuración de los cargos públicos anteriores a esta Corporación. Los afectados reclamaban contra dicha decisión a través de un recurso de reposición que no solía prosperar. La primera prueba que encontramos, pocos días después de entrar el nuevo gobierno, fue la destitución del encargado de la custodia de los Montes Propios y la del administrador del Hospital de Misericordia y del Cementerio[12]

      Muy significativo es el caso de la Guardia Municipal. Entre los meses de febrero y mayo, se destituyeron de su cargo a siete empleados municipales. Las razones de dichos ceses tenían un fondo ideológico, ya que estos empleados formaban parte de la Corporación municipal antes de ganar las elecciones el Frente Popular.



      Analizando las actas capitulares tenemos dos casos por manifestaciones hostiles contra el régimen republicano, otros dos casos por denuncias que no se detallan, un caso de destitución por pertenecer al período del gobierno anterior, ya que no se han encontrado alegaciones más concretas al respecto[13] y por último, tenemos dos casos por ceses[14] impuestos por el alcalde. Todos ellos pertenecieron al gobierno formado el 28 de octubre de 1935. En definitiva, la Corporación municipal decidió, de una forma u otra, depurar estos cargos. Asimismo, se inició la búsqueda y fueron encarcelados algunos miembros destacados de la Falange y, en el transcurso de estos meses, cabe destacar las detenciones de los falangistas Miguel Blanco Sánchez (jefe local de Falange Española en Alcalá), Francisco Casas Mansilla y Manuel de La Corte Sánchez. 

      Otras cuestiones importantes que se tratarían en la Corporación municipal de estos meses fueron las siguientes[15]

- 9 de marzo. Telegrama del Gobernador Civil para que se monte un servicio de vigilancia en la entrada de la población para “elementos extraños”. 

- 15 de marzo. Telegrama del Gobernador Civil prohibiendo las manifestaciones. 

- 15 de marzo. Detención de los patronos agrícolas Mariano, Julio y Pedro Toscano, hermanos. 

- 18 de marzo. Se acuerda la sustitución del apoderado del Ayuntamiento, Franco Benito por Bernardino Jiménez. 

- 17 de abril. Detención del recientemente destituido jefe de la Guardia Municipal José Tizón Jiménez. 

- 2 de mayo. Detención de José Fernández Montes de Oca, el que sería el primer alcalde golpista meses después. 

- 6 de mayo. Señala los terrenos incautados a los hermanos Toscano por parte del Instituto de Reforma Agraria[16]

- 18 de julio. Oficio dirigido al Comandante de Carabineros para que se personara en la Alcaldía para organizar un servicio especial de vigilancia. 

      Parece claro, y no es difícil de imaginar, que la convulsión política y social se estaba gestando a pocos días del fatídico 18 de julio. El ambiente de crispación estaba latente tanto en la Corporación municipal como en la Guardia Municipal y esto se trasladaba en forma de preocupación al resto de habitantes. Aquel día 18, se celebró la última sesión del Ayuntamiento del Frente Popular y, casualmente, el alcalde Antonio Gallego se tuvo que ausentar por un viaje oficial a Sevilla. Esa misma tarde, comienzan a perpetrarse los macabros hechos del golpe de Estado. 


NOTAS

[1] Escándalo que se produjo cuando dos aventureros –Strauss y Perl- quisieron introducir en España un juego de ruleta, que estaba prohibido, sobornando a destacados dirigentes del Partido Radical. Sobre este escándalo de corrupción política: RUIZ MANJÓN, Octavio. El partido Republicano Radical (1908-1936), Madrid, Tebas, pp. 501-528. 

[2] La coalición de derechas estaba formada por: Comunión Tradicionalista, Renovación Española, Acción Popular y grupos derechistas independientes. La coalición de izquierdas estaba formada por Unión Republicana, Izquierda Republicana, PSOE, Partido Sindicalista y Partido Comunista Español. En CARO CANCELA, Diego.La Segunda República en Cádiz. Elecciones y Partidos políticos , Diputación de Cádiz, 1987, p. 235. 

[3] AMAG. Libro 142. Registro de Entrada de Documentos. 

[4] El último documento con un número exacto de habitantes que se ha podido encontrar en el AMAG tiene fecha del 26 de noviembre de 1935. Aproximadamente tres meses antes de las elecciones generales. 

[5] AMAG. Legajo 791. Diarios de la Falange. 

[6] El mitin electoral se solicitó por parte de Miguel Blanco Sánchez, para el día 8 de febrero a las 7 de la tarde. El lugar de dicho acto pasó del “Gazul Cinema” al “Círculo Independiente”, siendo este último la primera sede “no oficial” de la Falange en Alcalá de los Gazules. AMAG. Libro 142. Registro de Entrada de Documentos. 

[7] Un total de dieciséis miembros formaban parte del nuevo gobierno. Dos de ellos no asistieron a la sesión extraordinaria del día 21 de febrero de 1936 por estar enfermos. Son los casos del Primer Teniente de Alcalde, Sebastián Tizón del Puerto, y el Tercer Teniente de Alcalde, Francisco Domínguez López. 

[8] MORENO TELLO, Santiago. (Coord.) La destrucción de la democracia: vida y muerte de los alcaldes del Frente Popular en la provincia de Cádiz. Vol. 1. Consejería de Gobernación y Justicia. Junta de Andalucía, 2011. p. 38 

[9] Dicho préstamo fue concedido el 14 de marzo de 1936 por parte del Ministerio de Hacienda para librar la cuarta parte de 212,625’21 pesetas y así seguir con la construcción del segundo tramo de la carretera. AMAG. Libros 1-55. Actas de Sesiones del Ayuntamiento Pleno (1533-1985). 

[10] MORENO TELLO, Santiago. (Coord.) Op. Cit. p. 41. 

[11] Un caso curioso fue el del 14 de marzo. Se dio lectura a un escrito de la alcaldía de Cádiz “invitando” al Ayuntamiento a que sometiera a revisión el acuerdo adoptado por la Corporación anterior sobre el nombramiento de hijo adoptivo de la ciudad a favor de Luis de Armiñán, antiguo Gobernador Civil. La Corporación quedó en debatir el escrito en próximas sesiones. Finalmente, como era de esperar, Armiñán no fue nombrado como tal. AMAG. Libros 1-55. Actas de sesiones del Ayuntamiento Pleno (1533-1985). 

[12] Fernando Herrera, encargado de los Montes Propios, y Antonio Cobos, supervisor del Hospital de Misericordia y el Cementerio. 

[13] Fueron detenidos a petición expresa de la Alcaldía. AMAG. Libros 235, 957, 948. Registro de detenidos en el depósito carcelario (1844-1974). 

[14] El 16 de mayo se produce una convulsa dimisión de dos Guardias Municipales, hecho que salpicaría directamente al alcalde, Antonio Gallego Visglerio. Hubo concejales que no estaban de acuerdo con estas dimisiones porque entendían que el alcalde les obligó a dimitir. Hicieron constar en acta que estos dos empleados eran “republicanos de abolengo” y que sus dimisiones fueron fruto de una decisión personal del edil. El día 23 de mayo, en otra sesión, algunos concejales confirman que a los guardias “se les obligó a firmar las dimisiones”. Este caso daría mucho que hablar hasta el punto que a final de mayo aparece un escrito firmado por 130 vecinos pidiendo que se acuerde la reposición de los empleados públicos, pero no se llevará a cabo. AMAG. Legajo 64. Registro de Salida de Documentos. Números de orden 529 y 714. 

[15] AMAG. Ibídem. Números de orden 227, 571, 378, 389, 529, 591, 610 y 894. 

[16] Ibídem. Legajo 399. Expedientes Varios de Justicia (1923-1935). 


sábado, 3 de agosto de 2019

El movimiento obrero en Alcalá de los Gazules en el último tercio del Siglo XIX (III)




      Pero el devenir de la agrupación socialista alcalaína no va ser un camino de rosas. Durante el verano, se descubre una organización de obreros de carácter anarquista en algunos pueblos de Sevilla, serranía de Ronda y sierra de Cádiz, donde se producen numerosas detenciones, apareciendo entre los papeles la dirección de la Agrupación alcalaína, lo que provoca que sean detenidos varios afiliados en nuestra localidad. Nuevamente se escribe a El socialista denunciando los hechos y el calvario que tienen que sufrir los detenidos:

     “Queridos compañeros: Tomo la pluma obligado por un acontecimiento que, si bien produce indignación, no debe espantar a ningún trabajador oprimido.

     A Consecuencia de las prisiones llevadas a cabo entre los anarquistas de la Serranía de Ronda, nuestro compañero Diego Valle fue preso el 21 del presente, por la tarde, a cuatro leguas de la localidad, en una fábrica de elaboración de corcho, donde trabajaba, y conducido cual terrible criminal a su casa, que registró la Guardia civil, llevándose de ella el libro de los inscriptos en ella, seis timbres y varias cartas. El 22, por la tarde, fueron presos igualmente los compañeros Juan Olmedo y José Veras, haciéndose vivas gestiones por la guardia civil para apoderarse de 30 compañeros de los más activos. El delito de todos ellos no ha sido otro que predicar a sus hermanos de trabajo la emancipación social y recomendarles la unión, para lograr un día suprimir la inicua sociedad presente.

     Hoy 24 salen conducidos a Medina Sidonia los compañeros presos, permaneciendo en dicho pueblo hasta el día 29; después irán a Chiclana, San Fernando, Puerto Real, Puerto de Santa María, Jerez, Arco, Cabezas de San Juan y Ubrique, hasta Grazalema, donde los reclama el Juzgado de primera instancia con motivo de haber encontrado en los documentos secuestrados a una sociedad obrera de aquella localidad la dirección de Alcalá. Así es que por tan insignificante hecho se obliga a dichos trabajadores a presentarse ante el referido Juzgado, teniendo que sufrir una conducción que durará seguramente dos meses.” [34]

     Curiosamente, no está registrado el ingreso de ninguno de ellos en el depósito municipal de Alcalá, aunque sí constan las penurias que pasan en su periplo por distintas cárceles hasta llegar a Grazalema:

      “un compañero de Jerez nos escribe anunciándonos que el día 6 del corriente llegaron a la cárcel de dicha población, conducidos por fuerza de la Guardia civil, nuestros correligionarios de Alcalá de los Gazules Diego Valle, José Veras y Juan Olmedo, de cuya arbitraria prisión dimos cuenta en nuestro penúltimo número.

     Los sufrimientos que estos compañeros han pasado desde Medina Sidonia a Jerez son indecibles, pues no solo los han encerrado con toda clase de presos en las cárceles del tránsito, dándoles para alimentarse únicamente 50 céntimos diarios, sino que, cual si fuesen desalmados criminales, se los ha conducido sujetos con esposas y cadenas. A pesar de esto y de los perjuicios que a ellos y a sus familias les causa el atropello de que son víctimas, nuestros correligionarios, no obstante la indignación que encierra su pecho, se mantienen firmes y altivos cual corresponde a hombres que no han cometido otro crimen que propagar y defender las ideas socialistas.

      De Jerez saldrán el día 13, llegando a Grazalema, término del viaje, el día 17; esto es, se hace que un tránsito que ha podido verificarse en dos días, dure cerca de un mes. Además, a Diego Valle se le prendió en la fábrica donde trabajaba, distante 5 leguas de Grazalema, y para llegar a este punto se le obliga a andar 40.” [35]

      Al llegar a la localidad serrana, el juez los deja en libertad en media hora, por no ser delito alguno estar afiliado al Partido Obrero, totalmente legal, pero no acaba aquí la represión a los socialistas alcalaínos, pues el día 29 se producen las detenciones de Gregorio Tamayo, Domingo Caballero, Domingo Muñoz y Antonio Sánchez [36] que sufren el mismo calvario hasta ser puestos en libertad con anterioridad al 24 de noviembre. [37]


Anotación en el Registro de Entrada de Documentos del Ayuntamiento,
en el que se recoge la detención de los socialistas alcalaínos reclamados por el Juez de  Grazalema

      A raíz de las detenciones y de la confiscación de los libros y documentos, la agrupación se disuelve momentáneamente, para reorganizarse tras la liberación de los últimos detenidos, eligiéndose como presidente a nuevo comité:

Presidente:        Diego Valle
Vicepresidente: Domingo Muñoz
Secretario:        Gregorio Tamayo
Vocales:             Domingo Caballero
                           Juan Olmedo
                           Ángel Sánchez
                           José Vera [38]

      La nueva directiva se propone organizar sociedades de resistencia [39] de los oficios de zapateros, ebanistas, herreros, corcheros, vinicultores, agricultores, albañiles y horticultores y crear una escuela de clases nocturnas para dar instrucción a los mayores de trece años. A este respecto, ya anteriormente habían escrito sobre los orígenes y consecuencias de la ignorancia de los obreros alcalaínos, relacionándolos con la enseñanza de carácter religioso que recibían las mujeres:

      “Los trabajadores de aquí pertenecen en su mayoría a la agricultura; son un tanto ignorantes y supersticiosos, cualidades que deben a la burguesía. Apegados a los viejos sistemas y careciendo casi en absoluto de instrucción, no es extraño que en ellos no perseveren ideas fijas, hallándose sujetos a multitud de evoluciones, que las experimentan en el momento que cualquier vividor parlero se les acerca y les predica cuatro palabras vacías de sentido.

     Alcalá de los Gazules se compone de 12.000 habitantes. La educación de la mujer está a cargo de las Madres Beatas del Dulce Corazón de Jesús, cuyo establecimiento acoge a todas las jóvenes que no tienen recursos para instruirse en otros centros docentes. Apenas cumplen quince años salen del beaterio, impregnadas de fanatismo religioso, sordas a los sentimientos humanitarios y enemigas implacables del mundo y de la familia.

     Consecuencia de esta pésima organización moral es la ignorancia de los obreros alcalaínos, que desconociendo las causas de sus males continúan rodando por la fatal pendiente en que los han colocado los sectarios de las religiones positivas. Por otra parte, hasta la misma burguesía republicana, predicándoles una igualdad mentira y embaucadora, contribuye a labrar esta especie de nostalgia que les abruma.” [40]

      Efectivamente, la escuela de adultos se pone en marcha, inaugurándose el 1 de enero de 1888 [41] y en apenas un mes asisten a clases más de 30 obreros, impartiéndose clases de lectura, escritura, aritmética y gramática. A esta escuela, ubicada en la calle de los Pozos nº 135, se la denominó escuela laica o socialista.[42] Sin embargo, a mediados de febrero se le cambia el titulo por el de Escuela Regeneración. Creemos que este cambio de nombre no es casual y responde a un motivo muy concreto.


      En la misma fecha de organización de la Agrupación socialista, que también coincide con la del Partido Republicano Federal y del Círculo de Comercio, se funda en Alcalá una logia masónica denominada precisamente Regeneración, concretamente el 5 de febrero de 1886.[43] Esta logia sin duda está vinculada a los republicanos alcalaínos, puesto que el venerable maestro resulta ser el secretario del Partido Republicano Progresista, Francisco Wanceulen y el secretario de la misma es el presidente de dicho partido, José Sánchez.[44] Aunque en principio pueda parecer que la escuela socialista adoptó tal nombre por las buenas relaciones existentes con los republicanos, como lo prueba la invitación a la reorganización de dicho partido, hay un dato crucial que no debemos pasar por alto: días antes del cambio de nombre, el 10 de febrero, un corresponsal anónimo denuncia en las páginas de El Socialista una serie de ilegalidades cometidas por el alcalde y los concejales republicanos y habla de desengaño:

      “Días hace que vuestro valiente órgano no publica noticia alguna acerca de esta explotada ciudad. Lo mismo el Comité que yo no hemos querido ocuparnos de nada que fuera ajeno a la organización proletaria; mas hoy la cosa cambia de aspecto, y voy a ocuparme de la marcha político-económica de este Municipio. No lo hago por mero espíritu oposicionista ni por despecho; nada de eso: lo hago porque, como socialista y amante de la justicia, mi deber es denunciar la conducta que aquí observan los representantes de la clase burguesa.

      Comenzaré por manifestar que el Municipio, constituido por elementos políticos distintos, tiene, sin embargo, un fin común, cual es el de concluir con este pueblo de mendigos, que no tiene ya casi alientos para protestar contra los que le esquilman. El alcalde-presidente, elevado porque sí desde la más humilde condición al puesto que ocupa por obra y gracia del caciquismo y los chanchullos electorales, es un personaje de los que entran pocos en libra. Entre las condiciones que reúne para ser alcalde tiene las siguientes: no saber leer ni escribir, desconocer la ley municipal, no tener escrúpulos de ninguna especie para conculcar la ley, y , por último, carecer de la posición que la ley vigente exige para desempeñar dicho cargo.

     En corroboración de lo expuesto he de manifestaros que la correspondencia que particularmente mantiene con los jefes provinciales del fusionismo se la escribe un oficial de secretaria – muy conocido, por cierto, por sus ideas republicanas- porque su letra no sirve para escritos que tengan que pasar el término municipal. No conoce la ley municipal, porque no tiene en cuenta lo que ésta determina en sus artículos y obra con arreglo a capricho. Sobre no tener escrúpulos para conculcar la ley, que lo diga el ciudadano José maría Espinosa, encarcelado e incomunicado por denunciar abusos administrativos en el periódico El Escándalo, de Cádiz.



     Y si del alcalde-presidente pasamos a los concejales, nos encontramos que aun cuando se llaman liberales y republicanos progresistas, no van por el camino de la legalidad, pues unos secundan al alcalde por la cuenta que les tiene y otros creen que callando cumplen con su conciencia honrada; consintiendo que la Administración municipal sea víctima de la ambición de los caciques que solo han venido al Municipio a merodear por el presupuesto como hambrientos lobos en manada de ovejas.

      El arbitrio de Consumos lo recaudan tres concejales fusionistas y un republicano zorrillista, si bien para cubrir la formula de la subasta aparece como postor un tal Juan Jiménez, pobre obrero que no tiene sobre qué caerse muerto, mientras sus amos merodean en la Administración.

      Al tomar posesión de sus cargos el actual Ayuntamiento lo hizo con grandes ofrecimientos de moralizar la Administración pública, tan malparada por los conservadores (éstas eran sus palabras). Algunos tontos y no pocos ilusos pensaban que iba a ser verdad, pero ya han comprendido su error. El alcalde-presidente no tenía un céntimo ni de donde le viniera; además, de público se decía que tenía que pagar 15 o 20.000 pesetas que un amigo le había prestado para su triunfo, gastos de viajes, regalos a los jefes provinciales, etc. Entró en el Municipio como un tirano por país conquistado después de largo sitio, colocó a sus parientes y amigos, y el pueblo esperó los milagros que le había prometido. Resultado: sus parientes y amigos pululan hoy por la ciudad buscando pan fiado porque el alcalde necesita los cuartos para otra cosa, adeudándoles a todos de seis a ocho meses. El personal de la Guardia municipal y serenos se reforma todas las semanas, porque como no se les paga, se van con la música a otra parte. Hasta en el hospital que existe aquí, llamado de la Misericordia, se sienten los estragos de la plaga fusionista. Días pasados entró un enfermo, y los cuatro días que llevó en la enfermería tuvo que mantenerlo la enfermera de su peculio particular; advirtiendo que también le adeudan a la pobre seis meses, o sean 180 pesetas (gana una peseta diaria).

      Los republicanos zorrillistas prestan su benevolencia o más bien sus servicios a la situación. El ciudadano Francisco Wanceulen Jiménez, presidente del Comité zorrillista, es el secretario particular del alcalde, oficial de secretaría y alcalde de barrio. Este individuo alardea mucho de su republicanismo, y sin duda por eso y por ser además librepensador es por lo que se atrevió a abofetear en público a un honrado e indefenso ciudadano, maestro de una escuela pública de instrucción primaria.

     El secretario del Comité zorrillista, D. José Sánchez González, es el interventor nato de la Administración de Consumos, por lo cual cobra 3 pesetas 50 céntimos, también cobró sueldo de los conservadores, y cuando venga la Republica es muy justo que cobre jubilación por sus trabajos en pro de esta forma de gobierno.

     En fin, queridos compañeros, estamos regidos por unos mangoneadores que, a título de liberales y republicanos, van a dejar a este pueblo sin sangre. Mas yo confío que la Justicia social disipará pronto la viciosa atmósfera en que vivimos y el pueblo sabrá dar su merecido a tanto farsante como se alimenta con su sudor.

     La burguesía está a punto de terminar su misión, y al desaparecer se llevará a la tumba el odio de las victimas que ha sacrificado a su sed de explotación.

      La clase trabajadora de esta localidad, aunque ignorante y algo fanática, odia a los mercaderes políticos y ansía, como todos los proletarios, que llegue el día en que la miseria desaparezca.” [45]

      Esto provoca las amenazas del alcalde de cerrar la escuela si se siguen dando conferencias dominicales,[46] al mismo tiempo que acusa a Diego Valle de ser el autor del escrito acusador:

      “El alcalde-presidente dijo que él era moral entre los más morales, que su gestión económica en el Municipio solo aplausos merecía, y, por último, que despreciaba por vil y bajo al autor de la carta en cuestión. Sin embargo de eso, llamó al presidente de nuestro Comité, Diego Valle y le preguntó qué motivos tenía para escribir nada contra él, puesto que siempre que Valle había solicitado permiso para celebrar reuniones públicas o para otros asuntos, había servido a los socialistas alcalaínos.

      Le respondió nuestro compañero que él no era el corresponsal y que las razones que podía exponer el autor del escrito en apoyo de lo que en éste se afirmaba eran del dominio público, no necesitando pruebas lo que estaba suficientemente probado.” [47]

      Diego Valle invita al alcalde a denunciar ante los tribunales si cree que en la denuncia existe falsedad.

     Si bien el regidor fue cortés en su recriminación, no lo fueron el Presidente del Partido Republicano, José Sánchez González, hermano del alcalde y el secretario de dicho partido, Francisco Wanceulen, quienes acuden al local de la escuela y acorralan al presidente de la Agrupación y lo insultan y amenazan:

      “Entonces los dos republicanos progresistas empezaron a vomitar toda clase de denuestos y ofensas. Dijeron que el ser republicanos no les impedía estar bien con los monárquicos; que despreciaban al autor de la correspondencia; que se había escrito por satisfacer exigencias del estomago; que los socialistas se movían a impulsos de los conservadores; que eran tan aficionados a lo que no era suyo como cualquier tomador, y, por fin, terminaron tan brillante peroración diciendo a Valle que era un traidor al Pueblo y que ya tendrían ocasión de poner de manifiesto ante la opinión pública la conducta de él y de su Partido.”

      A raíz de este desencuentro, los socialistas adoptan el nombre de la logia para su escuela, proclamándose como la verdadera Regeneración de la sociedad, puesto que, en sus propias palabras, los republicanos-masones se han dedicado a vivir a costa de los trabajadores.[48]




      Pocos días antes de este enfrentamiento, tienen lugar los sucesos de Rio Tinto, donde el 4 de febrero una huelga acaba en tragedia con la muerte de varios mineros y desde la Agrupación, se denuncia en las páginas de El Socialista que en aquella comarca estaban trabajando desde hace un año cuatro obreros de Alcalá, de los cuales han llegado noticias de que han muerto dos y uno se halla herido.[49]


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sábado, 27 de julio de 2019

Francisca Pizarro Torres (1910-1989) (I)


Artículo publicado en la Revista de Apuntes Históricos y de Nuestro Patrimonio 2006


Juana María MALIA VERA 


A mis padres. 

      Mi abuela: FRANCISCA PIZARRO TORRES, nació en Alcalá de los Gazules (Cádiz) el día 18 de Agosto de 1910. Murió a los 79, después de una vida llena de sufrimientos y sobre todo de lucha, por la época que le tocó vivir, soportando las consecuencias de la Guerra Civil. 

      Su madre se llamaba: Francisca Torres Amador y su padre Antonio Pizarro Álvarez. 

      Mi abuela tuvo cuatro hermanos: José, Antonio, Francisco y María. Su madre murió cuando mi abuela tenía tan solo nueve años de edad, dejándola al frente de la casa y de sus cuatro hermanos. La más pequeña, María, solo tenía dos añitos. En aquel momento comenzó a vestir de negro y ya no se quitaría el luto en toda su vida. Comenzó a trabajar también en el obrador de "madrina", pelando y triturando almendras junto a su prima Cristobalina. 

      Se enamoró de ella Manuel, un muchacho unos cuantos años mayor que ella, MANUEL VERA JIMÉNEZ. Trabajaba en las corchas como casi todo Alcalá. Era hijo de Manuel Vera y de Juana Jiménez (LA ESPEJITA). Tenía tres hermanos: Juan, Rafael y María. 

      Manuel y Francisca se casaron en 1926 cuando ella tema dieciséis años de edad. Tuvieron la alegría de tener a su primer hijo, pero murió a los pocos días, lo que fue un duro golpe para ellos. Después nacerían: Francisca, Manuel, Juana Antonia y José.

El Paseo de la República


      Mi abuelo era un hombre de izquierdas, REPUBLICANO y escribía libros sobre estos temas, al igual que Francisco, hermano de mi abuela, de oficio zapatero y perteneciente a la CNT. 

      Todo más o menos trascurría con cierta tranquilidad, con la esperanza de vivir tiempos mejores en España, hasta que una noche de verano de 1936... 

      La guerra civil ya era una realidad en toda España, pero aún así, la mayoría de la gente en Alcalá intentaba volver a su vida diaria. 

     Aquí comenzaría a desmoronarse la relativa paz que durante muy poquitos días disfrutaban los alcalaínos, pues pronto gente del mismo Alcalá, adeptos y fanáticos del nuevo régimen se hacían con armas y con mucho odio... se iniciaba así la época más triste de Alcalá. Se iniciaba la represión más atroz y cruel desconocida para todos. 

      Mi abuela decía que rara era la mañana que no amanecía alguien muerto tirado en la calle. Dentro de este grupo de personas había un ''señor" en especial (cuyo nombre voy a obviar por respeto a la familia), que le hizo tanto daño a mi abuela y a su familia que después de muchos años cuando estaba a punto de morir llamaba a mi abuela a gritos para pedirle perdón, pues decía que cuando cerraba los ojos veía cadáveres y sangre por todos lados, y llamaba a voces en su agonía de muerte a Francisca Pizarro para que viniera a verlo y perdonarlo. Por supuesto, se murió y ella no fue a verlo, no sé si alguna vez dentro de su corazón mí abuela llegó a perdonarlo. 

     Mi abuelo Manuel Vera Jiménez, su hermano Juan y mi tío Francisco Pizarro, estaban “sentenciados”, también la madre de mi abuelo, Juana Jiménez, “la Espejita”. En una ocasión, le advirtieron: “Juana cállate que te vamos a matar”. 

      A mi abuelo le aconsejaban que cogiera a toda su familia y se fueran lejos de Alcalá, pero mi abuelo decía que él no le había hecho daño a nadie y que se iba, pero a las corchas a trabajar como había hecho hasta entonces. 

      En estos días, desde un avión, dejaron caer una bomba en plena calle Real. Este suceso lo recuerda mi tía Francisca Vera con bastante claridad a pesar de tener entonces solamente seis años. Cuenta cómo la gente corría de un sitio a otro sin saber dónde iban. Ella misma estaba con su madre en el horno donde trabajaba y salieron corriendo de allí a reunirse con el resto de la familia. 

     También en estos días, le comunicaron a mi abuela que estaban preguntando por el paradero de su marido para detenerlo. 

      Aquella misma tarde, mi abuela, en compañía de su hermana María y de sus hijos, se pusieron en marcha en busca de mi abuelo, sin saber exactamente en qué campo se encontraba trabajando. Les pilló la noche por La Palmosa donde la pasaron a la intemperie, y durmieron todos apretaditos debajo de un chaparro. A la mañana siguiente siguieron andando e iban preguntando a los trabajadores que volvían para el pueblo, si alguno sabía dónde estaba Manuel Jiménez. Alguien les dijo que estaba en Las Cobatillas y hasta allí pretendían ir. 

     Durante el camino, se encontraron con un camión cargado de los vecinos de Marruecos que llegaron a ayudar a Franco. Muchas fueron las salvajadas que cometieron. Al ver a mi tía María tan guapa y tan vistosa como era (tenía diecisiete años) la llamaban, piropeándola y casi la obligan a subir al camión. Hubiera sido fatal. Ni imaginar quiero cuál hubiera sido el resultado. Ella lloraba y gritaba, resistiéndose. Mi abuela se puso de rodillas pidiéndoles llorando que la dejaran en paz. Afortunadamente, detrás venía otro camión, y alguien con más mando les ordenó en el idioma de ellos que la dejaran ir. 

      Mi abuelo se quedaría de una pieza cuando les vio aparecer. Allí fue donde se enteró por su mujer como estaban las cosas por Alcalá y que no tenía más remedio que huir lejos, antes de que lo encontraran y lo fusilaran, como ya empezaban a hacer con otras personas. Mi abuelo no quería huir, pero ante la insistencia de su mujer decidió marcharse por algún tiempo, pensando que sería lo mejor para todos. 

      Mi abuela Francisca, con su hermana María y los niños se marcharon hacia “la Bovedilla” para reunirse con su suegra y sus cuñados. Allí los suegros de mi abuela tenían una choza donde pasaron algunos días, hasta que unos "balillas" se presentaron allí, llevándose detenidos a Juana Jiménez, "la Espejita" (la suegra de mi abuela) y a su hijo Juan. 

       Allí quedó mi abuela con todos, pero no por muchos días, pues volvió otra vez un grupo armado, interrogaron a mi abuela sobre su marido. Se la llevaban a ella detenida hasta que Manuel Jiménez apareciera. Mi abuela y toda la familia les rogaba llorando que la dejaran con ellos, pero no sirvió de nada tanto llanto pues los apartaba a todos con las culatas de las escopetas. Cuando le pregunté a mi tía Francisca por estos momentos se acordaba aún cómo le dolió uno de los culatazos que le dieron en el vientre. Era solo una niña. Se las llevaron a las dos a la cárcel de Alcalá y al ver que pasaban los días y mi abuelo Manuel no aparecía, decidieron trasladarla a la cárcel de La Línea de la Concepción.

Ingreso de Juana Jiménez Sánchez "La Espejita" en el Depósito municipal el 9 de agosto de 1936


     Mi tía María, a cargo de todo y de todos, dejó a un lado la pena para dedicarse a hablar con quién hiciera falta para que su hermana con su hija volvieran a casa sanas y salvas. María se puso también en contacto con sus hermanos para contarles la situación con la esperanza de que la ayudaran a solucionar tan trágico problema. 

      Su hermano Antonio estaba haciendo la mili en la legión cuando estalló la guerra, pillándole en la zona del bando nacional por lo que no podía hacer nada por ayudarlas. 

     Francisco, "Faico" como se le conocía, seguía en Alcalá. Pero para María su hermano "Faico” sería un verdadero quebradero de cabeza, por el miedo que le producía pensar que fuera detenido y fusilado, como días más tarde ocurriría. 

     José sería el que conseguiría librar a su hermana y sobrina de tan penosa situación. Por aquel entonces trabajaba en la panadería de Agustin Pérez. Fue precisamente este señor, que por medio de una importante amistad consiguió el indulto para mi abuela Francisca Pizarro. 

NOTAS

Las fotografías no se corresponden con el artículo publicado en 2006
      

sábado, 13 de julio de 2019

Curiosidades en el Registro de Entrada de documentos del Ayuntamiento (II)



      El siguiente registro es muy interesante porque nos habla de lo que seguramente fueron las primeras proyecciones de cine en nuestra localidad. Hasta 1928 no se instaló de manera estable un cine en Alcalá, el  Gazul Cinema, en el actual Paseo de la Playa, aunque dos décadas antes ya se pudieron contemplar imágenes en movimiento puesto que el 21 de julio de 1909 el inspector municipal de sanidad comunicó al alcalde lo siguiente: 

“El inspector municipal de Sanidad participa haber reconocido el local que ocupa el Cinematógrafo encontrándose en buen estado.”[8]


      Lamentablemente la información es muy escasa y no se menciona dónde estaba dicho local. Suponemos que se trataría de un cine temporal, quizás únicamente durante la temporada de verano, por la fecha del registro, ya que no coincide con ninguna de las ferias alcalaínas. 

     Junto a este oficio, se recoge otro del mismo inspector, que de tan solo 3 días después, vuelve a informar del reconocimiento de otro local para un nuevo espectáculo: 

“El inspector municipal de Sanidad participa haber reconocido el local de las cupletistas e interesa se le notifique al empresario deposite un papel de pago 5 ptas.” 

      Es muy frecuente en el Registro de Entrada de documentos encontrar escritos de los guardias municipales informando de las detenciones de vecinos por embriaguez y escándalo, pero resulta muy curioso que el 10 de noviembre de 1911 los mismos guardias tuvieran que denunciar a un compañero de profesión por tal motivo: 

“El jefe de la Guardia municipal participa que el Guardia José Mo(falta papel) Sánchez encontrabase embriagado profiriendo insultos a personas determinadas y que al personarse dicho jefe y reprendido por el estado en que se encontraba contestó al mismo con amenazas así como al cabo José Vallejo.” 

      También es muy usual encontrar referencias sobre acciones contra los contrabandistas de tabaco en todo nuestro término municipal, pero el 28 de mayo de 1914 se recoge una muy poco frecuente porque no se trata de perseguir el contrabando sino de la existencia de una plantación ilegal. Este asunto no tendría más importancia si no fuera porque la plantación se encuentra en terrenos de un Marqués, aunque suponemos que éste no estaría al tanto de su existencia: 

“El Teniente de Carabineros interesa que una comisión compuesta del Alcalde y Secretario asista a las diez horas al sitio denominado “La Cierva” propiedad de Don Salvador Hidalgo Marques de Negrón donde existen dos plantaciones clandestinas de tabaco para proceder a su inutilización.” 

      Al año siguiente, el 7 de octubre de 1915 se anota en el Registro un oficio un tanto siniestro, porque el cura párroco denuncia al sepulturero por enterrar a una párvula sin la correspondiente orden eclesiástica. Recordemos que el cementerio, aunque municipal, era católico, por lo que la presencia del cura era imprescindible para los enterramientos. Desconocemos los motivos que llevaron al enterrador a actuar de esa manera.[9]

     La siguiente entrada también guarda relación con el párroco, aunque está recogida el 10 de febrero de 1917 y también tiene que ver con el cementerio: 

“El cura párroco participa atropello cometido por obreros durante la conducción del cadáver de Sebastiana Pérez abandonando al sacerdote que la acompañaba y llevando al cadáver por calle distinta a la que aquel siguió.”[10]

     Creemos que esta acción llevada a cabo por los obreros guarda relación con el conflicto obrero que sostenían con los labradores por las bases de trabajo para la siega en dicho año. 

      Un par de meses después, nos encontramos otra referencia un tanto curiosa porque el juez instructor de Medina, investigando una serie de amenazas y vejaciones publicadas en un artículo titulado “Los Mercaderes del Templo” que aparece inserto en el Diario Liberal de Cádiz nº 1110, el 27 de abril interesa se averigüe a quien se refiere un párrafo del mismo en que se menciona: 

“Un señor cuyo nombre no queremos decir, mantenía relaciones con una señora casada etc, etc…”[11]




      A veces podemos pensar que la censura era un método de represión propia del franquismo, pero prácticamente todos los regímenes políticos la han usado desde que se instauró la libertad de imprenta en 1810. Un ejemplo lo encontramos en nuestra ciudad el 5 de septiembre de 1918 (reinado de Alfonso XIII) fecha en que el gobernador militar del campo de Gibraltar, de quien dependía Alcalá, exige al alcalde lo siguiente: 

“se ejerza por esta alcaldía la previa censura en todos los periódicos que se publiquen en esta localidad, remitiéndose un ejemplar de cada uno a aquel Centro”[12]


Cabecera del periódico "El Castillo de Alcalá"
que además de la censura política, se sometía a la eclesiástica 



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sábado, 6 de julio de 2019

El movimiento obrero en Alcalá de los Gazules en el último tercio del Siglo XIX (II)




2. – AGRUPACIÓN SOCIALISTA

      La fundación de la Agrupación socialista de Alcalá ya fue estudiada por Santiago Castillo,[20] aunque por nuestra parte vamos a ofrecer algunas importantes novedades.

      Tal como afirman los propios afiliados en las páginas del periódico El Socialista, proceden del campo anarquista, “estimando utópicas las ideas de esta escuela" y por eso " vienen al partido socialista revolucionario convencidos de que con la acción política de clase han de alcanzar sus reivindicaciones los trabajadores…”[21]

      Hasta mediados de octubre de 1886 no aparecen los primeros contactos con el periódico El Socialista, a través de la Correspondencia administrativa con un tal J. O. T. que es sin duda Juan Olmedo Tinajero,[22] al que se le envían ejemplares para que los reparta y se le anima para captar suscriptores. Este personaje, por cierto, a principios de abril mantiene la misma correspondencia con dicho periódico desde Algar.[23] Juan Olmedo es uno de los que aparece contribuyendo económicamente con el mantenimiento del Semanario anarquista Bandera Social el año anterior.

      Aunque el comité del partido socialista en Alcalá se constituye definitivamente en diciembre de 1886,[24] fecha que tradicionalmente se considera la de su fundación, antes existió un comité constituyente, cuyo secretario es Diego Valle,[25] el mismo que pertenecía a la asociación anarquista que hemos visto anteriormente y que en el comité definitivo socialista deja dicho cargo para ocupar el de representante provincial.

       La agrupación alcalaína debe fundarse entre octubre de 1885 y el 12 de febrero de 1886, fecha en que se celebra un banquete en conmemoración del 13º aniversario de la República en el que participan representantes de los partidos Posibilista, Federal Pactista, Demócrata Progresista y en el que también participa Diego Valle, en representación de los Socialistas Revolucionarios, idéntico término que ellos mismos utilizan cuando se crea el comité definitivo. Está claro de que ya no se habla de anarquistas, y además, sería muy improbable que los ácratas participaran en la celebración junto a los partidos políticos a los que tanto criticaron.[26]

 La República 18 febrero 1886 - Año III nº 642 pag 2

     El mismo Diego Valle, el 18 de abril, forma parte como representante de los obreros socialistas de la localidad, en la mesa electoral de las elecciones para la reorganización del Partido republicano federal, invitado junto a Francisco Wanceulen y José Sánchez González, secretario y presidente del Partido Republicano Progresista alcalaíno, partido que una semana más tarde se fusionará con el Partido Republicano Federal.[27]

      En diciembre de 1886 se elige un comité definitivo formado por 12 miembros[28], cinco de los cuales fueron detenidos por pertenecer a la sociedad anarquista en 1883:

Presidente:        Francisco Torres Domínguez
Vicepresidente: Juan Bernal Bravo
Secretarios:       Gregorio Tamayo Pérez
                           Diego Corrales Rivera
Depositario:      Antonio Sánchez Rodríguez
Vocales:             José Vera Ortega
                           Diego Pérez Cid
                           Joaquín Granados González
                           Juan Moreno Lago
                           Domingo Muñoz De la Corte
                           José Diañez Revidiego

Antonio Sánchez Rodríguez

      Poco antes de la constitución de este comité, denuncian en las páginas de El Socialista, las durísimas condiciones laborales que sufren los jornaleros en Alcalá, con sueldos míseros, jornadas laborales interminables, superiores a las 12 horas e incluso algunos patronos los obligaban a amasarse su propio pan si querían comer al llegar al cortijo, lo que los convertía prácticamente en esclavos:

      “Si la explotación ejercida con el obrero de las industrias fabriles es cada día más insoportable, calcúlese cuál será la que sufren los trabajadores agrícolas, no teniendo, salvo pequeñas excepciones, el contrapeso de la asociación. Salarios mezquinos por todo extremo, jornadas de catorce o más horas, y para colmo de sus desdichas, el trato brutal y soez de propietarios y capataces semisalvajes: tal es el cuadro de la situación miserable de los trabajadores del campo, agravada y sostenida por la misma diseminación en que se encuentran, y que hace más difícil la concentración de sus fuerzas para poner diques a los desmanes de la feroz explotación de que son víctimas.

      …En corroboración de lo que decimos, tenemos a la vista una carta suscrita por un trabajador de Alcalá de los Gazules, en la cual se nos denuncia la conducta indigna de un burgués llamado D. Jorge de la Jara, alias el Señorito, que indudablemente no tiene que envidiar nada a los que hasta hace poco contribuían, látigo en mano, al acrecentamiento de la riqueza negrera.

      He aquí la referida carta:

     <<Existe en esta localidad un burgués agricultor que tiene grandes y continuos movimientos en las operaciones de labranza, en cuyas operaciones ocupa continuamente de treinta a cuarenta oficiales labradores, pobres y miserables obreros que explota sin compasión, pues después de pagarles como los grandes propietarios (el más pequeño jornal), les hace trabajar como los pequeños labradores (que pagan más jornal), sacándolos al trabajo a la alborada del dia y haciendo que éste no cese hasta un rato después que el sol ha dejado de alumbrar, contra la costumbre establecida de tiempo inmemorial de ponerse a trabajar al salir el sol y dejarlo al desaparecer del firmamento. Tal proceder es inicuo y constituye un crimen de lesa humanidad; pues no contento con arrebatar al trabajador el sudor de su frente por setenta y cinco céntimos al día y tres miserables comidas de agua y pan (vulgo gazpacho), también quiere robarle el descanso de la noche. El tal burgués sirvió en el Ejercito en el distinguido Cuerpo de Ingenieros (sin duda por lo buen mozo y simpático): durante su campaña llegó al empleo de sargento segundo, y cuando tomó la licencia vino tan militarizado y tan metido en disciplina, que aun hoy mismo quiere reproducir en sus labores las costumbres ordenancistas, haciendo que el pobre obrero cuando llega de su trabajo se ponga a amasar el pan que tiene que comerse, en cuya operación invierte muy cerca de cuatro horas, sin tener en cuenta que los grandes burgueses Puelles, Toscanos y otros (que son por los que se guía en el pago de jornales) pagan el amasijo que se hace de noche fuera parte del jornal diario, o de lo contrario se hace durante el día, y no se perjudica tanto al oprimido proletario. Hay más: al trabajador que tiene el atrevimiento de negarse a trabajar de noche se le amenaza con despedirle y aun se le llega a despedir; y como la unión de los esclavos del capital no está hecha, como fuera de desear, tiene que aguantarse y sufrir la duplicada explotación de su negrero burgués.>>” [29]

      Es reseñable también que durante los primeros meses, careciendo de local, la agrupación utiliza el del Círculo del Comercio.[30] Esta entidad se funda precisamente en la misma época en que se produce el tránsito de los obreros alcalaínos desde el anarquismo al socialismo.[31]

      Antes de junio de 1887 el comité sufre algunos cambios, pasando Diego Valle a ocupar la presidencia. Precisamente será entonces cuando se adhieren a la petición de la jornada laboral de 8 horas presentada por el periódico El Socialista.[32] El nuevo comité vuelve a denunciar la situación de los obreros de la localidad y las dificultades que se están encontrando para asentar el movimiento socialista:

      “La burguesía de esta comarca los explota escandalosamente: las condiciones del trabajo no pueden ser peores; los jornales en extremo miserables, pues se considera dichoso el que percibe 75 céntimos a cambio de una jornada de 16 y 18 horas. Así es que los trabajadores se agitan en continua y latente miseria, maldiciendo a la sociedad del monopolio y a los ladrones que dilapidan las riquezas que ellos arrancan a la naturaleza.

     Como veis, compañeros, este terreno no está muy abonado para que en él fructifique la semilla socialista; sin embargo, nuestras ideas se abren camino, y a pesar de tantos obstáculos con que tenemos que luchar, el puñado de revolucionarios que defendemos con amor y energía las teorías de Carlos Marx confiamos en organizar sobre bases sólidas la Agrupación socialista de Alcalá de los Gazules, y esperamos también que en plazo breve los pueblos que circundan a esta villa estén agrupados en derredor de la bandera del Partido Obrero.” [33]



El Socialista 17 junio 1887 - Año II nº 67 pag 4 

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sábado, 29 de junio de 2019

Un alcalaíno en Mauthausen



Artículo publicado en la Revista de Apuntes Históricos 1995


      Aunque resulte un poco extraño el título de este artículo, la razón del mismo es bastante clara, como se explicará a continuación. Mauthausen fue uno de los campos de concentración hitlerianos más famosos, desgraciadamente, por los crímenes en él perpetrados. Los primeros españoles en ser internados en dicho campo llegaron a finales de la campaña de Francia, en Agosto de 1.940. Después de los polacos, desde septiembre de 1.939, los españoles fueron los primeros prisioneros de raza no germánica que ingresaron en ese campo austríaco, pero sobre todo el primer grupo de deportados constituido sobre una base política común, la de la lucha antifascista. 

     Los españoles representaban para los hitlerianos el prototipo del adversario que debía ser eliminado y que tuvieron que hacer frente a ese aniquilamiento tras acabar de salir de largos años de sufrimiento, yendo a parar a un penal atroz del que no comprendían ni los reglamentos ni el idioma de los verdugos. 

     Y es aquí, entre estos combatientes republicanos de la guerra civil que cruzaron la frontera francesa en febrero de 1.939, que fueron a parar a Mauthausen, donde nos encontramos, aunque parezca extraño con un paisano nuestro. 

     Sí, un alcalaíno al que he localizado entre los españoles muertos en Mauthausen. El diez de diciembre de 1.942 era fusilado en Gusen (a cinco kilómetros de Mauthausen), José Mora Gómez, natural de Alcalá de los Gazules (Cádiz). 

     Este republicano alcalaíno, que nació el 12 de febrero de 1.918 en la Calle Sagasta, hijo de Miguel Mora Gómez, natural de Alcalá de los Gazules, y de María de la Esperanza Gómez Zerquera, natural de Villanueva del Puente (Zamora), ¿Cómo iba ni siquiera a imaginar que acabaría sus días tan lejos, en la distancia, de nuestro pueblo? 

      Por lo que he podido averiguar, José Mora manifestó desde siempre su tendencia ideológica hacia la izquierda, hacia la defensa de los derechos y libertades de la clase obrera, donde él se veía plenamente identificado como hombre del pueblo que era. 

     Militante socialista, al estallar el alzamiento nacional, acude al frente, en defensa de la república; y en plena guerra, el 22 de enero de 1.939 se casó en la parroquia del Buen Consejo, de Madrid, con Leonor Ramos Pallares. 

     Días antes de finalizar la guerra civil, con el augurio de la derrota de su bando, José deja a su esposa en Madrid con algunos familiares, y huye, cruzando los pirineos, hacia Francia. 

     Más tarde es capturado por tropas nazis y enviado posteriormente al campo de concentración de Mauthausen, uno de los más crueles por sus torturas y por la cantidad de fusilamientos allí perpetrados. 

     Como ya mencioné anteriormente, allí, tan lejos de nuestro querido pueblo, y con tan sólo 24 años de vida, murió fusilado nuestro paisano José Mora Gómez. Sea este nuestro pequeño homenaje a este alcalaíno que de alguna manera vuelve a estar entre nosotros. 

Decía Bertolt Brecht: 

«Hay hombres que luchan un día 
y son buenos. 

Hay otros que luchan un año 
y son mejores. 

Hay quienes luchan muchos años 
y son muy buenos. 

Pero hay los que luchan toda la vida: 
éstos son los imprescindibles» 

      Pues bien, pienso que José se encuentra entre estos hombres imprescindibles que de vez en cuando aparecen en la vida, y que son capaces de darlo todo, incluso su vida misma, por una causa justa. Descanse en paz, y jamás volvamos a repetir aquellos actos tan inhumanos en contra de cualquier tipo de libertad. 



BIBLIOGRAFIA 

— Archivo Parroquial de San Jorge, Libro 22- Folio 82, de  Bautismo. 

— Triángulo Azul, Manuel Razola, Editorial Gallimard, 1.967. 

— Datos del Archivo Personal del Autor

sábado, 22 de junio de 2019

Una acción de las Milicias Nacionales en 1822


Ismael Almagro Montes de Oca 


      Las Milicias Nacionales fueron unos grupos de ciudadanos organizados que se encargaban de patrullar con caballos y armas los términos municipales para mantener el orden público. 

      El acontecimiento que a continuación se narra, tuvo lugar en marzo de 1822[1], cuando se recibe en Alcalá la noticia de que un grupo de ladrones merodea la zona, saliendo las milicias alcalaínas en su busca: 

“Habiendo tenido noticia el alcalde primero constitucional de Alcalá dé los Gazules de que en aquel término, y á una legua de distancia, habían aparecido siete ladrones á caballo, dispuso inmediatamente que saliese una partida de la milicia nacional de caballería y otra de infantería á la persecución de aquellos, como en efecto se verificó; habiendo logrado hallar á los ladrones en la dehesa del Ahijon.” 

Plano del Ahijón en 1747. En el centro de la imagen puede apreciarse la fuente de Córdoba
mencionada en el relato

      Al toparse con los ladrones, se produce un intercambio e disparos, huyendo los ladrones en dirección a Tarifa, siendo perseguidos por dos milicianos, que consiguen detener a dos y herir a otro, siendo encarcelados en Alcalá, donde finalmente muere el herido: 

“Los ladrones rompieron el fuego sobre los nacionales, y estos entraron en acción; habiendo logrado aprehender á dos de los malhechores con sus armas y caballos: los cinco restantes huyeron, siempre fogueándose, pero los nacionales continuaron en su alcance, habiéndose distinguido los milicianos don Juan de Soto y don Agustín Corona que les siguieron con el mayor entusiasmo y peligro, á pesar de ser tan notable la diferencia del número. En medio de la fuga volvió cara uno de los cinco ladrones, y apuntó con su escopeta á uno de los dos milicianos, visto lo cual por Soto, le derribó del caballo de un balazo, y sin detenerse continuo con su compañero en el alcance de los cuatro restantes, los cuales en su vergonzosa fuga soltaron armas, capas y sombreros, y á distancia ya de cinco leguas lograron ocultarse en los montes de la China, término de Tarifa, en cuyo caso, y siendo ya casi de noche, se retiraron los dos valientes milicianos, recogieron al herido y su caballo, que habían dejado más de dos leguas atrás, y se incorporaron con sus compañeros que habían quedado en la fuente de Córdoba en custodia de los dos ladrones aprehendidos, y habiendo llegado al pueblo á las once de la noche fueron puestos en la cárcel los sanos, y el herido conducido al hospital, donde se le recibió su declaración, habiendo espirado á las pocas horas.” 

      Este enfrentamiento fue considerado heroico, recibiendo los dos milicianos alcalaínos los honores de las Milicias, que, como premio, recibirían los caballos capturados a los ladrones: 

“Enterado el gefe superior político de esta provincia de tan brillante acción ha dispuesto que el alcalde primero de Alcalá haga formar la milicia nacional de ambas armas el primer día festivo en la plaza principal del pueblo; que formada en batalla se presente y haga saber á todo el cuerpo lo satisfecho que se halla dicho gefe de su buen comportamiento, y del valor que acreditaron las dos partidas que emprendieron la acción; que en seguida haga salir de la línea á los dos milicianos Soto y Corona, y colocados al frente de ella les arengue en los términos mas convenientes á mantener su entusiasmo y estimular con este particular obsequio á los demás, dándoles en nombre de la patria las debidas gracias por su valor y celo en el desempeño de sus deberes, y que concluida esta ceremonia dé el alcalde los vivas de costumbre, y otro en nombre del gefe político á la Milicia nacional de Alcalá. Igualmente ha dispuesto el mismo señor gefe político dar conocimiento de todo al gobierno; interesándose en que queden á beneficio de los aprehensores los caballos y enseres que cogieron en la acción; y finalmente, que se haga notorio en los papeles públicos de esta capital, para satisfacción de estos beneméritos ciudadanos. “ 



NOTAS

[1] Edición del 2 de abril de 1822 de “El Imparcial” n.º 206 pág. 6. Escrito fechado el 24 de marzo.