viernes, 11 de julio de 2014

El documento de los 7 Elencos de 1919 (III)



----------- Púlpito, coro y órgano -----------

El Presbiterio tiene dos pulpitillos para cantar en ellos, el Evangelio y la Epístola = hay coro alto y bajo; este tiene sillería alta y baja de cedro y caoba, notablemente tallada; hermoso facistol; todo él cerrado por elevada verja de hierro, trabajada a martillo, de gran mérito = el coro alto está dividio en dos, defendidos por celosías de madera de un metro de altura, el Organo está situado en el lado del coro alto que respecto a la nave del Evangelio  tiene actualmente, después de una reparación, en la que se pusieron nuevos fuelles y se le aumentaron los registros = en la actualidad tiene 20 registros y un teclado 0 tiene buenas voces y está muy afinado fue construido en el año 1775 por Don Francisco Pérez, de Valladolid.


----------- Confesionarios -----------

Hay cinco confesionarios = se hayan colocados en sitio bien visibles las rejillas son de madera; tienen sus visillos = no tienen llave ni tabla de censuras y casos reservados, ni hay estolas, por no haber sido costumbre en la Diócesis = Las personas sordas pueden ir a la Capilla del Beaterio, contigua a la Parroquia y allí confesarse.


----------- Bancos -----------

Hay 12 bancos, propiedad de la Parroquia = las Sras. Generalmente usan sillas de su propiedad = están con el debido aseo.


----------- Cepillos -----------

Están completamente colados y empotrados en la pared, los 7 cepillos que hay en la Parroquia = están cerrados con llave, que guarda el Párroco, las escasas limosnas que se recaudan, se invierten en cera para iluminar los altares respectivos.


----------- Monumentos sepulcrales -----------

En el Presbiterio, al lado de la Epístola, y adosado al muro hay un sepulcro de mármol negro, coronado por un escudo heráldico de mármol blanco, en la parte baja y en mármol de este color, hay una inscripción que indica reposan los restos de Don Ambrosio de los Cameros, Alcaide castellano y Dª Isabel Estrada Butine padres de Don Idelfonso de los Cameros aquí bautizado, arzobispo de Valencia, inquisidor en Sicilia y Nuncio en España (1.670). A más, la antigua lápida que alude a las reliquias de mártires encontradas bajo ella.



----------- Objetos de arte -----------

Aparte de lo indicado en su lugar, no hay grandes objetos de arte.


----------- Sacristía -----------

Hay una sola sacristía = hay una mesa de ornamentos con nueve grandes cajoneras = un armario con tres grandes tablas para ornamentos de 1ª clase y gran taquillón de caoba como los que hay en la sacristía alta de la Catedral = hay un aguamanil de mármol negro y la piscina correspondiente y toallero con toalla limpia = existe a más una mesa para los cálices de jaspe de canteras de la localidad = no hay tabla anunciadoras de Misas perpetuas.

Aguamanil

----------- Objetos de culto -----------

Vasos sagrados = un cáliz de plata sobredorada y repujada , con guirnaldas = Un cáliz de igual metal, sobredorado con medallones al pie = Dos cálices de plata sobredorada. Cuatro cálices de plata lisa = Uno de plata repujada = Un copón de plata sobredorada, repujada = Uno de plata repujada = Uno de plata lisa = Una custodia de plata con adornos sobredorados: mide 0,81 metros es de hermosa obra de orfebrería = Una custodia de plata sobredorada = Dos viriles de plata sobredorada; uno con rayos y otro liso. Una píxide de plata sobredorada para el Sto. Viático. Una taza de plata para guardar el viril del Sagrario. Un juego completo de vinajeras de plata sobredorada, repujada. Objetos de plata. Dos bandejas grandes de plata y un jarro para el lavabo, del mismo metal = Dos porta paces con la imagen repujada de la Santísima Virgen. Dos turíbulos una naveta = una palmatoria (de plata Meneses) = Un crucifijo de plata repujada y adornos sobredorados para las procesiones de Tercia, data de 1.729 = dos ciriales de plata repujada. Dos cetros de plata con las Imágenes de la Purísima, San Pedro, San Juan y San Jorge. Una pértiga de plata repujada = Seis varales para el palio; miden 2,38 metros = Una con cruz para el Labaro, 1,60 metros de longitud. Un crucifijo con pie triangular. Uno pequeño con pie circular. Dos atriles de plata repujada con el medallón de San Jorge, regalado a la Parroquia en 1.794, por el Comercio de Cádiz. Un asperges.- Un puntero para el maestro de ceremonias. Una ampolleta con cadena igual para la Extremaunción.- Tres anforitas para “Oleum infirmorum” “Sanctum Crisma” y “Oleum cathecumenorum”. Un porta Viático de terciopelo encarnado y dos chapas de plata con la custodia y una María sobrepuestas. Una cadena de oro labrado para la llave del Sagrario; y de peso 55 gramos. Una llave de plata sobredorada para el Sagrario y otra para el Sagrario del Reservado. Una lanza de San Jorge. Un crucifijo grande, cuyo pie se asienta entres bolas, para los Bautismos. Una bandeja con pie para igual objeto. Una concha para bautizar. Una crismera (plata Meneses). Una corona y cetro de la Virgen del Rosario = Una corona de la Inmaculada. Una corona pequeña de la Virgen del Carmen, potencias y Mundo del Niño Jesús. Una aureola y vara de San José = potencias y canastillo del Niño Jesús = Una corona grande, dos pequeñas y cetro de Sta. Isabel de Hungría = Una aureola, báculo, de San Antonio Abad; collar y cadena del cerdo. Una lámpara grande de plata repujada, para el Sagrario. Un hermoso templete de plata repujada para colocar dentro, la Custodia, en la Procesión del Corpus. Un acetre y asperges de plata Meneses. Una caja para guardar la llave del Sagrario, del mismo metal. Una cadenita de plata para la llave del Sagrario. = Cruces parroquiales. Una cruz de plata repujada, con medallones y adornos sobredorados, mide 0,81 metros = una cruz repujada con medallones, sin sobredorados, mide 0,89 metros.- Una cruz de plata Meneses. Dos crucifijos plata Meneses.- Candelería.- Seis candeleros grandes de palta con adornos sobredorados con las armas del Arzobispo donante y un crucifijo igual.- Dos candeleros pequeños con pie triangular y dos candeleros con pie cuadrado. Seis candeleros grande de plata Meneses, seis tamaño mediano y cuatro pequeños del mismo metal. De metal veinte y seis candeleros grandes, veinticuatro pequeños, turibulo, naveta, acetre y asperges = cuatro campanillas grandes, dos pequeñas y un campanil para el Sagrario, un crucifijo = cinco de madera.
Atriles. Siete atriles de madera y una atrilera.

 


----------- Ornamentos -----------


Ternos blancos.- Uno de 1ª clase, de seda bordado en seda y oro. Uno de 2ª clase, estampado en fondo blanco. Uno de 3ª de damasco de seda y galón ídem. Mangas parroquiales. Una que hace juego con el terno de 1ª clase y una de damasco estampado.

Ternos encarnados. Uno de 1ª clase, tejido seda y oro tiene frontal y paño de púlpito y manga parroquial = Un terno de 2ª clase; damasco seda y galón plata = no tiene capa y si velo humeral. Un terno de 3ª clase de seda y galón estrecho de oro paño humeral.

Hay a más dos capas encarnadas, de igual clase.

Ternos morados. Un terno de 1ª clase = tejido damasco y oro; tiene a más, planetas, estolas, velo humeral, frontal paño de púlpito y atrilera, y manga parroquial. Un terno de 2ª Clase, damasco seda y galón oro = tiene planetas, estolas velo humeral, paño de púlpito y atrilera, con manga parroquial.-Terno verde = Unico damasco seda y galón de oro (en mal estado) a más dos planetas y estolas. Un terno de 3ª clase = de terciopelo y galón oro.

Casullas. Dos blancas de seda con ramos tejidos. Una ídem. Incompleta.- Una casulla de lama de plata falsea, incompleta.- Una de terciopelo con galón. Una de tejido seda en colores incompleta. Dos encarnadas de damasco de seda y galón oro. Una de damasco de lama incompleta.- Una incompleta.- Una verde incompleta.- Una de seda con escapulario de terciopelo muy antigua.

Capas sueltas = Dos negras, nuevas, estampadas = y una de terciopelo negro descolorido.- Dos blancas de damasco, estampadas.- Una para los Bautismos en regular estado. Una morada para el mismo objeto. Dos mangas parroquiales de terciopelo y seda para los entierros y una de damasco seda blanca, para los entierros de párvulos. Hay media casulla negra para amortajar el cadáver de un Sacerdote. Ropa blanca. Hay 7 amitos = 14 albas = 4 cíngulos = 5 juegos de corporales = 12 hojas sueltas de ídem = 5 palias = 8 hijuelas = 90 purificadores = 14 manteles = 14 sobremanteles = 10 pañitos para el comulgatorio y 10 idem. Pintados, para las grandes solemnidades.- Hay a más, 5 juegos de Sacras 0 4 misales y 3 libros rituales. 


----------- Funciones religiosas -----------

La del Patrón, el Mártir San Jorge; asiste el M. Iltre. Municipio.- El Quinario de Animas. La Octava a la Purísima Concepción. El Mes de María. Novena a la Virgen Santísima del Rosario y Octava del Santísimo Corpus Cristi con vísperas cantadas durante ellas.


----------- Personal -----------

No hay más sacerdotes que los Sres. Coadjutores de quienes ya se ha hecho mención.


----------- Rentas -----------

La parroquia no tiene rentas de clase alguna = respecto a emolumentos, ya se hizo constar, en el lugar correspondiente.


----------- Beneficios -----------

No hay en la actualidad beneficiado alguno. Existe una fundación hecha por el Padre D. Federico García Barroso (q. e. p. d.) y de la que es Patrono el Excmo. Cabildo Catedral de Cádiz, para celebrar todos los martes y días 19 de cada mes, una misa rezada en el altar de Animas.


----------- Cementerio -----------

La Parroquia no tiene cementerio = el católico, está en las afueras de la Ciudad = es municipal, tiene puerta fuerte, sin verja; la llave la guarda el sepulturero, única persona encargada de aquel = las tapias tienen la suficiente altura = tiene una cruz y no hay Capilla = no hay cementerio civil.- Los párvulos que mueren sin bautizar, son inhumados en un lugar del cementerio católico, dedicado a ello.


----------- Inventarios -----------

Existen los oportunos inventarios.


viernes, 4 de julio de 2014

Desgracias por incendio de chozas y cortijos en el campo (y II)



  
    Varios años antes, concretamente el 20 de junio de  1910, encontramos otro suceso que terminó en tragedia, al perder la vida un niño pequeño:

      “Según comunica la Guardia civil de Alcalá de los Gazules, a las siete de la tarde del 20 se declaró un incendio en una choza de la dehesa <<la Parrilla>> término de aquel pueblo, pereciendo entre las llamas el niño de quince meses de edad Francisco Pérez Méndez, a quien su madre había dejado un momento, mientras salió a buscar pan, a una casa distante 1.500 metros.

      El juez instruye el atestado oportuno en averiguación de las causas del siniestro, cuyos efectos han causado gran consternación en aquel pueblo.” (5) 


       Justo un año antes, el 23 de mayo de 1909, se produjo otro incendio en una choza situada en la Albina de Sancho, por culpa de una chispa que prendió el techo de la choza. En esta ocasión resultaron heridas con quemaduras dos personas:

      “INCENDIO.- El alcalde de Alcalá de los Gazules participa al señor gobernador civil que el día 23 del actual se quemó un rancho de techumbre en el sitio denominado Albina del Sancho, en el que habitaba una familia.

      Las causas del siniestro fueron que de un hornillo que se encontraba encendido saltó una chispa prendiendo fuego al techo.

      Se quemaron todos los enseres que había y resultó con quemaduras de primer grado Ana Montes de Oca y Vicente Montes de Oca por salvar a su madre del siniestro.

     El fuego fue extinguido por una pareja de la Guardia Municipal de campo y varios paisanos.” (6) 

       Mientras que en esta noticia, aparecida en la prensa el 29 de mayo, no se habla de fallecidos, es posible que los hubiera puesto que varios periódicos publicaron dos días más tarde una noticia breve en que se habla de dos fallecidos en un incendio en Alcalá, aunque no hemos podido corroborar si se trata de otro incendio diferente o si bien es que fallecieron después, víctimas de las quemaduras:

      Desgracias.

       En Alcalá de los Gazules un horroroso incendio ha destruido una choza, muriendo víctimas de las llamas un padre y un hijo que en ella dormían” (7) 


Chozas a la entrada de Alcalá

      Otro grave incendio se produjo apenas año y medio antes, el 27 de julio de 1907, en la dehesa Larios, afectando al caserío, aunque en esta ocasión no hubo que lamentar víctimas gracias a la rápida intervención del carabinero Manuel Serrano García, quien, arriesgando su vida sacó de entre las llamas a 2 niños pequeños, volviendo a entrar para sacar a una anciana casi asfixiada y a dos mujeres más y a otro hombre. Por esta acción, el carabinero fue condecorado con la Cruz de tercera clase de la orden civil de beneficencia al año siguiente: 

ORDEN CIVIL DE BENEFICENCIA

UN OFICIAL CONDECORADO

      Constantemente se manifiestan en el Ejército, aun fuera de los casos en que el combate impone el riesgo y el necesario arrojo para arrostrarlo, actos de valor y serenidad que adquieren los verdaderos caracteres del heroísmo, y constantemente como consecuencia de estos actos, están resolviéndose por el Consejo de Estado expedientes de ingreso en la orden civil de Beneficencia de individuos que visten el honroso hábito militar, y de cuyas resoluciones nos apresuramos á dar cuenta para gloria de los distinguidos y prestigio del uniforme.

      Acaba de resolverse uno de estos innumerables expedientes por real orden del ministerio de la Gobernación publicada hoy en el Diario Oficial, y por la cual se concede la cruz de tercera clase de la orden civil de Beneficencia al primer teniente de Carabineros D. Manuel Serrano García, y no hay modo más elocuente de relatar el hecho que á tal distinción le hizo acreedor que transcribir íntegra la soberana disposición en que se adopta tal acuerdo, y que dice así:

      «Remitido á informe de la comisión permanente del Consejo de Estado el expediente de propuesta de ingreso en la orden civil de Beneficencia del primer teniente de Carabineros de la comandancia de Cádiz, D. Manuel Serrano García, por los servicios prestados en un incendio de una dehesa y su caserío, de término de Alcalá dé los Gazules, dicho alto Cuerpo, con fecha 28 de Febrero próximo pasado, ha emitido el dictamen siguiente:

      Excmo. Sr.: La comisión permanente del Consejo de Estado ha examinado, en cumplimiento de real orden dictada por el ministerio del digno cargo de V. En, el expediente de propuesta de ingreso en la orden civil de Beneficencia de D. Manuel Serrano, primer teniente de Carabineros de la comandancia de Cádiz.

      Resulta de los antecedentes que á las nueve de la mañana del 27 de Julio de 1907 se declaró un incendio en la dehesa de «Larios», término municipal de Alcalá de los Gazules, provincia de Cádiz, que el citado primer teniente acudió al lugar del siniestro entró en el caserío, salvando á dos niños de corta edad, y dejándolos en lugar seguro, volvió á entrar en el caserío, sacando, en unión de los carabineros á sus órdenes á una anciana que presentaba los primeros síntomas de la asfixia, á otras dos mujeres y á un hombre. Las autoridades hacen constar que estos actos humanitarios los realizó el aludido teniente con notable valor, poniendo en peligro su vida al atravesar la línea de fuego, que era muy considerable, y ocasionándose varias quemaduras, afirmando, asimismo, que sin su eficaz intervención hubieran sido víctimas del siniestro las personas salvadas. Todos los informes, tanto de las autoridades como de los testigos son favorables.

El fiscal y el auditor estiman que el teniente citado se ha hecho acreedor al ingreso en la orden civil de Beneficencia, y para esta gracia lo propone el capitán general de Sevilla. Considerando que los hechos expuestos están comprendidos entre los que enumera el art. Iº del real decreto de 22 de Diciembre de 1857, pues sin la eficaz intervención del teniente D. Manuel Serrano hubieran perecido las personas á quienes con peligro de su vida salvó. La comisión permanente del Consejo de Estado opina que procede concederle el ingreso en la orden civil de Beneficencia. Y conformándose S. M. el Rey (q. D. g.) con el preinserto dictamen, se ha servido resolver como en el mismo se propone y otorgar al interesado la cruz de tercera clase de la orden civil de Beneficencia.»

Felicitamos muy de veras al teniente Serrano y al digno Cuerpo á que pertenece repetidamente blasonado con esta honrosísima recompensa, reveladora de los grandes méritos y virtudes que en el seno del Ejército se atesoran.” (8) 


      Otro de estos incendios se produjo casi tres décadas antes, el 26 de junio de 1878 en Cabeza Redonda, donde murieron dos niños pequeños a los que su madre había dejado dormidos en la choza, recogiendo la desgracia la prensa del viernes 31:

 

  "De Alcalá de los Gazules nos escriben dándonos noticia de otra horrible catástrofe ocurrida el dia 26 en aquel término:

      A legua y média de la población, y en el sitio denominado Cabeza Redonda, vivía en una choza un pobre bracero, con su mujer y dos niños pequeños, uno de cinco años y otro de año y medio. El bracero estaba cegando habas á no larga distancia de aquel sitio. La mujer, dejando dormidos a los niños, fue a otra choza cercana donde habitaba una hermana suya, y al volver vió de léjos, horrorizada, que su choza estaba ardiendo. A sus voces y lamentos acudió el marido, y éste, siguiendo los instintos de padre, atravesó las llamas, sacó en sus brazos al niño mayor, y al dejarlo en el suelo para ir á salvar el más pequeño, vió con horror que estaba completamente carbonizado.

      Padre y madre cayeron desplomados y sin sentido. Acudieron los vecinos pero inútilmente: los pobres niños eran cadáveres. Supónese que el mayor se apoderaría de una caja de fósforos que había en la choza y que se incendiarían, pues la madre decía que no había dejado lumbre ni fuego” (9) 


      Pero lo más dramático del caso fue la escena dantesca que tuvieron que contemplar sus padres tras recobrar el conocimiento. Curiosamente ha sido en la prensa mexicana donde hemos encontrado más datos sobre tan desagradable suceso, pues parece que la prensa española se cuidó de no dar tan cruentos detalles. El periódico EL SIGLO DIEZ Y NUEVE de Ciudad de México, en su edición del miércoles 10 de julio, publicaba el texto anterior más los siguientes párrafos:

       “Uno de los vecinos vino á Alcalá y á las seis o siete de la tarde dió parte de lo ocurrido al juez municipal que, en lugar de salir en el acto como hubiera sido conveniente para el lugar del siniestro, lo verificó á las cuatro o cinco de la mañana del dia siguiente, con el secretario, una pareja de municipales y dos médicos titulares.

      EI cuadro que encontraron fue, á causa de la tardanza, más horroroso todavía, pues el cadáver del niño de cinco años se lo habían comido los perros y no hallaron más que pequeños fragmentos de huesos y parte del cráneo. El del mas pequeño estaba en su cama, carbonizado; pero solamente la parte del cuerpo de pecho arriba, habiendo declarado los médicos que no podían decir el sexo a que perteneciese.

      ¡Desventurados padres! La catástrofe, como se vé, es espantosa.

      Si hay algun error en las noticias que se nos comunican, rectificaremos.

      No hay telegramas de última hora.” (10) 




NOTAS

(5) La noticia aparecía en la página 2 de LA INFORMACION, PERIODICO DE LA TARDE, el 22 de junio de 1910. Año XXXV nº 8694.

(6) Edición del sábado 29 de mayo de 1909 de EL DEMOCRATA, PERIODICO INDEPENDIENTE. Año XII Número 468 pág. 2.

(7) El mismo párrafo aparece en las ediciones del 31 de mayo de 1909 de:

- EL ADELANTO DE SALAMANCA. Año XXV Nº 7654

- EL IMPARCIAL. Año XLIII nº 16166 pág. 2

- EL SIGLO FUTURO. 2ª Época. Año III nº 552 pág.3.

(8) El sábado 4 de abril de 1908 aparecía la condecoración publicada en la página 2 de LA CORRESPONDENCIA MILITAR. Año XXXII, n. º 9.237y en el DIARIO OFICIAL DEL MINISTERIO DE GUERRA. Año XI nº 76 tomo II. Otros periódicos se hicieron eco días más tarde, como EL DIA (de Madrid) que la publicó el martes 7 de abril en su página 2 del nº 9438, Año XXIX. 

(9) LA ÉPOCA. Año III nº 9321 pág. 3 

(10) EL SIGLO DIEZ Y NUEVE. Novena Época año XXXVII nº 11992 pág. 2 

viernes, 27 de junio de 2014

La fuente de la Salada: 2000 años ofreciendo agua (IV)





5. LA PUESTA EN VALOR DE LA FUENTE SALADA.

      Poner en valor un objeto patrimonial debería ser el último en todo proceso de recuperación de los bienes culturales, porque la sociedad actual no solo tiene la obligación de preservar el legado cultural, sino también el derecho en el presente de disfrutarlos desde el conocimiento. Esto último es importante, de nada sirve el trabajo realizado si no se explica qué se pone en valor, cómo, por qué y para quién. 

       A continuación vamos a hacer un desglose detallado de las actividades encaminadas a la adecuación para la visita de la Salada:

- Intento de vaciado y control del agua que salía y se contenía en los depósitos romanos de la Fuente Salada, Esta actuación se llevó a cabo con el objeto de limpiar sedimentos el interior de los depósitos e impermeabilizar paredes y suelo. Sin embargo, los trabajos fracasaron porque era tal el volumen de agua que emanaba el manantial que resultó imposible vaciar el interior de los depósitos, a pesar de contar con material de bombeo potente. Ante tal imposibilidad y teniendo otras prioridades se decidió abandonar esta actuación.

- Canalización del agua de los depósitos. Este trabajo si se pudo llevar a cabo, lo que minimizó el fracaso del vaciado total. Se canalizó el agua con tubos de PVC colocados bajo tierra. De este modo, el nivel de agua bajo considerablemente, pero nunca se alcanzó a vaciar los depósitos.

- Restitución de sillares en el alzado de los depósitos romanos. Este fue, sin duda, la línea más lenta, difícil, dura y delicada que se ha ejecutado, ya que el tamaño de los sillares era de- proporciones nada comunes lo que su manejo tuvo qu e realizarse con todo tipo materiales, desde tubos que servían para desplazar las piedras hasta un montacargas para elevarlas. Asimismo la elección y colocación de los sillares debía ser muy  cuidada, porque de ello dependía la estética del trabajo. En este sentido, no siempre se facilitaba el trabajo debido a la indisposición de sillares apropiados.

Reposición de sillares

- Consolidación de perfiles de tierra y rejuntado de piedras. Para realizar esta tarea se aplicó un consolidante químico para los perfiles de tierra y mortero hidráulico para el rejuntado de piedras de muro.

- Protección del techo de los depósitos romanos. El techo se presentaba bien conservado, si consideramos la antigüedad de la construcción, no obstante pensamos necesario aplicarle algún tipo de protección. Se decidió cubrirlo con una pequeña capa de cemento blanco y mortero, en una proporción de 2 a 1 respectivamente, extendiendo previamente una tela metálica de fibra de aluminio. El resultado ha sido muy positivo y de escaso impacto visual.

- Eliminación de un muro actual realizado con sillares de época romana y unido con cemento Portland. Tras varios meses de discusiones y negativas con el Ayuntamiento de Alcalá de los Gazules, se consiguió desmontar un muro que desde muchos puntos de vista desvirtuaba y confundía el objeto patrimonial y el propio trabajo que estábamos realizando. Una vez retirado se puede contemplar los restos de la Fuente Salada y también se pudo descubrir los restos de una escalera de época moderna que daba acceso a los depósitos.

Eliminación de muro actual

- Limpieza de todas las unidades estructurales de la Fuente Salada. La puesta en valor de la Fuente Salada es un trabajo iniciado, pero en modo alguno ha terminado, ya que aún quedan espacios por excavar y conservar, adecuar el espacio para la visita y transmitir información in situ mediante cartelería.



6. EL AGUA COMO BIEN SOCIAL.

      “Efectivamente, el agua es sumamente necesaria tanto para la vida en si como para nuestras satisfacciones y para el para el uso diario". Con estas palabras tan actuales sentenciaba Vitruvio la concepción que se tenía del agua en la antigüedad grecorromana. Este arquitecto e ingeniero romano nos está hablando de calidad de vida, a partir de un bien básico para el individuo, pero que se convierte en un bien social en tanto que consumido por toda la comunidad. En este sentido, los esfuerzos por obtener agua se agrupan, ya sea por iniciativa de la clase dirigente o de toda la comunidad. Lo más común es el acarreo del agua o el almacenaje en cisternas. De este modo, la ubicación de los asentamientos en el pasado estaba mediatizado por el suministro de este bien, aunque, las estrategias de ubicación de los asentamientos fueron cambiando en función del grado tecnológico alcanzado por las diferentes culturas, Es decir, una cultura con un bajo nivel tecnológico se ve obligada a desplazarse en busca de agua; al contrario, con un cierto nivel tecnológico, la localización se puede deber a otras necesidades (control del territorio, fácil defensa, explotación minera, comercio) (RUIZ y DELGADO, 1991:15).

       Por otro lado, está constatado como en época romana, en concreto en inscripciones halladas en la Bética, los costes de estructuras hidráulicas fueron financiados por particulares. Así, la infraestructura hidráulica podía tener un origen privado o un origen en público. 

       La iniciativa pública se explica como una de las obligaciones del estado para el bien general de la comunidad y por el interés en la promoción o continuidad de sus gobernantes. Tal era la importancia del agua y las obras vinculadas con ella que se convierten en objeto regulado jurídicamente.

       Las promociones privadas no difieren en gran medida de lo público, en el sentido que pretendían popularidad, prestigio social o atracción política. Estas promociones se localizan principalmente en el ámbito de la ciudad. La Fuente Salada podría responder a este principio de iniciativa privada, aunque bien es cierto que no hay hasta el momento ningún testimonio que lo respalde.

       Obtener hoy agua a diario es un acto casi individual, rutinario, normalmente reservado al ámbito del hogar, no era así en la más remota y cercana antigüedad, en el que abastecerse del preciado líquido implicaba ir a la fuente, al aljibe o al pozo. Esto, sin duda, facilitaba intercambiar con el vecino impresiones sobre algún hecho, fortalecer vínculos o conocer nuevas noticias. En definitiva, el agua y los espacios habilitados para el suministro respondían a objetos y espacios de sociabilización.



7. AGRADECIMIENTOS.

       Este es un trabajo en el que han participado un gran número de personas. No todas serán citadas, pero todas las aludidas quisieran que recibieran nuestro agradecimiento.

       En primer lugar, agradecer la labor realizada a los alumnos de la Casa de Oficios Fuente Salada que han trabajo, así como al personal docente y administrativo de la misma, en especial a la Directora, Dña. María Eulalia Gallego Viejo. Agradecer también la colaboración del personal de vías y obras del Ayuntamiento de Alcalá de los Gazules, y por extensión a toda la Institución, de forma destacada a D. Gabriel Almagro Montes de Oca (1er Teniente-Alcalde de Alcalá de los Gazules). Así como, en tanto que entidad promotora, a la Mancomunidad de Municipios de la Comarca de la Janda.



8.- BIBLIOGRAFIA

ADAM, Jean Pierre, 1996: La construcción romana. Materiales y técnicas. Editorial de los Oficios. León.

AZCÓNEGUI, Francisco y CASTELLANOS, Agustín (Coord), 1999: Guía práctica de la cantería. Editorial de los Oficios. León.

CARANDINI, Andrea, 1997; Historias en la tierra. Manuel de excavación arqueológica. Crítica. Barcelona. 

HARRIS, Edward C., 1991: Principios de estratigrafía arqueológica. Crítica. Barcelona.

RUIZ, Juan Manuel y DELGADO, Fernando, 1991: El agua en las ciudades de la Bética. Editorial Graficas Sol. Sevilla. 

STANLEY PRICE, N.P. (Ed. Dir), 1984: La conservación en excavaciones arqueológicas. Con particular referencia al Área del Mediterráneo. ICCROM. Roma.

VITRUVIO, Marco Lucio, 2000: Los diez libros de arquitectura. Alianza Editorial. Madrid.

WHEELER, R.E.M, 1979: Arqueología de campo. Fondo de Cultura Económica. México-Madrid.

viernes, 20 de junio de 2014

Desgracias por incendio de chozas y cortijos en el campo (I)


Ismael Almagro Montes de Oca


      Décadas atrás, cuando la vida diaria giraba en torno a las faenas agrícolas, una parte importante de la población de nuestro pueblo vivía diseminada en los campos del término en torno a los diversos cortijos existentes. Otros muchos llevaban una dura vida viviendo en chozas, que por el material con que estaban construidas, a veces se convertían en verdaderas ratoneras si por descuido prendían por culpa de alguna chispa que saltaba de la lumbre con que cocinaban o se calentaban. 

      Desandando la línea del tiempo hemos documentado varios hechos de estas características, que por lo general, solían acabar en desgracia para las familias que habitaban las chozas.

      El primero que hemos hallado tuvo lugar en la madrugada del 23 de mayo de 1934 y en el incendio perecieron una mujer, dos hijos y un nieto, salvándose solamente el padre. El siniestro tuvo lugar en una choza situada en el cerro de las Marmellas, en la zona a las espaldas del cortijo de la Calderona, frente a la Salina, extendiéndose el fuego por los alrededores y afectando al ganado caprino que tenía la familia: 

“En el incendio de un chozo perece la familia que lo vivía

      Alcalá de los Gazules 25, 7 tarde. En la madrugada de anteayer se produjo un incendio en un chozo enclavado en el sitio llamado Las Marmellas, loma de la Cebada, en este término, donde vivía el cabrero Pedro Ardila Román, de sesenta y cuatro años; su esposa, dos hijas y un nieto. Personados en el lugar del suceso el Juzgados, comandante del puesto de la Guardia civil, Sr. Fernández, y médico y practicante de guardia encontraron carbonizados los cuerpos de Francisca Valle Escame, de cincuenta años; Francisca Ardila Valle, de catorce; Isabel Ardila Valle, de diez, y Miguel Millón Valle, de cinco años, nieto del matrimonio, los tres primeros naturales de El Bosque, y el niño, de Puerto Real. Sólo queda vivo, pero con heridas graves, Pedro Ardila Román, que ha sido hospitalizado en esta ciudad.

      El chozo estaba dividido en dos partes: una, servía de dormitorio a todos, y la otra, de fogarín, creyéndose, según lo manifestado por Pedro, que una chispa desprendida del candil, que estaba colgado en el cañizo, prendió en la techumbre del chozo, hecha de pasto, y el fuerte viento existente hizo levantar la llama. Francisca Valle Escame avisó a su esposo, saliendo ambos al exterior con las ropas ardiendo; pero al darse cuenta que dentro quedaban las hijas y el nieto penetraron de nuevo para salvarlos, pereciendo entonces Francisca al desprenderse la techumbre en llamas.

      A consecuencia del mismo fuego, que prendió en el cercado del ganado, perecieron cincuenta y una cabezas de ganado cabrío.” (1)


      Cinco años antes ocurrió otro incidente parecido, aunque esta vez no hubo que lamentar víctimas. El incendio se produjo seguramente el día 1 de abril de 1929 en un punto indeterminado dentro del término de Alcalá y lo curioso del caso es el origen intencionado por parte de los habitantes de la choza, aunque no sabemos el motivo que les llevó a prenderla:

“Incendio intencionado de una choza 

      Cádiz 2, 10 mañana. En Alcalá de los Gazules el vecino Antonio Mancera Ruiz denunció ante la Guardia civil que le habían incendiado una choza, perdiendo cuanto tenía en ropas y efectivo.

      Practicadas diligencias se averiguó que la choza la incendiaron los hijos del denunciante, Antonio y Francisco, de acuerdo con su padre.” (2)

En primer término algunas chozas en las afueras de Alcalá a mediados del siglo XX
en el lugar hoy ocupado por el pabellón deportivo

      Otro de los sucesos destacables por la virulencia del incendio fue el que afectó en la noche del viernes 28 de septiembre de 1923 a la dehesa de Calvo, destruyendo el cortijo y chozas aledañas, avivado por el fuerte viento. Aparte de la pérdida de muchos de los animales que había en el cortijo, el fuego dejó en la más completa miseria a 40 familias, que quedaron desahuciadas, resultando además herido grave un anciano y varios vecinos con quemaduras:

“VIOLENTISIMO INCENDIO

Cuarenta familias en la miseria

      Cádiz, 29. —En la noche pasada se declaró un violento incendio en la dehesa titulada del Calvo, radicante en el término municipal de Alcalá de los Gazules.

      Desde los primeros momentos, el fuego tomó grandes proporciones por el fuerte viento reinante. Las llamas prendieron en el cortijo y lo redujo a cenizas.

      Se han quemado las estancias albergues de los trabajadores, con sus modestos mobiliarios y ajuares, granos en abundancia y gran número de ganado y aves de corral.

       Como el fuego se inició a media noche, éste sorprendió dormidos a más de cuarenta familias, las cuales, para ponerse a salvo, tuvieron que abandonar el cortijo, desnudos.

      Hay varios heridos, entre los que se encuentra un aperador anciano, muy grave” (3) 

      “Víctima del fuego pereció numeroso ganado vacuno, de cerda, lanar, caballar, mular y aves de corral.

      Se cree que el fuego ha sido intencionado.” (4) 


  
NOTAS

(1) Noticia recogida por el periódico ABC SEVILLA Edición Del 26 de junio de 1934 página 031 

(2) Edición de ABC SEVILLA del 3 de abril de 1929 página 37

(3) Edición del domingo 30 de septiembre de 1923 de LA LIBERTAD. Año V nº 1196 página 1 y de LA VANGUARDIA.. Año XLII nº 18603 página 2.

(4) Ampliación de la noticia aparecida en LA ÉPOCA. Edición del lunes 1 de octubre de 1923. Año LXXV nº 26133 pág. 4 y LA VOZ en su ejemplar de la misma fecha. Año IV nº 1018 pág. 4.


viernes, 13 de junio de 2014

La fuente de la Salada: 2000 años ofreciendo agua (III)




      La excavación del sector II se planteó a partir de una trinchera de 5,50 metros de largo, por 2 metros de ancho y 2 metros de altura, pero cuya altura aumentó progresivamente hasta los 3 metros debido a su pronunciada pendiente. El material del que se componía era un relleno de tierra y piedras de pequeño v mediano tamaño. En algunas partes del perfil se podía observar con claridad que el relleno era de origen antrópico, aunque es posible que sea de momentos posteriores a la etapa romana, ya que el escasísimo material cerámico no se identifica con tal cronología.

Alzado del Sector II

       En general, el muro sur de los depósitos, localizado en el sector II, presenta un buen estado de conservación, reafirmando nuestra tesis de que la fuente, los depósitos en particular, fue concebida como una estructura exenta en tres de sus lados y construida, en gran parte, como un edificio alzado sobre la superficie del terreno.

       En el muro sur, al igual que en el resto de las distintas estructuras observables, los materiales utilizados fueron el sillar, algunos de ellos perfectamente escuadrados, y como aglutinante de estos elementos pétreos un mortero a base de cal y arena, el cual no parece haber perdido sus cualidades, dando al conjunto una gran solidez. La disposición de estos sillares responde a la técnica denominada soga y tizón, aunque en este flanco sur de los depósitos no se observa una colación muy sistemática.

       Respecto a los elementos pétreos, éstos se constituyen de materiales sedimentarios, principalmente arenisca, muy deleznables y por tanto de poca densidad, lo que, sin duda, facilitó su talla, demostrando la existencia de una selección previa dentro del proceso de talla, y otros con unas características que lo hacen más tenaces y más densos (se trata de piedras muy cementadas), es decir, su labrabilidad representaba un mayor esfuerzo y un alto grado de especialización. De cualquier modo, todos los materiales tienen su área de captación en los afloramientos próximos a las Unidades de Arenisca del Aljibe, en el entorno de Alcalá de los Gazules.

      Como medida preventiva y con el objeto de dar mayor consistencia a los perfiles de tierra se ha aplicado en el sector II un consolidante líquido llamado Paraloid, disuelto en Tolueno al 20%. Posteriormente, llegado el momento, se levantó un muro de hormigón que contuviera los empujes del perfil de tierra.

      Un dato observable en este sector es la reutilización continuada de los elementos pétreos de la construcción, ya que se conservan sillares in situ que se proyectan hacia un espacio en el que actualmente no presentan. Además, se ha constatado estratigráficamente que en momentos posteriores al de la época romana, tiempo en el que pensamos se construyó la fuente, la estructura fue parcialmente soterrada, rellenando, de este modo, la zona de la que se habían extraído las piedras.

      El sector III no presentaba grandes dificultades en la primera fase de intervención, es decir, en el proceso de excavación y documentación de las estructuras. Aunque presentaba una capa de tierra en la mayor parte de su superficie, ésta era de escaso espesor y sin evidencias estratigráficas. No obstante, las labores de limpieza no se orientaron sólo a la retirada de tierra, sino que también se eliminaron todos aquellos añadidos a la estructura, sobre todo próximos al alzado, de tiempos recientes (ladrillos, cemento, anclajes de hierro).

Fase de limpieza

      El resultado fue del todo satisfactorio. Tras los trabajos quedó al descubierto que el techo exterior de los depósitos era a dos aguas y doble vertiente, construido a base de piedras de mediano tamaño y mortero (cal hidráulica, arenisca machacada y agua), rematado con enlucido del mismo tipo de mortero, el cual daba a toda la superficie un tono amarillento. El enlucido de mortero, si bien tiene propiedades tales como la impermeabilidad, la elasticidad, poco peso específico, etc., también es fácilmente erosionable y deleznable, y es por eso que grandes áreas del techo habían perdido el acabado y se presentaban muy expuestas a la lluvia y al viento.

      Asociado a este sector existía otra estructura (sector III-1), de forma cuadrangular y realizada con piedras escuadradas de gran tamaño. Su función no se ha podido definir, ya que si bien sabemos por fotografías de intervenciones anteriores, la vinculación existente con otras estructuras situadas sobre el techo de los depósitos, en la actualidad no queda ningún resto; y respecto a la cronología, en un principio vinculamos la estructura cuadrangular con los depósitos, y por tanto, pensábamos que era de origen romano, pero su excavación ha demostrado que no se asienta directamente sobre los depósitos, ni presenta el mortero característico romano, ni técnica constructiva romana, es decir, estábamos ante una construcción posterior a los depósitos.

      Esto va a representar una constante en todo el conjunto hidráulico, debido al uso continuado que ha tenido la fuente durante casi dos mil años. Así, dado el escaso interés de la estructura y a que tan solo aportaba confusión a la visión de los depósitos, tras su documentación gráfica se procedió a desmontarla.

      El sector IV, correspondiente al lateral derecho de los depósitos, no se ha excavado en su totalidad porque en cotas próximas al sector III, se descubrió los restos de un horno de cerámica de cronología moderna. Se constató que conservaba el arranque de la cúpula en casi todo el perímetro. Esta estructura se realizó con materiales muy deleznables (piedras y barro), ya que se construía y destruía en cada horneado. De este modo, se decidió aplicar varias capas de consolidante. Por razones de índole técnica y de tiempo, el horno no se excavó por completo, quedando pendiente para futuras actuaciones arqueológicas.

Sector Va
     El sector Va y Vb se presentan como dos construcciones abovedadas en el que el denominador común es el acabado de los variados aparejos utilizados. Estas bóvedas fueron realizadas a partir de un encofrado de madera (aún se conservan las huellas de éste), sobre el que se van colocando lajas de piedra hasta tomar el medio cañón de la cubierta. Las paredes de estos depósitos se construyen con sillares perfectamente escuadrados„ utilizándose nuevamente la técnica de soga y tizón. Así mismo, presentan dos huecos cercanos a las caras internas de los arcos, de dimensiones diferentes y enfrentadas a la misma altura, cuya funcionalidad, de acuerdo con el profesor Corzo, "parecen haber alojado un madero atravesado". Sin embargo, con la excavación del sector Vb se comprobó que la pared izquierda (orientación sur) no sigue el mismo patrón, sino que sólo presenta el hueco de mayores dimensiones. Por otro lado, ambos depósitos tienen en la entrada varios peldaños que dan acceso a los mismos y que facilitarían la limpieza periódica del sedimento decantado.

       En síntesis, analizando las diferentes fases, se observa un retraimiento de la captación del agua de los depósitos. Este retroceso va desde las estructuras de época romana, las cuales no se han podido documentar pero están localizadas seguro en el exterior, hasta el acceso directo hacia los depósitos creados en momentos modernos, pasando por las estructuras de la fase II, adscritas posiblemente a tiempos medievales.

       Respecto al alzado de los depósitos, los arcos están construidos con sillares de grandes proporciones, así como las pilastras, destacando el trabajo de talla de las dovelas, el que el trasdós de éstas se integra perfectamente con el muro. Algunos de los sillares presentan la cara frontal almohadillada, con diferentes grados de conservación en cada uno de ellos.

       El aglutinante de los elementos pétreos es un mortero a base de cal aérea y arena, que no parece haber perdido sus cualidades, La arena parece que se extrajo de piedras de arenisca, las cuales fueron trituradas hasta obtener el grano deseado. Se ha matizado el tipo de cal como aérea, porque si consideramos que los depósitos son de época, estudios sobre la cal en época antigua han demostrado que sólo utilizaron este tipo, es decir, no se constata la utilización de la cal hidráulica (Adam, 1946:76).

Alzado Sector IV

       En arqueología, así como en otras disciplinas históricas, es común centrar la investigación en el objeto en sí, ya sea desde el punto de vista descriptivo o a través de la realización de inferencias, pero, si bien lo anterior es necesario, desde la posición de una arqueología social, el conocer cómo se ejecutaron las obras en la Fuente Salada, qué tipo de trabajadores intervinieron, su cualificación, las técnicas que emplearon en la construcción, las herramientas, en definitiva, que procesos de trabajo se desarrollaron para hacer realidad el proyecto, se presenta como un campo de estudio muy interesante y necesario.

        No cabe duda que estamos ante una estructura imponente cuya construcción debió precisar una fuerza de trabajo también importante, ya fuera de tipo servil o no, pero, sin duda, con el apoyo de maquinaria, que en época romana estaba perfectamente desarrollada. Disponían de elementos de nivelación, sistemas de transporte que iban desde el simple rodillo de madera, pasando por la polea, el torno elevador, y combinaciones y variaciones de éstos. En la Salada podemos inferir el uso de elementos de elevación a partir de los agujeros de sujeción en algunos sillares de grandes dimensiones. Así mismo, la talla de la piedra se hace patente con la simple observación de los sillares. Se ve directamente la huella del trinchante, el puntero, la gradita, e indirectamente otros como la maceta, la escuadra, la plomada. Todas estas son herramientas de un trabajo especializado, el del cantero (Azconegui Castellanos, 1999).


lunes, 9 de junio de 2014

Resumen del libro "Apuntes para la Historia de la Hermandad de la Virgen de los Santos"


Ismael Almagro Montes de Oca

       Si bien la Historia de la Hermandad de la Virgen de los Santos se inicia oficialmente en 1910, se tienen noticias de la existencia de la misma desde fechas remotas, aunque la falta de pruebas documentales anteriores al siglo XX convierte la tarea de reconstruir esta Historia en una labor bastante complicada. 

      En este libro pretendo sacar a la luz el devenir histórico de esta institución desde sus orígenes hasta 1950, incluyendo documentación ya conocida y publicada con investigaciones propias en documentos del Archivo Parroquial de Alcalá, Archivo Histórico Provincial de Cádiz, Archivo Histórico Nacional, Biblioteca del Senado, Archivo Secreto Vaticano y el Archivo para la Congregación de la Causa de los Santos, además de información recogidas en prensa.

     Está dividido en 5 capítulos, según la actividad documentada de la Hermandad.

CAPITULO PRIMERO

      Contiene una breve exposición sobre los orígenes del Santuario y de la Virgen, que debemos situarlo en la Batalla de Pagana en 1339. Se recoge asimismo las dos leyendas sobre el origen de la talla de la Virgen, las cuales se deben, una a Fr. José de San Anastasio, que la pronunció en 1723 en un sermón durante una novena en la Parroquia y la otra, fechada en 1786, al presbítero de Medina Francisco Dionisio Pérez de Brea.


CAPITULO SEGUNDO

      El segundo capítulo abarca los siglos XVI y XVII y en el podremos comprobar el aumento del culto que se rinde a la Virgen de los Santos y la fundación de la Hermandad en torno a 1675.

      Aunque el primer documento donde se documenta la existencia de la talla de la Virgen es de 1507, el principal culto mariano en Alcalá debió ser el que se rendía a la Virgen del Rosario del convento de Santo Domingo según se deduce del número de menciones de ambas imágenes localizados en multitud de testamentos estudiados, pues durante el siglo XVI hemos encontrado 19 referencias a la Virgen del Rosario frente a tan sólo 6 de la Virgen de los Santos

      No será hasta 1675 cuando encontremos la primera prueba de la existencia de la Hermandad, concretamente en el contrato de hechura de las Andas.



CAPITULO TERCERO

     Este capítulo comprende desde la fundación de la Hermandad hasta finales de siglo XVIII, periodo de tiempo en que la misma se encuentra plenamente establecida y en funcionamiento. 

     En el siglo XVIII se debe producir un cambio de tendencia en el culto mariano alcalaíno, puesto que de las 6 menciones de la Virgen de los Santos en los testamentos del siglo anterior, pasamos nada menos que a 71, o lo que es lo mismo, la Patrona está presente en 1 de cada 4 testamentos estudiados con referencias a imágenes.

     De los 71 testamentos, en 27 se menciona  a la Hermandad o cofradía, lo que significa  que se encuentra activa prácticamente en todas las décadas de este siglo, con la excepción del periodo 1760-80, en que no hemos hallado ninguna referencia en los testamentos, lo que no quiere decir que no estuviera activa.

     A finales de siglo, en 1793, se produce la primera restauración conocida de la talla de la Virgen.



CAPITULO CUARTO

      El Capitulo cuarto abarca desde 1800 hasta 1910, periodo en que la Hermandad desaparece, pues no hemos logrado encontrar ningún referencia que demuestre la existencia de la misma, sino tan solamente un capellán junto con un administrador al frente del Santuario.

     Una serie de acontecimientos como las sucesivas epidemias que sufre Alcalá o la guerra contra Napoleón, paralizan la Hermandad e impiden su reorganización y sin embargo, a pesar de ser un periodo convulso, se producen varios acontecimientos importantes en torno a la Virgen y al Santuario, como la venta de la dehesa de los Santos en 1848, el inicio de las dependencias del Santuario como hospedería, la restauración de la imagen en 1858, la proclamación como Patrona de Alcalá en 1877 o el robo en la ermita en 1894.



CAPITULO QUINTO

      El último capítulo comprende el periodo entre 1910, fecha en que se refunda la Hermandad, gracias al impulso del arcipreste Pedro Martínez Machado, hasta 1950.

     En esta época se suceden fases de frenética actividad de la Hermandad, principalmente para restaurar el Santuario, con otras de lánguida existencia, hasta la reorganización definitiva de 1948 y la aprobación de los Estatutos el 14 de diciembre de 1949, fecha en que hemos fijado el final de estos Apuntes, pues a partir de aquí, la Hermandad conserva los libros de actas, con los que será más fácil continuar la Historia en un futuro. 

¿QUE MAS CONTIENE EL LIBRO?

      En el libro recogemos ademas varias Venidas de la Virgen a nuestra localidad, que, recordemos siempre fueron por motivos de calamidad (sequía, cese de lluvias, cese de epidemias…) hasta que a partir de 1910 se mezclan con las venidas gozosas. Existe la excepción de la venida de 1877, que no fue por calamidad sino con motivo del nombramiento como Patrona.

     Se recogen un total de 33 venidas entre 1723 y 1950. Recientemente, con el libro ya en imprenta, hemos localizado otra venida en 1806, que no está recogida en el mismo.

      Por otro lado, en el libro se reproduce el contrato de las Andas de 1675 y una serie de Gracias e Indulgencias que distintos obispos y Papas ha concedido, destacando por inédita la que hemos localizado en el Archivo Secreto Vaticano, otorgada por Pio IX el 18 de mayo de 1877 junto con el nombramiento como Patrona.


     Recogemos además el documento más antiguo que habla de la Romería, fechado hace más de 3 siglos, concretamente en 1700.

     Otro documento importante que se recoge es el Sermón pronunciado por el Beneficiado Sebastián López Becerra en el Santuario el 8 de junio de 1808, considerado como el primero que se pronuncia en España contra la invasión napoleónica y cuyo original se conserva en la Biblioteca del Senado.

     También se aportan una serie de datos curiosos, como un único enterramiento en el Santuario en toda la historia, concretamente en 1740, teniendo dicho “honor” el ermitaño del Santuario, o sea, el Santero, como le llamaríamos hoy día.

     O la relación de la ermita con las epidemias, pues unas veces se utilizó como refugio para los alcalaínos que huían de la enfermedad y otras en cambio se usó para lo contrario, como en el caso de octubre-noviembre de 1819 en que se utilizó como lazareto u hospital de campaña para las tropas acantonadas en las Correderas.

     También hemos localizado una noticia en que se habla de que cuando las tropas carlistas pasaron por Alcalá en 1836, sacaron la imagen del templo, aspecto éste que no hemos podido corroborar.

     Aportamos luz sobre el robo que se produjo en el Santuario en marzo de 1894, aclarándolo en gran medida, pues se robaron las andas de plata, 14 anillos de oro, 2 de plata, 1 corona, 1 rostrillo de gran valor, 2 cetros, 2 potencias de oro, varios rosarios y pedrerías.

     Se produjeron detenciones en Medina y Arcos, en cuyo término aparecieron casi un año después gran parte de las alhajas robadas

     En diciembre de 1895 tiene lugar el juicio en la audiencia provincial de Cádiz, siendo 7 los acusados, 2 de los cuales estaban declarados en rebeldía, 3 presos y otros 2 en libertad. No hemos podido localizar la sentencia, pero sí que el principal acusado, Francisco Arcila, permanecía en libertad en 1896 pues participa en un secuestro en Alcalá.

     Tras el robo, las Andas deben hacerse nuevas casi en su totalidad, al menos eso se deduce de las marcas del joyero que las realiza en 1896, Rafael González Ripoll y del Fiel Contraste, que verifica el valor de la plata, localizadas en distintas partes de las mismas, como las bases de las columnas, fustes o pináculos.



     Tan solo hemos localizado una marca diferente y se encuentra en la peana de la virgen, por lo que es posible que esta parte sea original de 1675.

     Las nuevas andas fueron en parte costeadas gracias a una corrida celebrada en la plaza de toros de Alcalá el 20 de septiembre de 1896.

     Y hablando de toros, también se recogen las 11 corridas que organizó la Hermandad en 1917 para recaudar fondos con los que sufragar los gastos ocasionados por el pleito para recuperar las tierras que rodean el Santuario.

     Otro dato desconocido es el intento de robo que sufrió la capilla de la Salá en 1932 coincidiendo con una huelga de obreros agrícolas afines a la CNT.

     Esto es, a grandes rasgos, el contenido que os podéis encontrar en el libro y que servirán para conocer mejor la “casi” desconocida historia de la Hermandad de la principal seña de identidad de Alcalá: María de los Santos.

     El libro se puede adquirir en la tienda de recuerdos que la Hermandad posee en la entrada del Santuario al precio de 5 €.

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