sábado, 12 de mayo de 2018

Las Venidas de la Virgen de los Santos en la Historia (II)



AÑO: 1803 
FECHA: mayo 
MOTIVO: ¿? 

      Posiblemente se produce una venida en el mes de mayo de 1803, pues dicho mes, los frailes del Convento de Santo Domingo invierten: 

“sesenta rrs a los músicos pr el acompañamiento del Rosario en acción de gracias a la virgen de los santos”[19]


      Esta anotación, recogida en los libros de cuentas de dicho convento, que abarcan los años 1783 a 1821, es la única en la que se menciona a la Virgen de los Santos entre la documentación conservada en el Archivo Histórico Nacional. 

      Asimismo, en el mismo Archivo, también se conserva documentación perteneciente a la cofradía del Dulce Nombre, Hermandad señera de la Semana Santa alcalaína durante siglos hasta su extinción, con el cierre del convento en 1835, lugar donde era cofradía principal junto con la de la virgen del Rosario. Dicha documentación comprende un periodo que abarca los años 1769 a 1803 y en la misma no aparece ninguna referencia a venida alguna de la Virgen de los Santos ni por supuesto a la participación de la Imagen del Niño en la misma. Este dato corrobora que con anterioridad al año de 1769 los dominicos dejaron de salir al encuentro de la Virgen de los Santos. 

       Recordemos que era costumbre inmemorial que los dominicos acudieran con la Imagen del Dulce Nombre hasta las inmediaciones del Puente del Rio Barbate cuando la Virgen venía al pueblo, mientras que los frailes mínimos de San Francisco de Paula la recibían con la Imagen del Nazareno, bien en la Salada o bien en la Alameda. 

       Sin embargo, con anterioridad a 1755, se produjo una disputa entre estos dominicos y la Cofradía de la Veracruz, la más antigua de Alcalá, motivada por la preeminencia de los guiones en el cortejo procesional, amenazando los dominicos con extinguir la cofradía del Niño antes que ceder la preeminencia de su guion. Esta disputa propició que los frailes dejaran de acudir a recibir a la Patrona, tal como quedó reflejado en el protocolo antiquísimo que un beneficiado dejó escrito a mediados del siglo XVIII: 

“Y es de advertir que a la Comunidad Dominica no se le da la imagen a ida ni a venida, porque como faltan a salir al puente donde se le entregaba la Señora perdieron su lugar lo que no ha sucedido con la Comunidad Victoria que siempre ha salido a recibirla al mismo sitio.” 



AÑO: 1816 
FECHA: posterior al 23 de abril 
MOTIVO: rogativa por lluvia 

A finales de abril de 1816 se produce una nueva venida de la Virgen en rogativa pidiendo lluvia. Al Prado sale al encuentro la cofradía del Nazareno con su Imagen titular y además, acompañó a la Señora durante su estancia en la Parroquia, tal como atestiguan las cuentas de esta cofradía: 

“De la sera consumida y partida en alumbrar a nuestro Padre Jesus durante la Estada de la virgen de los Santos en la Parroquia en las dos novenas qe se le han hecho y durante la rogativa pa impetrar el rocio… 210”[20]

        Como hemos visto anteriormente, los mínimos con anterioridad a 1755, dejaron de acudir al Prado a recibir a la Virgen, ocupando su lugar los mínimos con la Imagen del Nazareno. Lamentablemente, durante la invasión francesa, se perdió toda la documentación de la cofradía nazarena y no será hasta 1815 cuando se reorganice, siendo esta referencia de 1816, la primera participación de la Imagen de Jesús con la cruz a cuestas, que hemos podido documentar. Por tanto, el encuentro entre María de los Santos y Jesús Nazareno, lleva produciéndose en Alcalá desde hace más de dos siglos. 

Exvoto del Santuario con la Virgen de los Santos y el Nazareno

AÑO: 1824 
FECHA: con posterioridad al 29 de septiembre 
MOTIVO: ¿rogativa por lluvia? 

       En las cuentas de la Cofradía del Nazareno del periodo 29 de septiembre de 1824 a igual fecha del año siguiente quedó anotado lo siguiente: 

“Con motivo a la venida de Nra. Sra. me. de los Santos en el tiempo qe estuvo en esta villa, para el culto de nro. Pe. Jesus hubo mas gasto de sera, y se compraron ocho libras y media al mismo precio de dose rs……….102” [21]

        Por ser esta anotación la tercera en dichas cuentas y estar recogida con anterioridad a los gastos de la Cuaresma, creemos que esta venida se produjo en otoño de 1824. El aumento del gasto de cera también nos indica que nuevamente el Nazareno estuvo con la Patrona en la Parroquia, pues de no ser así, no se entendería un mayor gasto para alumbrar a la Imagen. 



AÑO: 1828 
FECHA: posterior 8 de noviembre - antes 29 noviembre 
MOTIVO: ¿rogativa por lluvia? 

      Se produce una nueva venida de la Virgen de los Santos, documentada en un libro conservado en el Archivo parroquial perteneciente a la cofradía del Carmen, refundada en la Parroquia a instancias del beneficiado Vicente Roa por decreto de 26 de julio de 1826 del obispo Domingo de Silos Moreno. 

       Esta cofradía tenía la costumbre de pedir por las calles todos los sábados de cada mes y en noviembre de 1828 sólo se pidió el primero, día 1 y el segundo, día 8, anotándose a continuación: 

“Nota/ No se pidió en los demás Sabados hta. el 29 de nove. pr. estar Ntra Sra. de los Santos en la Parroql. de esta Villa” 

       Se deduce por tanto que la venida de la Virgen se produjo pasado el 8 de noviembre y estuvo en el pueblo entre dos y tres semanas, hasta poco antes del 29 de noviembre. 



AÑO: 1830 
FECHA: posterior 10 abril - antes 22 mayo 
MOTIVO: ¿rogativa por lluvia? 

       Dos años después, nuevamente encontramos a la Virgen en el pueblo, otra vez documentada en el libro de la cofradía del Carmen. 

       Esta venida se produce pasado el sábado 10 de abril, fecha en que esta cofradía pide la limosna por las calles y estará la Virgen de los Santos en la población aproximadamente mes y medio, pues hasta el sábado 22 de mayo no se volverá a pedir: 

“Habiendo venido a esta Villa Ntra Sra de los Santos, no salió la demanda hta (hasta) el Sab.do 22 de Mayo…” 

Curioso exvoto del Santuario con 2 vírgenes

AÑO: 1852 
FECHA: ¿enero? 
MOTIVO: ¿rogativa por lluvia? 

        Es muy probable que a principios de este año se produzca una nueva venida de la Virgen en rogativas al pueblo, pues se conserva el texto de una “DEVOTA NOVENA que para mayor culto y gloria De MARIA SANTÍSIMA NUESTRA SEÑORA Bajo La Advocación DE LOS SANTOS, Patrona de la N. I. y L. Villa de Alcalá de los Gazules, compuso el Sr. D. Manuel Jurado, Pro. Lector que fue de Sagrada Teología en su estinguido convento de Trinitarios Calzados de Sevilla, Examinador Sinodal del Arzobispado de Toledo y de varios Obispados del Reino.” Como hemos visto hasta ahora, las novenas eran la forma en que el pueblo pedía la intersección de la Virgen cada vez que era trasladada al pueblo por alguna calamidad. 



AÑO: 1853 
FECHA: 20 marzo – posterior 23 abril 
MOTIVO: cese lluvia 

       Este año se produce una nueva venida de la Virgen al pueblo, aunque esta vez, al parecer, lo hace como agradecimiento por el cese de las abundantes lluvias que impiden a los jornaleros trabajar en el campo. Para organizar el traslado de la Imagen, el cabildo secular nombra, siguiendo la costumbre, dos diputados municipales, siendo elegidos Antonio María de Puelles, alcalde, y Antonio Velasco García, síndico, mientras que el cabildo eclesiástico nombra al beneficiado Francisco Escalona y al presbítero Jacinto José Zamora. 

      El domingo 20 de marzo, antes de trasladar a la Virgen desde el Santuario hasta la parroquia se celebra una comida consistente en chorizo, lomo, aceituna y vino para las autoridades y pan y queso para el resto de los asistentes a la ermita, gastándose en todo, 471 reales. Previamente se habían invertido 24 reales en arreglar el camino y la pasada del río. 

      Una vez en la parroquia, se celebra la reglamentaria novena, gastándose 1540 reales en cera, 155 en flores y 2582 en misas. Para atender a los gastos originados se rifan un becerro, un silloncito de china y una cotorra, recogiéndose 858 reales, además de otros 4147 de limosnas y pedir por las calles. También se ingresan 224 reales de la venta de 4 borregos, 1 oveja y piñonate. 

     La tarde del viernes 8 de abril, la Virgen baja en procesión hasta el Prado, mientras que a partir del día 10, domingo de pasión hasta el 24 de abril, domingo de Resurrección, tal como mandaba la norma eclesiástica, no se celebraría ningún culto ni se ingresaron donativos, con la excepción de la misa de acción de gracias, celebrada el sábado 23, oficiada por el monje capuchino exclaustrado fray Jerónimo de Alpandeire. Tras la misa se celebra otra comida general consistente en pan, refresco, pavo, pollo y aceituna, gastándose 270 reales en la misma. Al finalizar el día y para celebrar el domingo de resurrección se cordea un toro, costeado por los diputados encargados del traslado. 

      Los diputados dejan recogidas las cuentas en un cuadernillo que se conserva en el archivo Parroquial con el título “Cuentas de la Diputación de Nuestra Señora de los Santos pertenecientes al año 1853”, donde se recogen unos ingresos de 5987 reales y unos gastos de 5296, arrojando un superávit de 691 reales que se invierten en arreglar el camino del Santuario. [22]

AÑO: 1854 
FECHA: posterior 17 septiembre 
MOTIVO: cese epidemia cólera morbo 

        Un año más tarde, el 27 de agosto, el pueblo se ve invadido por una nueva epidemia, ahora de cólera morbo. Ante la virulencia de la epidemia, el 16 de septiembre una multitud de vecinos se congrega ante la casa del alcalde Antonio María de Puelles pidiendo que “fuera trasladada a esta Villa nuestra Madre y Sra. de los Santos con laudable fin de que como patrona que es de esta población se le suplique y ruegue en debida forma, lo haga con su hijo nuestro Sor. Jesucristo suspenda su rigor y justicia y aplacando el cruel azote y desastrosa enfermedad del cólera morbo asiático que tanto aflije a esta población haciéndose rogativas públicas e invocándose las divinas misericordias…” [23]

       Al día siguiente se reúne el Cabildo secular y decide traer a la Virgen, a quien se le hace la preceptiva novena. 

AÑO: 1856 
FECHA: ¿? 
MOTIVO: ¿? 

      En 1856 se produce una nueva venida de la patrona, recogida en los libros de la cofradía del Nazareno, aunque no hemos podido precisar ni la fecha ni el motivo que la provoca: 

“pr la composición preventiva de la Urna de N. P. Jesus pa. asegurarla pa. salir a recibir la Virgen de los Santos………………………………12” [24]


AÑO: 1859 
FECHA: 20 marzo – 30 abril 
MOTIVO: rogativa por lluvia 

       En el mes de marzo de 1859, la sequía acuciaba los campos alcalaínos y los vecinos acuden, como era costumbre, al ayuntamiento para que se traiga a la Patrona para implorarle la lluvia. Tal como se ha hecho siempre y marca el protocolo de mediados del siglo XVIII, que fue refrendado pro el Obispo Fr. Tomás del Valle en 1773, el cabildo secular nombró a dos diputados, quienes hablaron con el cabildo eclesiástico, que a su vez nombró otros dos diputados, formándose la comisión organizadora de la venida de la Virgen y de los actos a celebrar: 

“Cuenta de cargo y Data que forma la Diputacion de Maria Santisima de los Santos, compuesta de los Señores D. Francisco Escalona Presbº Beneficiado, D. Jacinto José Zamora Presbº, El Licdo D. Antonio Mª de Puelles Alcalde 1º del Iltre Ayuntamto de esta Villa y D. Antonio de Velasco Garcia, Sindico de dho Ayuntmto, la cual principia en 20 de Marzo de 1859 y concluye el 30 de Abril del mismo "


        El día de la venida, 20 de marzo, se recogen 868 reales en una postula general, mientras que el resto de los días, se pide por las calles con unas tazas y se coloca una mesa, seguramente en la Parroquia, para recoger los donativos de los fieles. En esta mesa se agasajaba a los donantes con unos dulces elaborados por las monjas del convento de Santa Clara y que costaron 64 reales. 

       Pero no solo se reciben donativos en metálico, sino también en especie y así, se subastaron donaciones como unos silloncitos de china, 3 borregos, una oveja, un plato de piñonate, incluso una cotorra donada por Fernando Canto, que se remató por 30 reales. 

       Se hicieron varias rifas para recaudar fondos, como la de un becerro, que costó 300 reales y que se bajó de la sierra. Se rifaron además unos dulces que hicieron las monjas del beaterio, por los cuales se pagó a la Hermana mayor 155 reales. 

      El 8 de abril se sacó a la Virgen hasta el Prado y la vuelta al santuario tiene lugar en la mañana del 30 de abril. 

     En cuanto a los gastos, se invirtieron 1500 reales en 6 arrobas de cera traída de Jerez Y se gastaron otros 24 en arreglar el camino y la pasada del rio. 

     El día de la venida, se dio una comida a los pobres en el Santuario, que costó 151 reales. 

       Un poco menos, 112 reales se destinaron al pago del vino consumido en las comidas que se dieron los días de venida y de vuelta al santuario. 104 en lomo, chorizo y aceitunas el día de la venida y en 2 arrobas de queso de oveja que se repartieron a los pobres y a los que fueron a la traída y llevada. 

       Se celebró una novena y una misa de acción de gracias, por la que cobraron los beneficiados 10 reales por cada una, 100 reales en total. Además, se contó con un predicador en todas estas misas, Fray Gerónimo de Alpandeire, que recibió por su participación 1600 reales. 

      Aparte de la misa, el día de la función de gracias se cordeó un toro 

        El total de ingresos fue 5987 reales y el de gastos 5296 reales, por lo que existió un superávit de 691 rs y 4 mrs que se entregaron al alcalde para que los invirtiera en la calzada del camino del santuario.[25]



AÑO: 1866 
FECHA: primeros días de septiembre 
MOTIVO: ¿? 

      El miércoles 5 de septiembre se produce una nueva venida de la Virgen, desconociéndose el motivo, aunque por la fecha, puede que sea para celebrar su festividad en el pueblo y llevarla al Santuario para la romería, ya que al ser a primeros de septiembre no debe ser por rogativa de lluvia. 

      El día anterior, el arcipreste invita a la cofradía del Nazareno a asistir a la llegada al pueblo: 

“Por el Hermano Mayr Presidte se hizo presente un oficio del Sor Arcipreste de estas yglesias su fha de este dia invitando a esta Junta a fin de que asista esta Hermandad al sitio de costumbre de cinco a seis de la tarde del dia de mañana pa la solemne entrada de ntra amantísima Patrona la virgen de los Santos, y en su vista abundando esta indicada Junta en los mismos deseos acordo; que pr el Muñidor de esta hermandad se cite a los individuos de que se compone pa la concurrencia al citado punto llevándose todos los faroles y cera con que cuenta esta Junta para qe tenga efecto la entrada de tan soberana Sra en esta Poblacion con toda aquella solemnidad y suntuosidad posible…” [26]

      Sin duda se debe tratar de una venida especial, pues la cofradía del Nazareno no acude con su imagen, sino con los faroles. 

AÑO: 1877 
FECHA: posterior 29 enero – antes 25 marzo 
MOTIVO: rogativa por lluvias 

       Venida por rogativa de aguas realizada con posterioridad al 29 de enero, fecha en que llega en visita pastoral el obispo Félix Maria de Arriete y Llanos, quien presencia impresionado el traslado y lo deja anotado en el libro de visitas el 25 de marzo: 

“La venida de Ntra Sra de los Santos a la Ciudad por la escasez ó falta de agua ha sido otro acto que no olvidaremos jamas porque parecía que nos habíamos trasladado a los tiempos de la España antigua según el enajenamiento i santo entusiasmo de que estaban animados los habitantes todos de Alcalá.”[27]

AÑO: 1877 
FECHA: posterior 5 septiembre 
MOTIVO: festivo 

       En el libro “Apuntes Historicos y de Nuestro Patrimonio “ del año pasado ya di cuenta de la localización en Roma en el Archivo Para la Causa de los Santos, del decreto por el cual Pio IX concedía el título de Patrona a la Virgen de los Santos (http://historiadealcaladelosgazules.blogspot.com.es/2017/05/sobre-el-patronazgo-de-san-jorge-y-la.html) 

      Se trata de un texto en latín cuya traducción es la siguiente: 

“En la Santa Sede 

En la ciudad llamada en lengua vulgar Alcalá de los Gazules, en la diócesis de Cádiz, desde tiempos muy remotos recibe culto con la mayor veneración la imagen de la Santa Virgen María con la advocación de Todos los Santos, famosa por sus milagros. Para mostrar el sentir de su favorable ánimo hacia vosotros 

Los habitantes de la mencionada ciudad están inclinados hacia la Santísima Virgen María por los beneficios recibidos, al Santo Padre humildemente pidieron que se dignara establecer a la misma Virgen con la advocación de Todos los Santos como copatrona de la propia ciudad 

Su Santidad Pío IX, recibiendo informaciones generales del infrascripto y del reverendísimo doctor ordinario diocesano reforzadas por la obligada reflexión estableció a la Santísima Virgen María bajo la advocación de Todos los Santos como copatrona de dicha ciudad, pero mandó que la fiesta patronal se celebrara el domingo de la infraoctava de la Natividad de la Santísima Virgen con un oficio y una misa, aunque en la festividad del Santísimo Nombre de la Virgen con el rito simple de primera clase y con octava según las rúbricas, y con la obligación de exhibir el presente decreto en la cancillería de la curia episcopal de Cádiz antes de que se proceda a su ejecución, si no hay nadie en su contra. Día 26 de abril de 1877.” 

       Queda aclarada definitivamente la fecha del nombramiento, que tradicionalmente se fijaba el día 5 de septiembre, aunque dicho día fue cuando se recibió la noticia en Alcalá, comunicándolo el Arcipreste al Ayuntamiento: 

“Arciprestazgo y curato de la Ciudad de Alcalá de los Gazules.- Tengo una satisfacción en participar a Vd. la grata nueva que el Gobernador Eclesiástico del obispado me comunica con fecha de anteayer, Del Patronato de Nuestra Señora de los Santos de esta Ciudad…” 

       Rápidamente se organiza una nueva venida de la Virgen para celebrar el patronato, que debe producirse con posterioridad al comunicado del arcipreste. La Virgen estará en la población al menos hasta el 27 de septiembre, fecha en que el cabildo municipal acuerda: “…se le den las debidas gracias a la Diputación que ha tenido a su cargo la dirección de las Funciones Religiosas que con tal motivo se han celebrado desde el dia en que fue trasladada procesionalmente desde su Santuario a esta Parroquia la Santísima Virgen de los Santos y que se atienda por el Caudal de estos Propios y del Capitulo 7º, artículo 3º del presupuesto a los gastos que ha de ocasionar su regreso al mismo y limosna a los pobres con doscientas veinticinco pesetas.” 

     Esta venida, pasa por ser la primera festiva que hemos podido documentar y única con certeza de este tipo de venidas hasta el siglo XX. 

     Además, este año de 1877 es también el primero documentado en que se producen dos venidas de la Virgen en el mismo año, circunstancia que se repetirá en otras 3 ocasiones posteriormente. 

AÑO: 1891 
FECHA: antes 22 marzo 
MOTIVO: ¿? 

      En el mes de marzo de 1891 se produce una nueva venida de la Virgen al pueblo, tal como atestiguan las actas de la cofradía del Nazareno, donde en el cabildo celebrado el 22 de marzo se decide celebrar los cultos en la Parroquia por encontrarse allí la Patrona: 

“si el jubileo de pascua a de celebrarse en la Yglesia de la Soledad o en la Parroquia, por unanimidad se acordó se hiciera en esta ultima por ser la Yglesia mas espaciosa y encontrarse Nuestra Señora de los Santos en la mencionada Parroquia” [28]

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NOTAS

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viernes, 4 de mayo de 2018

Las Venidas de la Virgen de los Santos en la Historia (I)



Ismael Almagro Montes de Oca 


     Existe costumbre inmemorial, que se debe remontar prácticamente a los orígenes de la Imagen, de acudir a la Virgen de los Santos en los momentos difíciles, suplicándole su intercesión para remediar los males que afligen a Alcalá. 

      ¿Por qué se acude a ella? Seguramente por su fama de milagrosa  No olvidemos el origen extraordinario que se le atribuye a la Imagen.

     La Patrona siempre ha sido  el clavo ardiendo al que se aferran los alcalaínos cuando acudir a otras imágenes no daba el resultado deseado. 

     Aunque podamos pensar que era más fácil ir en procesión de penitencia hasta el santuario, a lo largo de mis investigaciones tan sólo he encontrado 2 veces en que se acude a la ermita a rogarle a la Virgen. La primera de ellas se produce en abril de 1638, cuando el cabildo acordó: 

“que por quanto la prosesion con la necesidad de agua a de yr a la ygleisa y ermita de ntra sª de los santos Y a de ir de aquí el biernes q es nesº poner las planchas en el rio pª q pase la prosesion y asi se nonbro por dipdo Alonso boca vesino desta vª y asi se acordó”[1]

       La segunda peregrinación de este tipo tuvo lugar el 8 de junio de 1808, con motivo de la invasión napoleónica y al llegar al Santuario tiene lugar el célebre sermón que pronuncia el beneficiado Sebastián López Becerra, considerado el primero que se pronuncia en España contra dicha invasión. 

      Sin embargo, la norma habitual ha sido siempre la de traer a la Virgen al pueblo. Es como si fuera un acto de más penitencia que ir a la ermita. También debía influir en traerla, el hecho de que no todo el mundo podía desplazarse hasta el santuario.

     En el libro Apuntes para la Historia de la Hermandad de la Virgen de los Santos (2014), documenté 33 venidas. Hoy, fruto de la ampliación de mis investigaciones, he conseguido datar un total de 61 venidas, aunque sin lugar a dudas fueron muchos más puesto que, en la principal fuente de información utilizada, que ha sido las actas del cabildo alcalaíno conservadas en el Archivo municipal, tan sólo he estudiado en profundidad el primer siglo de las mismas, entre 1543 y 1652, y el siglo XX. No localicé ninguna venida en el siglo XVI mientras que en siglo XVII registré 2 venidas. En el siglo XVIII el número aumenta hasta 13 y en el siguiente hasta las 14. En el siglo XX es cuando se producen más venidas, habiendo documentado un total de 28. En el siglo actual llevamos contabilizadas 4 venidas de la Virgen. 

      He dividido las venidas en 3 categorías dependiendo de la finalidad con que se hicieron. El primer tipo serían las venidas por rogativas, que pueden ser para pedir lluvias que acaben con la sequía. Este es el motivo principal para trasladar a la Virgen hasta el pueblo, habiendo sucedido, con seguridad, en 30 ocasiones. Las rogativas también pueden ser para pedir el cese de las lluvias, como sucedió en 1853. Y además hallamos las venidas en rogativa pidiendo el cese de alguna epidemia, registradas en 3 ocasiones. 

      En un segundo grupo estarían las venidas por las Misiones para reevangelizar al pueblo. Normalmente las Misiones eran ordenadas por el obispo. He documentado 5 venidas de este tipo. 

     Y por último están las venidas festivas. He identificado 15 venidas de este tipo, todas a partir del siglo XX, exceptuando la que se produce en 1877 con motivo del nombramiento de la Virgen de los Santos como Patrona de Alcalá. 

     Localicé otra venida que no podemos encuadrar en ninguno de estos tipos y de la que hablaré más adelante, asimismo quiero aclarar que de algunas de las venidas que tengo documentadas, no he podido identificar el motivo por el que se hicieron. 



CRONOLOGÍA DE LAS VENIDAS DE LA VIRGEN 

AÑO: 1635 
FECHA: abril 
MOTIVO: rogativa por lluvia 

“Yda a los santos 

En este cabildo se trato que por quanto ay muchos días que no llueve mas a de dos meses conque el canpo esta muy agostado y los ganados peresen de hanbre y los trigos están tan pequeños que con el gran lebante que hay se van secando sin espigar acordaron que se havle al Sor vicario y beneficiados que haga prosesion y se vaya por nra sª de los santos y se trayga a la iglesia mayor y se vele en la dha iglesia por el cabildo y otros caballeros y asi se acordó”[2]


AÑO: 1637 
FECHA: abril 
MOTIVO: rogativa por lluvia 

“por quanto por la falta del agua se acordado traer a nuestra señora de los santos en la Yglesia mayor de Sr San Jorge desta villa donde a pedimto del p(ueblo?) se trayga Y Porque esta desbiada del lugar la ermita mas de media legua Y ay muchos barancos y para que se pueda traer es nesº (necesario) alinar (allanar o alinear) el camino y en cerco? poner unos tapiales y planchas? Para que el clero y las comunidades puedan pasar y el pueblo se aline y se comete para aliñarlo y disponerlo a don pedro costilla vesino desta villa al qual se le da comisión” [3]

      Lo más destacable de esta venida es que a los 2 dias de venir la Virgen, llegaron las ansiadas lluvias, ordenando el cabildo festejarlo con la suelta de un toro, con danzas y cohetes: 

“En este cabildo se trato que por quanto por no aver llobido en esta villa ni en toda la comarca de questava el canpo perdido por no aver llovido de que abia muy grande necesidad en (¿?) y a pedimto de los vecinos desta villa se traxo a nuestra senora de los santos questa media legua de aquí ques de mucha devosion y luego que vino a dos días q llobio y porque es justo haserle fiesta grande? Porque y a los nueve días es la otava se trayga un toro y aya dansas salgan a caballo y se le echen cohetes y lo que costare se pague de los propios del qº desta vª”[4]

Subrayado: "...se traxo a nuestra senora de los santos...y luego que vino a dos días q llobio..."

AÑO: 1723 
FECHA: 21 noviembre – 5 diciembre (15 días) 
MOTIVO: rogativa por lluvia 

      Tras pasar un verano muy caluroso, el otoño se presentó extremadamente seco en Alcalá, padeciendo todo el ganado la fuerte sequía. Durante 3 meses el viento de levante no paró de soplar, por lo que el Cabildo secular, el Ayuntamiento, solicitó al eclesiástico que rogara a la Virgen: “para ocurrir como el último remedio como en todas ocasiones de María Santísima Nuestra Señora Madre de Nuestro Señor Jesucristo en su soberano simulacro de los Santos”. Al empezar las rogativas llegaron las lluvias, suspendiéndose el novenario y casi a la par dejó de llover y empezó a morir el ganado por falta de agua y pastos. 

     El domingo 14 de noviembre apareció “fijado en la Puerta del Sol en el pilar inmediato a la Puerta del Ayuntamiento, un rótulo que decía: Hijos, lo que importa es traer a Nuestra Señora de los Santos y si no, temer el castigo que os amenaza y tenéis presente.” Este mismo día se reunieron los dos cabildos y empezaron nuevas rogativas, sacándose en procesión hasta al Cristo de la Viga. 

     Finalmente, se decide traer al pueblo a la Virgen de los Santos en rogativa y así el domingo siguiente, 21 de noviembre, “a las siete de la mañana se salió de esta villa por los dos ilustres Cabildos, Cofradías particulares y pueblo en procesión por la Divina Imagen de María Santísima de los Santos hasta cuya hora permaneció la tenacidad del deshecho levante que luego que salió la procesión de la Parroquial del Señor San Jorge se sosegó. “ 

      Tras la celebración de una misa en el Santuario por parte del Beneficiado Don Andrés Félix del Canto, “como la una del día poco más o menos salió la procesión del referido santuario sacando la Divina Imagen en sus hombros el Cabildo Eclesiástico hasta entregarla al secular, y después particulares y cofradías hasta llegar a la puesta de Barbate que se entregó a los religiosos de nuestro Padre Santo Domingo que allí aguardaban con el dulce Nombre de Jesús y desde que salió la Divina Imagen de María Santísima de los Santos de su Santuario se empezó a toldar el cielo con nubes negras. Y llegando la Santísima Imagen a la fuente de la Salada empezó a caer rocío con niebla que fue preciso acelerar el paso y llegando a la plaza de la Cruz donde estaba la comunidad de Nuestro Padre San Francisco de Paula con la Soberana Imagen de nuestro Padre Jesús Nazareno estando en la rogativa que se acostumbra a hacer en dicha plaza fue preciso poner el palio sobre las andas de la imagen de Nuestra Reina de los Santos porque se le mojaba el manto (….) y habiéndose conducido a su Divina Majestad a dicha Parroquia se suspendió el rocío hasta el día siguiente que a la misma hora se nubló y empezó a llover algo más pero con lentitud y prosiguió toda la noche sin viento alguno y el día 23 de dicho mes se mantuvo entoldado hasta la misma hora que empezó a llover copiosamente y lo estuvo toda la noche con lentitud y sin aire y el día 24 amaneció con la misma llovizna y en esta forma estuvo todo el día y la noche muy caliente y en calma y el día 25 amaneció toldado y con niebla y al medio día salió el sol y se tuvo toda la tarde con bochorno y la noche se tuvo serena y estrellada y amaneció el día 26 con sol y prosiguió lo siguiente y el último del novenario predicó el muy Reverendo Señor Ministro Fray Alonso Caballero de la Orden de San Agustín y se empezó otro novenario y el segundo de él ocupó el púlpito la elegante erudición del muy Reverendo Padre Ilustrísimo Fray José de San Anastasio Carmelita descalzo cuya ciencia es bien notoria y entre los prodigios que especificó fue el de la invención milagrosa de esta prodigiosa imagen y su origen” 

      Hasta el domingo 5 de diciembre estuvo la Virgen en la Parroquia, día en que “se condujo la soberana imagen de María Santísima de los Santos al referido su santuario con general desconsuelo por no haber llovido con abundancia y el día 10 siguiente al que se cumplió el segundo novenario empezó a llover con tanta abundancia que se han llenado los ríos y prosiguió el siguiente día 11 de noche y de día sin cesar y hoy día de la fecha domingo infraoctava de la Concepción en que se celebró en dicha Parroquia la fiesta de desagravios se cantó el Tedeum laudamos en hacimiento de gracias por la lluvia” [5]

AÑO: 1745
FECHA: 17 enero – 21 marzo (64 días) 
MOTIVO: rogativa por lluvia 

      “en fines de Septiembre del año próximo pasado de setecientos cuarenta y cuatro se dejaron venir las lluvias tan abundantes que inundaron los campos por espacio de seis u ocho días, cesó la intemperie se descubrió un felicísimo otoño, se labraron los campos a satisfacción y sin tan miedo a aguas que llegó el mes de Enero de setecientos cuarenta y cinco y a excepción de tal cual amago de lluvia, o por mejor decir rocío, no nos había brindado mas el Cielo; se afligieron las mieses con la seca, esterilizose el campo tanto que perecían los ganados y el Cielo por tan sereno, nunca más desagradable a nuestra vista; viendo estas miserias, juntaronse los beneficiados en consulta. Y resolvieron hacer rogativas, las que se ejercitaron todos los días acabada la Misa mayor a toque de campanas. Viendo permanecía del tiempo la inclemencia vino diputación de la Villa al clero pidiendo el que se trajese a la Virgen de los Santos, único remedio en nuestras aflicciones, convinieron uno y otro Cabildo, para lo que se nombraron cuatro diputados, dos eclesiásticos y dos capitulares seculares, quienes asumieron el cuidado del culto de la imagen y con diligencia previa se empezó a hacer un novenario al Santísimo Cristo de la Viga de misas cantadas con asistencia de todo el clero, diciendo las misas por sus antigüedades los beneficiados y en las tres tardes inmediatas de este novenario fue el clero en procesión de rogativas con todos los guiones de las cofradías a los conventos de Santo Domingo y San Francisco de Paula y a la Ermita de la Soledad, en cuyos altares mayores se entonaba la pública rogativa. 

     Determinose por fin el día diez y siete de Enero para traer la Virgen en cuyas vísperas salieron los diputados a buscar limosnas por el pueblo para tener anticipado el mayor culto y prevínose en el altar mayor de nuestra iglesia un altar suntuoso rodeado de tres aras en donde se pudieran juntos ofrecer tres sacrificios, dispuestas así las cosas, en la mañana del aplazado día salió el clero a las siete en procesión de rogativa, la que se componía de las Cofradías con sus guiones, de los Caballeros particulares y de todos estados, gremios y personas; presididas de la Villa, quedando solo en la Iglesia el semanero y tal invalido eclesiástico. 

     Despidieronse en desmandadas cuadrillas todo el vecindario de uno y otro sexo, tanto que se veían poblados los caminos; llegaron al santuario de la Imagen en cuyas aras oficiaron todos los corazones exaltados en llantos y suspiros; díjose una misa cantada por el Beneficiado en quién estaba el turno del antecedente novenario, hizose la rogativa y se retiraron a tomar un bocado a la ligera, banquete de paso, comida en pie, como la que hicieron los israelitas estando para transitar hacia el desierto. Saciada ya en algún modo el hambre de aquel tan numeroso concurso formose la procesión tomando los sacerdotes en sus hombres a la Imagen de María Santísima de los Santos, arca milagrosa del testamento en donde depositó el Señor tantos prodigios. Salió de su retiro más en alas de los suspiros del concurso que de los hombros que al parecer la conducían: pero apenas lograron de su presencia las esferas mandó el cielo (falta un renglón) los ruegos de los hijos de tal madre, vistiendo el negro capuz de densas nubes se empezaron a desatar en líquidos radales, pero con tanta prudencia que no embarazó a la conducción de nuestra Aurora, la que seguía su camino primero en hombros de el Clero, luego en los de la villa, y por sus jerarquías en los de aquel tan dilatado concurso, según parecía conveniente a los diputados que llevaban el mando. Apenas del camino subió la imagen la mas empinada cumbre, que se pudo divisar desde este pueblo cuando empezó el universal repique de campanas el que no cesó hasta la colocación de la imagen en la Iglesia; aún no bien poblaron las lenguas de metal a las esferas fieles mensajeras del mayor aplauso cuando desalojando sus casas los pocos moradores que restaban en el pueblo, se salieron a esos campos consolados con divisar su norte aunque de lejos. 

     Fuese acercando la imagen hasta el Puente en donde esperaba la religión guerrera que conducía la primorosa imagen de Jesús Infante a cuyo encuentro, puesta la imagen de los Santos en hombros de su clero, hizo tres reverencias al Dios Niño, a las que correspondió con otras la imagen de Jesús, y llevando delante a la Señora, siguieron hacia el pueblo su destino, conduciendo a las dos imágenes muy honradas las dos Comunidades; llegaron a la calle de la Salada en donde estaba el Palio y la Cruz Alta, la que se incorporo en la procesión yendo el palio detrás del dulce nombre, donde venía el Semanero con la capa morada. 

     En la Plaza de la Cruz salió la Comunidad Victoria mínima en el estatuto y en el número con Jesús Nazareno, a quién le hizo la imagen de Maria otras tres reverencias recíprocas como las del Niño. Colocaron las tres imágenes en tres altares, junto a la Victoria la imagen de los Santos y el Niño a la derecha, y enfrente a Jesús el Nazareno, ante quien cantó el clero el Miserere de rodillas, finalizado el cual, por las imágenes las reverencias reciprocas, retirose Jesús a su capilla y siguió la procesión con las tres comunidades y todo el pueblo hasta la Iglesia mayor del Señor San Jorge; en la que colocada la imagen de Maria se retiraron las dos Comunidades y el Niño y se dio fin a la estación del día. 

      El día siguiente por día de descanso no se dio principio al novenario, pero desde las siete de la mañana se iluminó el altar mayor, con muchas luces las que ardieron hasta la hora de cerrar la Iglesia, siendo indecible el concurso que llenaba de clamores todo el templo; hubo Misa Mayor con vestuarios del Semanero asistida de todo el Clero, y a la tarde desde la hora de víspera se volvieron a encender las luces, las que ardieron hasta las ánimas. Aquella noche hubo sus fuegos y se principió al día siguiente el novenario con sermón diciendo la misa de cada día aquel a quién le pertenecía por su turno. En este mismo día a las ocho de la mañana vino la Comunidad Dominica a quienes dándole altar mayor y coro (lo que solo se ejecuta en esta ocasión) cantaron una misa a nuestra Imagen y después de víspera vino la misma comunidad y siguió las nueve tarde a cantar salve y letanías, siendo recibidas y despedidas por los diputados y demás cleros que así se hallaban una hora antes de ponerse el sol se tocaba a salve media hora a la que concurría todo el clero mientras estuvo en Alcalá la Virgen cantaban después la letanía y se finalizaba con rezar en comunidad el rosario por la noche ya que no se pudo novenario de sermones, hubo nueve pláticas por los sujetos a quién convidaron los diputados los que se decían después que venían a la Iglesia los rosarios, los que como el tiempo lo permitiese no perdían noche. El día quinto de novenario hubo fiesta del Sr. San Ildefonso con sermón y el señor manifiesto en la misma iglesia mayor y llovió tanto aquella mañana que apenas se concluyó la función se cantó en el coro el Tedeum con los corazones revestidos de placer que con las voces, (pobre del que le cogio la plática aquella noche, que teniéndola estudiada de rogativa le fue fuerza predicarla de acción de gracia) el día noveno hubo sermón con lo que quedó concluido el novenario. Prosiguió la lluvia y el culto de la virgen sin que se aminorase una luz en sus aras ni faltase el clero a misa. 

      Aunque tenían los diputados su demanda y rifas varias para poder costear tan excesivo gasto de cera no dejaron de decaer las limosnas, no tanto por falta de devoción, cuanto por suma necesidad del pueblo, cuya falta suplieron muchos individuos que como particulares costeaban el gasto muchos días y así se verificó el mismo número de luces desde el día dieciocho de Enero hasta el día veintiuno de Marzo que se fue la Virgen. Viendo que se acercaban las carnestolendas y que las aguas no cesaban para conducir la Virgen a su templo se trajeron por la tarde unos aficionados que cantaban al son del órgano violín y otros instrumentos muchas coplas a la Virgen hechas al contento con que se pasaban las tardes divertidas las que se finalizaban con la salve y letanías acostumbradas los tres días de carnestolendas se estuvo el señor de manifiesto mañana y tarde dejando a las tres de vísperas las que se cantaban con la solemnidad posible, llegó la cuaresma se vistió la Virgen de morado y los sermones de los viernes en la tarde de la Solead y de la Victoria se predicaban en esta Iglesia por estar presente la Virgen en donde concurrió todo el pueblo. Llegó el día de San José al que se trajo en procesión de la ermita la víspera en la noche como se acostumbraba y se colocó junto a la Virgen en el lado del Evangelio, aquella mañana se despobló todo a ver junto tan divino esposo, cosa que aquí no se había visto. Se hizo la fiesta con sermón y aquella tarde después de víspera llevamos al Santo a la capilla; volvimos a la Iglesia en donde sucedió un prodigio que no será razón se quede en el silencio. A eso de las cinco de la tarde entró por la iglesia impelido por su devoción y precisado de su necesidad Rodrigo Pérez estribando su humanidad casi cadavérica en los hombros de su esposa yendo en el duro arrimo de una tosca muleta, instrumento que le acababa de sacar de su lecho en donde había estado sin movimiento casi por espacio de tres meses, todo el concurso de la Iglesia puso los ojos en este espectáculo en el que ya sin fuerza se dejó caer sobre un banco como tres cuartos distante del asiento en que a la sazón me hallaba con otro eclesiástico, no fiándose la mujer en las débiles fuerzas de su esposo se le puso inmediata para poder sostenerlo, pero él alzando los ojos a la milagrosa Virgen que veíamos cada instante hecho un mar de lágrimas, fueron tan eficaces sus clamores que levantándose de repente soltó en el suelo la muleta y con una agilidad inexplicable tomó la puerta afuera a vista del concurso; su esposa que se halló sin el marido, que no poco antes con tanto trabajo había conducido, entregó la muleta a un bonacillo salió a la plaza en donde lo encontró tan alentado publicando que se hallaba ya bueno y para prueba le dio una vuelta en media hora a todo el pueblo. Este prodigio he puesto aún que de paso porque fue de él testigo de vista y vuelvo a seguir mi historia. 

      Serenose el tiempo y el domingo tercero de cuaresma a las siete y media de la mañana vino la Comunidad Dominica con el Dulce Nombre de Jesús y la Comunidad Victoria; formose la procesión como había venido por la calle de la Carrera, salió la Virgen de la Iglesia entre el concurso clamoroso de todo el pueblo que llenaba el dilatado espacio de suspiros y como la señora se retiraba del centro de nuestros cariños, no se veían más que lágrimas ni se escuchaban mas que llantos tiernos. Entró la Virgen en la portería de las Monjas que cantaron lo que supieron y siguió hasta la calle de la Salada en donde se despidieron del Dulce Nombre con las mismas ceremonias que a la venida donde como se retiraba de las casas se renovó el llanto de los que podían seguir la comitiva. Despedidas las dos Comunidades siguió la procesión hasta la Ermita en la misma conformidad que a la venida compuesta de todo el pueblo, no cesando los repiques hasta que se perdió de vista aquella Aurora en que tenemos visados todos nuestros remedios.”[6]

AÑO: 1753 
FECHA: ¿mayo? 
MOTIVO: rogativa por lluvia 

       Posiblemente en la primavera de este año se produce una nueva venida de la Virgen por la sequía, que no hemos podido identificar plenamente. Sin embargo, el 13 de mayo el Ayuntamiento decide solicitar al obispo el nombramiento de la Virgen como Patrona, como agradecimiento por atender sus súplicas: 

“en este Cavildo se dixo por la villa que deseando llevar apuro y debido efecto en manifestazion de su agradezim.to el acuerdo zelebrado en treze de mayo del año pasado de mil setezientos zinqta y tres por el que determino hazer ynstanzia a el Yltmo Señor obispo de Cadiz a fin de lograr su bene plazito para botar por Conpatrona la milagrosa ymaxen de Maria Santisima de los Santoss de quien este Comun en sus conflictos rezive consuelo y los mayores venefizios…” [7]

AÑO: 1755 
FECHA: ¿mayo? 
MOTIVO: rogativa por lluvia 

       Aunque desconocemos la fecha exacta, posiblemente en el mes de mayo, se produce una nueva venida de la Virgen de los Santos estando de visita pastoral en el pueblo el obispo Fr. Tomás del Valle, que se ve obligado a intervenir en una polémica creada en una venida anterior por los dominicos acerca del lugar que debía ocupar su cofradía del Dulce Nombre en la comitiva: 

“habiendo venido a visita el Obispo Dr. Fr. Thomás del Valle, en ocasión que estaba aquí la Virgen por falta de aguas, se empeñó en reconciliar la comunidad llamándola antes sí en presencia de los diez Beneficiados. Examinó los motivos y no encontrando alguno pues en nada le había faltado el clero recurrieron sólo a la precedencia de los guiones que era sólo cuestión de cofradías; viendo a la Comunidad irreconciliable y que primero extinguirían la Cofradía del Niño que ceder la preeminencia de su guion, llevado el Santo Obispo del buen olor de la paz, de no dejar en esta disputa semilla para nuevos disturbios y, lo que es más, llevado de vestir el mismo hábito dominico dispuso un medio que fue el que concurriendo los dos guiones de la Soledad y el Dulce Nombre fueran iguales en la procesión, sólo con la diferencia de ir el del Niño al lado derecho por los muchos privilegios que tiene otra Cofradía. Convinieronse las dos hermandades y se acabaron las historias.” 

Exvoto de 1755

AÑO: 1765 
FECHA: mayo 
MOTIVO: rogativa por lluvia 

      En el mes de mayo se produce una nueva venida de la Virgen, como remedio a la sequía, según se deduce de las actas del Cabildo alcalaíno, pues el día 2 de mayo se decide acudir a ella pues “se hallan los campos sin el paso preciso para el alimento de los ganados.” [8]

AÑO: 1779 
FECHA: Con posterioridad al 26 de marzo 
MOTIVO: rogativa por lluvia 

      En el cabildo municipal de 26 de marzo se acuerda traer la imagen al pueblo, donde se le hace una novena para acabar con la sequía.[9]

AÑO: 1780 
FECHA: Con posterioridad al 14 de abril 
MOTIVO: rogativa por lluvia 

      Se traslada la virgen al pueblo por igual motivo y al llegar las lluvias el Cabildo dio una limosna para el culto. [10]

AÑO: 1781 
FECHA: Con posterioridad al 12 de marzo 
MOTIVO: rogativa por lluvia 

      El Cabildo acuerda el 12 de marzo traer a la Virgen para acabar con la sequía.[11]

AÑO: 1786 
FECHA: Con posterioridad al 10 de septiembre 
MOTIVO: cese epidemia 

       El 10 de septiembre, vuelve el Cabildo a solicitar la venida de la Virgen, esta vez como remedio para evitar el peligro de epidemia. [12]

      El traslado debe producirse días después y una vez en la Parroquia será Francisco Dionisio Pérez de Brea, presbítero de Medina Sidonia, el encargado de predicar la preceptiva novena, la cual es impresa en Cádiz en la imprenta de la calle Ancha de Manuel Jiménez Carreño con fecha de 9 de noviembre con el título de: “NORMA SAGRADA DEL TIERNO AMANTE memorial, que por espacio de NUEVE DÍAS se presenta a la poderosa Imagen de Maria Santisima DE LOS SANTOS, QUE SE VENERA POR COMPATRONA de la M. N. y L. Villa de Alcalá de los Gazules, en su devoto santuario extra-muros.” 

      No será la primera vez que este presbítero predique una novena dedicada a la Virgen de los Santos, pues en dicho texto, en relación con el origen del Santuario afirma: “cuya noticia se me comunicó la primera vez que tuve la dicha de predicar sus grandezas y prodigios”. 

       Destaca además la intervención siempre milagrosa de la Virgen, refrendada por la cantidad de exvotos que cubren las paredes de su Santuario: 

“…tan muchos son los que ha obrado, y continuamente obra, que no se pueden numerar; testigos de bastante escepción son las paredes de su Santuario, pues muy raro es el día que no llegan á las puertas de su dichoso domicilio varias personas á dar las gracias de los favores que de ésta soberana Señora han recibido; siendo una de las singulares con que bizarra y generosa se esplaya ser especial abogada del agua, pues en los años mas calamitosos, siempre se ha visto, que como lleguen a sacarla de su Santuario, han sido socorridos sus moradores, y no han esperimentado la congoja, y esterilidad que otros pueblos”. 

      Con ocasión de esta novena, los obispos de Cádiz y de Córdoba conceden 40 días de Indulgencias en cada día de la misma a las personas que la hiciesen. 



AÑO: 1790 
FECHA: Con posterioridad al 28 de febrero 
MOTIVO: rogativa por lluvia 

     El cabildo acuerda el 28 de febrero traer la virgen para acabar con la sequía. [13]

AÑO: 1791 
FECHA: Con posterioridad al 27 de marzo 
MOTIVO: rogativa por lluvia 

El cabildo acuerda el 27 de marzo traer la virgen para acabar con la sequía. [14]

AÑO: 1794 
FECHA: Con posterioridad al 16 de abril 
MOTIVO: rogativa por lluvia 

El cabildo acuerda el 16 de abril traer la virgen para acabar con la sequía. [15]

AÑO: 1800 
FECHA: entre el 1 y el 11 de septiembre 
MOTIVO: cese epidemia 

“…siendo la mayor que siempre se ha experimentado, el dia del dulce nombre de Maria a la magnifica festividad que se le hace en su Santuario a causa de la concurrencia de distintas personas de todos los pueblos comarcanos y particularmte. de la isla y cadiz desde luego se dertermino por este Cuerpo que pa evitar los perjuicios que por ello se le pueden originar a la salud publica se traiga a esta villa (se traiga a esta dha Va) a la referida nuestra Señora Patrona por medio de procesión que este Ayuntamiento junto con el venerable clero y su común de vecinos en forma de penitencia haga para que en esta Parroquial se celebre dha festividad annual y al mismo tiempo los señores Beneficiados y Curas de la misma que lo tengan a bien las tardes del Novenario qe tambien se le hará a nuestra Señora, predicará el que tenga por conveniente, a fin de que asi uno y otro Cuerpo concurran a rogar y suplicar a nuestra Señora libre a todo el vecindario y deemas de la epidemia que en dha ciudad se esta experimentando, asi de hambre peste y Guerra y para todo ello se le pase el oportuno oficio al seño vicario ecleciastico Dn Martin cumplido, en inteligencia de que por este cuerpo, no se nombran como se ha acostumbrado, Diputados particulares mediante la situación de las cosas y evitar gastos de comida y deemas para lo que el Pueblo no puede concurrir, mediante la pobreza que se está experimentando pues todos los Yndividuos de este cuerpo deben de ser Diputados”.[16]


       Esta venida de la Patrona tiene consecuencias catastróficas para la población, ya que en la aglomeración de personas, tanto en la venida como en la posterior novena de desagravio en la Parroquia, se dieron las condiciones idóneas para propagar el virus. El 31 de agosto aún no había epidemia en Alcalá y el día 19, después de la venida y de la novena, se producen las primeras muertes por la epidemia en nuestra localidad. Así también lo piensa el doctor de aquella época, José Sánchez Aznar, que estuvo estudiando la epidemia y quien apuntó que: “haber hecho tambien procesiones y rogativas cuya reunión fué ademas perjudicial…” 

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sábado, 28 de abril de 2018

La ermita de Santa Catalina




 María del Mar JIMENEZ CUMBRE

       Hubo un tiempo en Alcalá en que, además de los conventos de Santo Domingo y de Santa Clara, existieron varias ermitas, tales como la ermita de la Veracruz, de la Consolación, de San Ildefonso, de San Vicente, de San Sebastián y de Santa Catalina. Sobre esta última sólo se conocía una mención, recogida en el libro 1º de Visitas conservado en el Archivo Parroquial, donde se cita entre las ermitas visitadas en marzo de 1588 por el licenciado Felipe de Obregón, visitador general del Obispado de Cádiz, la de “Santa Catherina, pobre y antigua”. Fernando Toscano de Puelles apuntó la posibilidad de que estuviera en el lugar donde se construyó el Convento de Santa Clara,[1] hipótesis seguida también por Jaime Guerra Martínez.[2]

      Gracias a la información contenida en las actas del cabildo alcalaíno de mediados del siglo XVI hemos podido aclarar el origen de esta ermita. El martes 18 de marzo de 1561, los regidores estudian una petición de limosna hecha por dos clérigos para reconstruir una ermita: 

“En este cabildo se vido una petiçion d beniº (Benito) suares y pº (Pedro) catalán clgos (clérigos) por la qual pidieron q porque querían techar la casa d san sebastian el viejo q agora tiene la vocación de señora sta catalina d ladrillo q se les faga md (merced) y limosna mandas q de lo q sobra dla bellota qeste año psado se dio a san sebastian se les faga algún favor pa lo poder ff (hacer) pq de otra mª (manera) las limosnas son mui pocas q no podía fazerse, a lo aqual se respondio q se tomara la qta (cuenta) y q se vera si sobra algª cosa y q (¿?) poveeran en ello”[3]


      Cobran aquí sentido los adjetivos utilizados en 1588 en el libro de visitas para describir esta ermita, pues efectivamente la de Santa Catalina era “antigua”, pues estaba erigida sobre la primitiva ermita de San Sebastián, abandonada en torno a 1557 al construirse una nueva en otra ubicación,[4] por estar en ruinas al menos desde 1546 y “pobre” porque carecía de fondos con los que sostenerse. 

      Por tal motivo, el cabildo alcalaíno acudió rápidamente a la reparación de la ermita acordando el 28 de abril destinar 2014 maravedíes que debía Francisco de Nava de la cuenta del Señor San Sebastián para que se pudiera techar lo antes posible.[5] Al año siguiente, 1562, aún no se había techado puesto que nuevamente el cabildo acordó destinar 10 ducados de limosna “pa q se cubra su casa”. En este cabildo se la nombra como ermita de Santa Catalina del Pilar.[6] Asimismo, por decisión de los criadores de cerdos, los regidores destinaron para Santa Catalina parte del dinero anual que recibían por el tronco de bellota para las ermitas los años 1563, 1564, 1567 y 1568, año en que aún no estaba terminada la obra de restauración.[7]


      La reedificación de la ermita debió acabarse antes de 1582, fecha en que se le vuelve a dar un uso frecuente en la época en que tenía la advocación de San Sebastián, al utilizarse como lazareto para enfermos contagiosos. En abril de dicho año sirvió para aislar a un vecino con un herpes y evitar así el contagio del resto de la población: 

“en este cabildo se trato como se dice pucmte (públicamente) q be (Bartolomé) daça vº (vecino) desta villa vino de Cadiz y esta ferido de un culebro y que será justo asy para esto como para que si dios dios nro sr (nuestro señor) no a servido en el mal de a otras gentes y será necesario pa el mejor remedio q convenga para que se ataje si (¿?) qeste pueblo no se enficione (se infecte) mandaron que el dho be daça se saque desta villa y se lleve a santa catalina y se abra la puerta q solia (usar?) la dha iglesia y cerrar la principal y q se provea un onbre que le lleve la comida y se desvie de ellos y de maña que no se junte con el enfermo y le lleve las medesinas …”[8]

      Según se recoge, la ermita no estaba dentro del recinto amurallado, sino fuera de la villa, por lo que debemos descartar la hipótesis de que sobre la ermita de Santa Catalina se erigiera el convento de Santa Clara.

       Nos queda aún localizar la ubicación de esta ermita, tarea para cual resulta esclarecedora la petición que en 1568 eleva a los regidores locales un vecino de Alcalá, Melchor de Córdoba, solicitando la cesión de un solar:

“En este cabildo se vido una peton de Melchor de cordova albañil desta villa pr la ql pidió q le fagan md de un solar qsta (que está) entre el camino q va de la coracha a los pozos dl agua dulce y el arroyo q se faze d esta pte (parte) de la hermita de sta catalina y fasta la calle q va a la salada pa fazer en este sytio una casa mezon…”[9]

       Aquí se está delimitando claramente la zona, pues el camino más lógico y corto entre la Coracha y los Pozos es, sin lugar a dudas, la calle Veredilla. El arroyo mencionado es uno que se hacía a las espaldas de la ermita de la Veracruz, que tenemos plenamente ubicada en la Alameda. Nuevamente las actas del cabildo nos ayudan a ubicarlo. En abril 1573 nos encontramos lo siguiente:

“sobre la gredera del arroyo de la vera cruz

Mandose q los ss diputdos vean con un alarife una gredera q dizen q se ha venido por baxo de la Veracruz y q fagan dello relación en este cabildo…”[10]

      Este arroyo se correspondería con parte de las actuales Veredilla y Alamillo.

       Por tanto, si la ermita de Santa Catalina estaba ubicada en el camino entre la Coracha y los Pozos, entre el arroyo que se hacía, la actual Veredilla, y la calle que va a la fuente de la Salada, ahí hay un lugar que encaja a la perfección: la capilla de la Virgen de los Santos.

      Tal como menciona Fernando Toscano de Puelles,[11] en relación a la capilla de la Salada, en 1846 existía sólo un “nicho o capilla” pero de mucho tiempo atrás. A este respecto, cabe preguntarse ¿por qué se eligió ese lugar en concreto? ¿por qué no en cualquier otro punto de esta larga calle? ¿Por qué no 30 metros más abajo o más arriba, por ejemplo? Sin duda, ese lugar no fue escogido al azar para colocar esta imagen vicaria de la Patrona sino que tuvo que existir un motivo, máxime cuando no está en un cruce de caminos, norma muy habitual en la época para la erección de las ermitas y que en Alcalá vemos corroborada con la ubicación de la de la Veracruz, en la confluencia de los caminos hacia Jimena (calle los Pozos) y hacia Paterna y Arcos (calle de la Salada) o en las entradas de la población, caso de la ermita de San Ildefonso o San Vicente (en las entradas al recinto amurallado de la villa) y en la ermita de la Consolación, cuya construcción fue más tardía justo en la entrada por el camino de la Zorrera.


     
 Y ese motivo no puede ser otro que señalar el lugar que antaño ocupó la ermita de Santa Catalina del Pilar.

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sábado, 14 de abril de 2018

Un San Jorge atípico a principios del siglo XX



Ismael Almagro Montes de Oca 

       La fecha de la celebración de San Jorge siempre ha estado condicionada por su proximidad con la Semana Santa y dependiendo de si ésta caía ya bien entrado el mes de abril, obligaba a los regidores municipales a posponer la fiesta del Patrón. 

       Así ocurrió por ejemplo en 1908, año en que se pospuso la fiesta, no ya porque coincidiera con la Semana Santa, que se celebró entre el domingo de Ramos,13 de abril y el domingo de Resurrección, día 19, sino “por caer presisamente dentro de los días de la octava de la Resurreccion”[1], es decir, en la semana siguiente, celebrándose la fiesta del Patrón el 30 de abril. 

       Sorprende más aún la fecha en que se celebró San Jorge en 1911, puesto que aquel año la variación de la fecha nada tuvo que ver con la celebración de la Semana Mayor, que cayó entre el 9 y el 16 de abril. 

      Hay que aclarar que la celebración de San Jorge había quedado reducida a la celebración de una función religiosa desde 1900, eliminándose de la fiesta la suelta de un toro de cuerda y repartiéndose a partir de 1902 una limosna de pan entre los pobres, reparto que no consta que se hiciera en 1911. 

      Precisamente fue el encargado de celebrar la fiesta religiosa el que notificó al ayuntamiento el cambio de fechas, pasando San Jorge al ¡4 de julio!: 

Punto 2º 

se dio cuenta de un oficio del sor Cura de esta Ciudad participando que la fiesta del Patron no puede celebrarse el dia veinte y tres del actual por impedirlo otra fiesta preferente que la Iglesia celebra en ese dia y que se ha señalado por la Autoridad Eclesiastica el dia cuatro de Julio próximo. El Ayuntamiento quedó enterado”[2]




       Aunque hemos intentado averiguar los motivos de este cambio tan drástico de fechas, nada hemos podido averiguar. 

      Lo que sí parece claro es que la fiesta se celebró en pleno verano, pues el 24 de junio los regidores alcalaínos acordaron acudir a la Parroquia para festejar al Patrón: 

“Punto 2º 

Visto un expuesto de la presidencia se acordó por unanimidad asistir a la función religiosa que con motivo de la festividad de San Jorge Patrono de esta Ciudad tendrá lugar en esta Iglesia Parroquial el dia cuatro de Julio próximo; aceptando la proposición del señor arcipreste de hacer gratuita la función, invitándole para que se encargue del panegírico por el cual se le abonará la suma consignada en presupuesto”[3]


NOTAS

[1] Archivo Municipal Alcalá de los Gazules. Actas de Sesiones Ayto. Pleno. Libro 14 folio 83 vto. Cabildo del 20 de abril de 1908 

[2] AMAG Actas de Sesiones del Ayuntamiento pleno. Libro 17 folios 24 vuelto y 25. Cabildo del 20 de abril de 1911 

[3] AMAG Actas de Sesiones del Ayuntamiento pleno. Libro 17 folios 35 y vuelto. Cabildo del 24 de junio de 1911

sábado, 7 de abril de 2018

Crónicas del ambiente alcalaino (VI)



Ismael Almagro Montes de Oca

Crónica publicada en el periódico "El Castillo de Alcalá" el 21 de febrero de 1918. Año II nº 8 

Del ambiente alcalaíno 

Viajeros. - Regresó de Cádiz D. José Vallejo Vázquez, acompañado de su hijo D. Francisco Vallejo Almagro, quien viene de Larache. 

- Marchó a la capital Don julio Fernández Serrano. 

- Pasa en esta unos días el estudioso joven D. Antonio Diaz de la Jara y Don Juan Cid Recio. 

- Para someterse a un plan curativo en Cádiz Don José Sánchez Revidiego acompañado de su esposa Doña Andrea peña López. 

- Estuvo en esta breves instantes D. Francisco Pérez Asencio. 

- Marcharon a Jerez, para asuntos electorales D. Manuel Ahumada, D. Antonio Diaz y D. Juan Cid. 

- Se encuentra en esta D. Vicente Espinosa. 

Enfermos. - Sigue enfermo, aunque bastante mejorado, nuestro querido amigo D. Bartolomé Fernández. 

- Guarda cama la distinguida señora doña Francisca Puelles y Puelles de Millán 

- Se encuentran enfermas Doña Ana Fernández Cuesta y su hermana la Srta. María Fernández Cuesta. 

Religiosas. - El jueves 7 de los corrientes se verificó la inauguración solemne de los Jueves Eucarísticos en la Parroquia. 

      Multitud de fieles recibieron el distintivo de la piadosa asociación, siendo muy numerosas las comuniones administrativas. 

     El acto de jurar la bandera resultó brillantísimo, entonándose por los concurrentes el hermoso Himno de Fray José M.ª de Calahorra que, como se sabe, esta concebido y escrito de acuerdo con las prescripciones de la música sagrada. 

      También durante la Santa Misa se interpretaron escogidos motetes y fervorines. 

      Al terminar la jura de la bandera, el Señor Vicario pronuncio breves palabras, explicando el lema de la bandera que representa la Santa Cena enmarcada por las dos ideas de Conmemoración y Reparación que se lee en sus pliegues. 

- Como teníamos anunciado, se celebró en la iglesia de la Victoria el solemne triduo de desagravio durante los pasados días de Carnestolendas. 

      Asistieron numerosos fieles. 

- Han comenzado en las distintas iglesias de esta ciudad la predicación del Santo tiempo de Cuaresma, en la que se expone el Evangelio del día para edificación de los fieles. 

     Muchas son las personas que vienen asistiendo a tan devotos cultos. 

Enlace matrimonial. - En el domicilio de la novia se unieron con el indisoluble lazo del matrimonio, nuestro estimado amigo el inteligente industrial D. José Bernal Ramos y la bella y virtuosa señorita Dolores Vera Cubo. 

      Bendijo la unión nuestro virtuosos arcipreste y fueron padrinos don Francisco Bernal Ramos, hermano del contrayente, y la bella señorita Juana vera Cubo, hermana de la novia. 

      Don Alfonso Gómez, don Francisco Vera y don Manuel Romero fueron los testigos del enlace. 

      Los concurrentes al acro fueron obsequiados con pastas y vinos. 

      Entre las personas que asistieron recordamos a las Señoras D.ª Francisca Gutiérrez, doña María Ramos, doña Dolores Pérez; señoritas María Lebrón, María Pérez Macia, Ana Ríos, Francisca Vera, Juana Cabeza; señores don domingo Bernal, don José Cabeza, don Francisco Vera, don José Sánchez, don Manuel Romero, don Alfonso Gómez y otros muchos que sentimos no recordar. 

      Los esposos, una vez efectuado el enlace, salieron para Cádiz y Jerez. 

      Deseamos a la joven pareja una eterna luna de miel. 

Bautizo. - Se celebró el de la hija póstuma de nuestro llorado amigo Don Luis Castro, imponiéndosele los nombres de Luisa María de los Santos Jeorgina. 

El reinado de Momo. – El dios de la locura, pasó por la tierra dejando rastro indeleble, inconfundible. 

       En Alcalá se publicó un bando sensatísimo, bando al que nadie dio cumplimiento, con detrimento del principio de autoridad. 

      Las absurdas comparsas brillaron por su falta de ingenio. 

      Las coplas no podían ser mas insulsas y algunas inmorales y todas ayunas de sentido. Unos niños a ciencia y paciencia de las autoridades, cantaban coplas obscenas, incomprensibles en unos labios infantiles. 

      Finalmente el Carnaval fuer lo que razonablemente debe ser: la fiesta de las corrupciones. 

     No terminaremos estas líneas sin hacer constar la complacencia con que pudimos oir la Banda Municipal, y coro de educandos, única nota nueva, pudo notarse durante la fiesta de Momo. 

     Y conste que no es este un aplauso que nos piden razones de familia, sino culto que rendimos a la verdad y al mérito. 
(Carnaval de Alcalá en época posterior a la que habla la crónica)

Palmas y Pitos 

      Se reunió la Junta de Subsistencias, hallándose el Señor Alcalde dispuesto a vigilar por el cumplimiento de sus acuerdos (Palmas, muchas palmas) 

      Se han barrido las afueras de la población (Más palmas) 

      Las calles siguen sirviendo de vaciaderos públicos, a pesar de las tablillas y del principio de autoridad (Pitos y pitorreo) 

      Los cerdos y gallinas, a pesar de la Junta de Sanidad, del Alcalde, de las ordenanzas Municipales y de la decencia pública, siguen conviviendo con las personas (Pitorreo mayúsculo) 

      El camino del Cementerio… (Pitos) 

       De los 17 concejales que hay en Alcalá, solo asisten  8 (Aquí pita tanto el (¿?) a los que no cumplen con sus deberes) 

      En la calle de la Amiga han puesto una reja contra la seguridad pública y ordenanzas municipales. 

     ¿Será forastero el dueño de la finca? Será, Será (Pitos, pitos, pitos)

Anuncio publicado en el periódico